MORAL Y EXPERIENCIA

Por: León PDI Luis “Lucho” Murad

Argentina

 

Todos debemos compartir con los demás la múltiple responsabilidad de Vivir,

sobretodo cuando vivir significa comprometerse en forma irrevocable

sin dejar de sonreírle a la vida.

César Tiempo.

 

Pese a los adelantos espectaculares observados en los últimos tiempos, con una interminable sucesión de logros jamás pensado, la Sociedad moderna ha retrocedido en lo que hace a la moral, el pudor y las buenas costumbres.

 

Milstein, decía en vísperas de su muerte “que era una tragedia que en la escuela primaria no se enseñara a los niños a pensar, tampoco en la secundaria y muy rara vez en la terciaria”

 

Algunos tratan de reemplazar la moral por la experiencia y no se puede dudar del valor que tiene, pero ¿ Que es la experiencia ‘? ¿ las cosas que nos ocurren? No es la suma de los casos que nos pasan sino lo que uno hace con cada cosa que le pasa. Hay una gran diferencia.

 

¿La Sociedad utiliza la experiencia ¿ A veces. Con frecuencia apreciamos que los errores cometidos no se producirían con una consulta oportuna a la experiencia. El diálogo es imprescindible. Un diálogo que sea algo mas que conversación, desarrollando un tema, especialmente los mas profundos, para que sea productivo, tratando de comprender, aceptando que el otro no es lo que yo creo, lo que a mi me conviene, el otro es el que es.

 

Sin negar la importancia de lo económico y de lo político, el diálogo es una de las condiciones   fundamentales para restablecer los valores tradicionales, una asignatura pendiente de los tiempos que nos ha tocado vivir. Dudamos de la justicia, prácticamente desconfiamos de todo, se han roto las brújulas y la clase dirigente practica un diferentismo frente a los problemas que nos aquejan. Ortega y Gasset dijo: “ Yo soy yo y mi circunstancia, pero no es todo, y si no la salvo a ella, no me salvo a mi” Nosotros somos responsable de la circunstancia.

 

Todo es posible si no se renuncia a sostener el estandarte de la moral como medio de lograr un ideal, un idealismo fundado en la experiencia.

 

En su libro El hombre mediocre, dice su autor, José Ingenieros “ No es arriesgado pensar que en la ética venidera florecerá un idealismo moral. Los ideales de perfección, fundado en la experiencia social y evolutiva como ella misma, constituirán la íntima trabazón de una doctrina de las perfectibilidad indefinida, propicia a todas las posibilidades de enaltecimiento humano”

 

Actualmente abundan las manifestaciones  de una impúdica corrupción, que afloran cotidianamente a la vista de todos y esto solamente bastaría para justificar las mas hondas inquietudes de la comunidad.

 

Contra todo este espectro está el Leonismo, con las virtudes y defectos que le da la condición humana de sus integrantes, con los principios nobles y altruistas que los guían. La hora actual nos indica que debemos trabajar para combatir los males que nos rodean, enarbolando bien alto los principios morales que afortunadamente le quedan al ser humano. Custodiemos los cristales para proyectar los principios de Melvin Jones y  su filosofía creadora. El Leonismo nos brinda las herramientas para llevarlos adelante. El capital humano está, estimulémoslo.

 

Nos dice el Presidente Internacional Kay Fukushima: “ Por palabras, hechos y acciones este será nuestro momento mas grande en el tiempo, en la historia larga, magnífica de nuestra Asociación, cuando todos vinieron juntos a traer nueva vida a dentro de NOSOTROS SERVIMOS. Comencemos el proceso para ayudar a construir un mundo mejor. Escuchemos al Presidente.

 

Es una manera de hacer pasar a segundo plano las falencias que enunciamos, fortaleciendo nuestra Institución, ayudando a doblegar las debilidades carcomidas por la corrupción.

 

Los ideales están, los principios también. Acrecentémoslo con una tarea digna como a la que nos acostumbraron en el Leonismo tradicional. La tarea es larga, pero necesaria. Con una buena base moral, apoyándose en las experiencias, lograremos el objetivo trazado.

 

Es necesario.