LEONISMO, PRINCIPIOS INMUTABLES Y
ESTRUCTURAS RENOVABLES

Por: CL PDG  Johnny Hurtado V.
Distrito Múltiple "S" Bolivia

 

Tema Oficial del 33 FOLAC Santo Domingo Enero 2004

Siento un especial agrado y honor estar entre ustedes apreciados compañeros leones. Soy portador del saludo y abrazo de los leones de Bolivia, Me dan la oportunidad de presentarme en este importante Foro que por casi 33 años se ha dedicado al examen y análisis del quehacer leonístico de nuestra región latinoamericana y del Caribe, así como la promoción y la práctica de una verdadera amistad entre los leones, y de esta manera ensalzar los valores de la paz, la integración de los pueblos y la cooperación internacional.

Nuestra institución desde que fue creada, propugna el respeto a nuestros principios, adecuándose a la dinámica y a los cambios de las sociedades en los 86 años de vida.

Considero, que evidentemente, hay principios "inmutables", que no cambian, aunque cambien las personas. Estos, son la piedra angular que Melvin Jones, supo con una clara visión de futuro, implantar como base fundamental de la Institución, enunciados que nos hacen asumir responsabilidades y nos hacen seres con mentalidad imparcial, justa, razonable y equitativa.

Con qué sabiduría nos diseñó el camino a seguir, nos planteó una conducta de vida, un hábito diario. La ética determina, por medio de ese profundo enunciado normativo, qué debe SER el León y qué debe HACER el León.

Por 86 años el Leonismo internacional, ha conservado sus objetivos de servicio y trabajo, inalterables, han habido intentos de modificación, sin embargo, manteniéndose de esta manera, es que estamos a la vanguardia de las instituciones de servicio, gracias a una fórmula cuyos componentes demandan la entrega del mejor de los esfuerzos y un incansable espíritu de superación, brindando servicio de calidad que satisfagan las necesidades de nuestra comunidad.

El Código de Ética, nos señala conductas muy claras, conceptos que definen al detalle cómo debe ser nuestra acción personal y nuestra relación con los demás.

El leonismo por medio del Código de Ética, le da al hombre la oportunidad de CRECER en su medio. Un crecimiento INDIVIDUAL por un lado, y por otro, COLECTIVO. No puede haber un crecimiento Personal, sin un crecimiento colectivo.

Los principios, manifiestan moral, ferviente solidaridad, idealismo noble y visionario, es armonioso, los propósitos, son un sueño de perfección, siempre juvenil, fogoso y rebelde, nunca fuera de moda, procurando hacernos comprender el significado de justicia, igualdad, ética, mística, solidaridad, entrega, principios que en el afán de descubrir la esencia y el sentido de nuestros propósitos, propugna la dicha como fin del hombre y en suma nos ubica en un mundo en el que lo infame será para siempre expulsado.

Pero, estos propósitos, no sólo debemos leerlos o escucharlos de vez en cuando; es necesario cumplirlos, ponerlos en práctica y también encontrar los mecanismos para su acatamiento en todo momento, en todo lugar. Muchas veces por dejar de lado este aspecto, se considera y practica muy superficialmente, constituyendo una debilidad que a la larga, socava la fuerza de los clubes, la fuerza de los Socios, perdemos su fortaleza e inspiración, saliendo de los marcos principistas.

Los iniciadores del leonismo pretendían organizar una institución compuesta por personas de un nivel diferente al común, no me refiero a una elite social o económica, sino a gente extra-ordinaria, es decir que no se encuentra a cada paso, gente que cuando actúa le pone ese extra a su actuar, sobresaliendo de la actuación de los demás, del común de la gente, siempre en correspondencia con los principios que son la base de todo proceso de servicio a la comunidad.

El título del tema asignado, nos permite ver al Leonismo en su aspecto filosófico y doctrinario. El Código de Ética de los Leones y los Objetivos del Leonismo, son las principales y más importantes herramientas que tiene nuestro movimiento. En esos principios están precisamente la fortaleza de nuestra Institución. Aunque la terminología ha cambiado en el transcurso del tiempo, su significado y mandato es firme e inequívoco.

