LEONISMO

Por C.L.  PDG Jorge Bustos Moreno

D F-1 Colombia

Los años de ejemplar vida del Leonismo Internacional constituyen un paradigma de abnegación, generosidad y espíritu humanitario. El esfuerzo del Leonismo a través de su historia, representados en los millones de dólares invertidos en obras, pero, más que eso, en los millones de seres oportuna y magnánimamente socorridos, deben ser para quienes hoy conformamos este propósito universal por el bien de la humanidad, un motivo de inspiración, un acicate para la acción, un modelo para que nuestros servicios correspondan a la brillante trayectoria de la Asociación.

El paso en el nuevo siglo debe movernos a profundas reflexiones sobre el futuro del Leonismo. Ningún proyecto tiene sentido, ningún propósito alcanzará sus metas si no está orientado por la más estricta moral, por la más absoluta honestidad, por el inmodificable respecto a nuestro Código de Etica. No importa que, a veces, infortunadamente, recibamos malos ejemplos de algunos dirigentes. No importa que quienes deberían ser ejemplo de pulcritud cuando son designados para altos cargos defrauden nuestra confianza y frustren nuestras esperanzas. Nuestro deber es ser superiores a quienes mancillan el Leonismo y deshonran su nombre de Leones.

A pesar de todo debemos seguir adelante, empuñando con manos inmaculadas las banderas de la fe, de la solidaridad, del altruismo y señalando derroteros de bondad en la historia de nuestra causa bendita.

Nuestra madurez debe aconsejarnos y orientarnos para escoger acertadamente aquellos Leones pulquérrimos a quienes debemos tomar como modelos para imitar su ejemplo y rendir culto a la verdad, a la razón y a la dignidad.

Nosotros estamos obligados a servir a nuestros hermanos no con nuestros defectos, sino con el acopio de nuestras mejores virtudes en aras del bien y de la grandeza del alma.

El nuevo año significa nuevos retos, a los cuales debemos responder con valor, honestidad y decisión, por el bien de la sociedad y la gloria de la Patria.
Nuestra labor también es un aporte, muy significativo, a la paz del mundo, y nuestro honor de Leones nos llama a la acción redentora en bien de los que sufren, de los que tanto esperan de quienes afirmamos con orgullo:

"Nosotros servimos".