INFORMACION SOBRE EL TABACO

Cada vez que un fumador fuma un cigarrillo, más de tres mil sustancias venenosas entran en su cuerpo. Al exhalar, el 90% de esas sustancias se le quedan adentro. Incluyen breas cancerígenas; nicotina, droga adictiva y monóxido de carbono, gas venenoso que ocupa el lugar del oxígeno en la sangre.

Casi todas las personas que usan tabaco se vuelven adictas. La nicotina llega al encéfalo en pocos segundos causando cambios químicos y ansias de fumar más. Si esta persona deja de fumar se siente muy incómoda cuando desaparece el efecto de la droga.

 

EL CORAZON: Cuando el tabaco entra en la corriente sanguínea, el corazón se acelera y late de 10 a 25 veces más por minuto. La nicotina obstruye los vasos sanguíneos aumentando así la presión sanguínea. Por este motivo los fumadores corren muchos más riesgos de sufrir ataques de apoplejía y del corazón. Además como su sangre posee menos oxígeno se cansan con más frecuencia, tosen más a menudo y se quedan sin aliento. Las investigaciones demuestran que la mayoría de los fumadores no son tan aptos físicamente como los no fumadores.

 

PULMONES: Las breas cancerígenas que se inhalan al fumar cubren los pequeños sacos de aire de los pulmones, que pierden elasticidad y se dificulta la respiración. Además se destruyen los cilios de las vías respiratorias, encargados de limpiarlas, por eso, la única manera que tienen los fumadores para aclararlas es mediante la tos,  por eso es tan  persistente

Los fumadores corren riesgos más altos de contraer enfermedades cardíacas, cáncer, enfisema, bronquitis crónica, úlceras, alergias, etc.

 

SENTIDOS: Los fumadores pueden perder parte del sentido del gusto y del olfato. Como ocurre lentamente puede pasar inadvertido, pero con el tiempo no pueden oler ni saborear igual que antes de fumar.

 

APARIENCIA: fumar mancha los dientes y los dedos y puede causar envejecimiento prematuro de la piel, al no recibir suficiente oxígeno la piel puede lucir gris o amarillenta y mostrar arrugas profundas alrededor de los ojos y la boca.

Las personas que fuman frecuentemente tienen mal aliento y sus ropas huelen a humo. Dado que las sustancias químicas del tabaco irritan los tejidos suaves de la boca, pueden padecer además problemas en las encías, lo que contribuye al mal aliento.

 

EMBARAZO: Cuando una mujer embarazada fuma, el monóxido de carbono y la nicotina entran a la corriente sanguínea de su bebé. Por eso éste puede nacer pesando menos de lo normal, sufrir defectos congénitos, dificultades respiratorias, problemas de aprendizaje.

 

EL HUMO DE LOS OTROS: los no fumadores que conviven con fumadores pueden presentar irritación de los ojos, tos, dolores de cabeza, reacciones alérgicas, dolores de oído, bronquitis (especialmente los niños)

 

ES CUESTION DE PASAR LA ADOLESCENCIA

Mientras más tiempo se consuma cualquier tipo de droga, más difícil será dejarlo, y mayor será el daño; lo mejor es no empezar.

Los que pasan por la adolescencia sin haber fumado probablemente nunca lo hagan. Por eso:

 

¡CUIDEMOS A NUESTROS ADOLESCENTES!

 

Resumen del artículo “Información sobre el tabaco” del libro “Cambios y Desafíos” del Programa Destrezas para la Adolescencia.

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