Nuestra institución, no ha estado ajena a los embates del tiempo y no ha escapado a los cambios que han obligado a notables modificaciones en todas las estructuras sociales en el mundo entero, ha sufrido permanentes e importantes cambios en el tiempo, se ha visto obligada a adecuarse a las necesidades y exigencias tanto internas como externas.

Ya Helen Keller, con su atrevido y valiente pedido a los leones, a quienes movió las fibras mas profundas de sus corazones, marcó un especial rumbo de acción al leonismo, ella fue la gestora de la más importante herramienta humanitaria que nuestra fundación LCIF Sigth First pone en las manos de los leones.

Una importantísima decisión, fue el abrir las puertas del leonismo a la mujer, enriqueciéndose con la voluntad, la perseverancia, capacidad y amor que la mujer pone a sus trabajos.

Estamos viviendo un período crucial de nuestra asociación, un período donde debemos re-evaluar e introducir importantes ajustes.

Pienso que debemos ocuparnos más del Socio León. La Asociación invierte muchos recursos preocupado en captar Socios y crear nuevos clubes, tiene que hacerlo, y apoyaremos todas las iniciativas en ese sentido, pero, no nos estamos preocupando en la misma proporción de los leones que tenemos, debemos invertir igual o más en la nómina actual, procurarle una segura permanencia. Un León capaz, satisfecho y contento en su club, será atractivo de otros ciudadanos, será más fácil captar nuevos Socios a un club activo y organizado.

Por lo tanto, mantengamos y reforcemos los planes de crecimiento, pero demos también importancia a lo que tenemos, a lo que ya es nuestro.

Para ello analicemos lo siguiente:
Primero, dar prioridad al Socio León. Si logramos concretar cambios en el León, habremos recorrido gran parte del camino, lograr un hombre con mentalidad positiva, abierto a los permanentes cambios, más dispuesto a brindarse a los demás.

Toda institución que aspira a lograr calidad en su servicio a lo primero que debe abocarse es a producir calidad humana y en la medida que lo logre, ello se revertirá en la calidad institucional que todos buscamos. La institución es reflejo de lo que son sus componentes.

Debemos trabajar por el cambio de actitud del León, imponiendo orden, puntualidad en toda la extensión de la palabra, responsabilidad en el cumplimiento de sus funciones, el deseo de superación, respeto a las normas y los reglamentos, hábito de trabajo.

Segundo, Capacitación. En la medida que una institución se ocupa en proveer mayor y mejor capacitación a cada uno de sus integrantes, acrecienta el desempeño de éstos. Capacitar permanentemente a todos los niveles, desde los novatos hasta los Gobernadores. La capacitación representa un bumerán del poder institucional, por cada peso que se invierte en capacitación retorna geométricamente en beneficio de la institución. Una de las formas de trascender a nuestro tiempo, es a través de lo que le llaman la arquitectura humana, ofreciendo a la institución seres superiores, los que se logran mediante la capacitación.

Las instituciones sin visión, escatiman estas inversiones y no se percatan que deben invertir en lo mas valioso de su organización y mantener latente la capacidad pensante y creativa de cada uno de sus miembros. Por supuesto la educación es cara, pero la ignorancia lo es aún más, pues genera estancamiento y a la larga es la sentencia fatal de la institución.

El Leonismo tiene un capital humano envidiable, entre sus miembros tenemos idóneos profesionales en los diferentes campos del saber, exitosos empresarios, tenemos gente que conduce el quehacer de los pueblos, lo que falta es organizarlos y hacer que ellos vuelquen todo su conocimiento y experiencia a la realización de obras Leonísticas en pro de las comunidades.

Tercero, Retención de socios. Debemos encontrar el mejor método para arraigar en los Socios, la mística del leonismo, que de alguna manera se ha ido relegando por intereses particulares y han puesto a un lado estos valores leonísticos, dando lugar a la figuración, el protagonismo, falta de interés, el no importismo, perdiéndose la vocación de servicio.

Los hombres y las mujeres hoy estamos menos disponibles y no estamos tan motivados a reunirnos con otros en las comunidades y ofrecer servicios voluntarios.

El mantener el número de Socios no solo es una cuestión de administración y organización; es más bien un profundo enfoque cultural, tomando en consideración los cambios en formas de pensar y sistemas de vida de las personas de hoy.

