¿VEINTE AÑOS NO ES NADA?

Por: León PDI Luis “Lucho” Murad

Argentina


Lo cantaba Carlos Gardel en una archiconocida escena de una película compartida con Tito Lusiardo (actor ya fallecido). Pero para el Leonismo de nuestros días ¿no es nada?. Diría que es mucho.

En los últimos tiempos observaba en los Foros Regionales Estados Unidos - Canadá, con asistencia aproximada a los 4000 leones la edad promedio de los asistentes y, esta es mi apreciación:

  • 50% entre los 70 y 80 años

  • 30% entre los 50 y 70 años

  • 20% menos de 50 años

Si trasladamos estos números a 20 años después y con un 100% de optimismo (no es real ) obtendremos estas cifras:

  • 50% entre los 90 y 100 años

  • 30 % entre los 70 y 90 años

  • 20 % menores de 70 años.

Evidentemente, ya no coincidimos con Gardel. Luego de 7300 días los números son lo suficientemente elocuentes como para que en el Leonismo se comience a trabajar a un mayor ritmo en la incorporación de voluntades que vayan reemplazando a los actuales. No se trata de un hecho macabro, simplemente realista.

La cronología de los tiempos nos va diciendo con crudeza la imperiosa necesidad de transformar en positivo el crecimiento vegetativo del Leonismo.

En la página 72 del libro "Conceptos de una filosofía" editado en 1973 decía el Ex Gobernador Ernesto Canesa : "Solo, vamos a desaparecer".

Por entonces el promedio de socios por Club, en Argentina era de 22, muy diferente por cierto a los guarismos actuales. Pero por entonces el pergaminense (natural de la ciudad de Pergamino) vaticinaba el futuro sin demasiado optimismo por el panorama que se vislumbraba. Y razones no le faltaban.

Como una manera de incrementar la membresía, desde hace varios años venimos viendo el acercamiento que agrupan a voluntarios y que nos llevaría a un nivel de popularidad que por ahora no tenemos. Para eso debemos ubicarnos en la Sociedad actual, en un país que con razón fue conocido como "el granero del mundo" y que con todas las dificultades actuales aún produce 70 millones de toneladas de granos, resulta inaceptable que vastos sectores de la población carezcan de alimentos.

En medio de las tribulaciones que estamos viviendo aparecen como reconfortantes el surgimiento de iniciativas de bien público gestadas en el seno de la sociedad. Es aquí donde nos gustaría ubicar al Leonismo, pasando a una acción comunitaria, con objetivos claros y concretos. La gente recompondría la imagen de un Leonismo que necesita vigorizarse. Si ya solos no podemos trascender ¿por que no agruparnos?, con la honestidad de dejar a un lado procedimientos superados por la realidad que vive una sociedad decadente, en algunos aspectos.
 

Es alentador observar que ya son muchas las entidades que están evitando la dispersión de fuerzas actuando en conjunto, con el consiguiente beneficio de buenos resultados, al fin y al cabo, la causa que compartimos.

Es el momento de un análisis profundo. Se necesita la participación de todos los sectores del Leonismo, sin excepción, para compaginar un programa eficiente, en un esfuerzo mancomunado. Orientado desde arriba, el Leonismo crecerá vigorosamente por la senda del camino correcto, mirando profundamente la que nos toca vivir, porque; NADA VIENE DE LA NADA