Buenos Socios, líderes con una imagen positiva en todos los niveles, establecerá clubes dinámicos, dedicados y efectivos, clubes donde los Socios quieren permanecer y donde otros desean ser invitados.

Cuarto. Eficiente Administración. Olvidémonos de los números por un momento y tengamos confianza en que la Calidad ha de traer los resultados que deseamos.

El leonismo debe recuperar espacios, credibilidad y confiabilidad, hemos perdido parte de nuestra atracción en nuestras comunidades.

La misión de la asociación debe abarcar y desarrollar además de los objetivos humanitarios, que son prioritarios, proyectos culturales, educacionales y cívicos.

Es necesaria una permanente reorganización de la parte administrativa de nuestra asociación. Da la impresión que tenemos muchos niveles y gastamos mucha energía y tiempo en tramitaciones administrativas que nos conduce desafortunadamente, a una actitud burocrática. Se han minimizado o en algunos casos eliminado importante documentación de actualización e información para los pasados Gobernadores, para los líderes de club encargados de ciertos programas y los Asesores de programas.

Debemos saber, cómo está el mundo; qué hace el mundo para brindar bienestar y mitigar el dolor de la pobreza; identificar a las más importantes organizaciones de servicio; qué hacen, cómo podríamos colaborar o trabajar con ellas; cuál es el marco de actividad prioritaria para el leonismo; cómo fortalecer y mantener nuestra posición como la organización de servicio más importante del mundo.

Nuestro pasado Presidente Internacional, Jan Behar, manifestaba con acierto: "Los hombres y las mujeres de hoy, ya no aceptan el concepto de que la correcta solución a una situación proviene "de arriba" exclusivamente. Los Leones de base quieren estar informados, quieren ser consultados y quieren tomar parte en las decisiones importantes para sus vidas. Quieren ser tomados en consideración en este proceso de tomar decisiones, igual a como son con sus varias culturas y sus hábitos. No es posiblemente una buena idea, enviar las mismas notas simplemente traducidas a Leones en Japón, Escandinavia, América Latina o cualquier otro lugar"."

La innovación de nuestra Institución, debe ser un proceso permanente y enfocada desde el punto de vista del desarrollo organizacional como un conjunto de ideas respecto del hombre fuertemente ligado a su organización; orientado a propiciar el crecimiento y el desarrollo según sus potencialidades debido al intenso cambio que se presenta en nuestro mundo y la capacidad de las estructuras convencionales para adecuarse a las nuevas circunstancias.

Es un esfuerzo educacional destinado a cambiar las actitudes, comportamientos, valores de toda la estructura de la organización, cambiar los sistemas dentro de los cuales los hombres trabajan y viven, de tal forma que ésta pueda adaptarse mejor a los nuevos problemas y desafíos que surgen constantemente.

Debemos brindar un Clima organizacional es decir preparar el medio interno, el mejor ambiente, una atmósfera psicológica ideal dentro de cada organización. Hay la necesidad de perfeccionar el sistema de comunicación, en todo sentido, de arriba abajo, de izquierda a derecha.

Todo esto y mucho más, constituye un punto de partida hacia el objetivo que es el ordenamiento institucional, para lograr la eficiencia en la prestación del servicio, trabajo que deben realizar conjuntamente Autoridades leonísticas, Administradores, clubes y Socios.

Amigos, estamos viviendo momentos difíciles en nuestra institución, es influencia de la crisis de nuestro mundo actual.

La mediocridad se ha adueñado del mundo. Todos nos quejamos de que el mundo está mal. Nos quejamos de las injusticias de la sociedad. Todos nos quejamos de que la gente es mala. Todos nos quejamos de que las cosas no son como debieran ser. Pero nadie empieza a ser como debiera ser. La mediocridad, la inercia, la indiferencia nos corroen.

Nos vemos buenos porque no hacemos grandes males. No nos sentimos malos o injustos, porque no cometemos grandes injusticias. Pero no llegamos a darnos cuenta que nuestro peor mal, nuestra gran injusticia, es el no responder a nuestro ser interior, a nuestra naturaleza de seres humanos, de personas de servicio a los demás.

Los indiferentes, los mediocres, los pasivos, los que solo se quejan de lo mal que van las cosas, los que nunca han roto un plato porque jamás se han puesto a lavarlo, los que esperan venir y pasar las cosas, todos ellos son árboles infértiles junto al camino, se pasan la vida en puros lamentos y palabras.

Casi todos queremos que los demás cambien para que la institución sea mejor. Pero casi nadie se preocupa de cambiarse a sí mismo que es el único modo de mejorar nuestra agrupación.

El mundo, el Leonismo necesita obras. No palabras. El mundo necesita menos declaraciones en favor de los pobres y mas acciones en favor de ellos.

Cada uno tiene un papel que ejecutar. Nos pasamos la vida exigiendo cómo deben hacer los demás sus papeles, olvidando el papel que nos toca hacer a nosotros, hagamos nuestro papel, y hagámoslo lo mejor posible, la mediocridad destruye a las personas y a las instituciones, no permitamos que nos destruya, nosotros somos mas fuertes, podemos vencer la mediocridad. No permitamos que la mediocridad se anide en el Leonismo, los mediocres tienen otro lugar, los que no desean trabajar deben buscar otros rumbos.

Debe haber un nuevo concepto de la dinámica Leonística y nos corresponde a los Leones trabajar por mejorar nuestro Leonismo, adecuándonos a los cambios que se han producido en el pensamiento humano moderno, lo que significa un ajuste estructural profundo para alcanzar una óptima ejecución de los objetivos que persigue el Leonismo en su permanente ansiedad de servicio a la comunidad.

Vivir en un mundo donde nada se aporta, donde se vive la vida insípida del dejar pasar, del dejar hacer, soslayando la realidad, sin comprometerse con nada. Ese no es el mundo Leonístico, eso es vegetar y el verdadero León no comulga con esa forma de vida.

Sin imaginación, sin audacia y sin voluntad de cambio, vamos directo al fracaso, porque es imposible mantener el mismo estilo de trabajo en una realidad cambiante.

Quiero para concluir, recordar una bonita historia que me permite ser más explícito respecto a lo que debemos hacer por nuestra comunidad y por nuestra institución:

Se produce un incendio en el bosque, todo es confusión, los animales huyen, un verdadero caos.

Posado sobre la rama de un hermoso árbol, donde estaba su nido, se encontraba un pajarillo que aleteaba nerviosamente como si tratara de llamar la atención de las otras aves y animales que vivían en el bosque.

Este pajarillo de pronto vuela de su rama y se dirige a un riachuelo cercano, moja sus alas y se remonta hacia el lugar del incendio, desde lo alto, sacude sus alitas y deja caer las gotas de agua con el propósito de apagar el incendio y defender así a su hogar y a su vida misma.

Al ver esta acción las otras aves, se acercan al pajarillo y le dicen que esta haciendo un ridículo, que es absurdo tratar de apagar el incendio con sólo unas gotas de agua.

Es cierto, les responde el pajarillo, sé que sólo no puedo hacer mucho, pero tengo que hacer algo, este bosque es mi hogar, aquí nacieron mis padres y mi familia, es el lugar donde juego, tengo amigos, vivo feliz, es la tierra que me da de comer, me brinda abrigo. Tengo que agradecer de alguna manera lo que el bosque me da.

Los animales escucharon atentos al pajarillo e inmediatamente se pusieron a sofocar el incendio.

Que linda lección nos da esa avecilla. Nuestra tierra, nuestro país nos ha dado nuestros padres, hermanos, nuestro hogar, nuestra patria nos dio la profesión, trabajo y bienestar. Nuestro Club, nos dio buenos amigos, nos dio la oportunidad de mejorar nuestro liderazgo, nos dio la posibilidad de ser creativos. Cómo no vamos a devolverle algo de lo que tenemos, cómo no le vamos a dedicar algo de nuestro tiempo, de nuestra capacidad y experiencia trabajando por los más necesitados y los menesterosos de nuestra patria. No seamos las aves indiferentes, consideremos nuestra actitud, debemos participar activa y positivamente en apoyo y fortalecimiento de nuestro país, de nuestro club.

Dejo a todos Uds. cuya mente es clara y visionaria, a Uds. que tienen mentes inquietas, por eso están aquí, porque están imbuidos de un afán de progreso personal e institucional, que hagan un análisis acucioso y exhaustivo de esta propuesta y si después de ello la encuentran coherente y viable, traten como líderes de sus países, de implementarla con esfuerzo creador e innovador.