Entendimiento

Por: PDG Laura de Szakiel
Distrito O-5
Argentina

 

La definición que da el diccionario sobre la palabra ENTENDIMIENTO es bastante clara, ya que precisa su significado como "la potencia del alma en virtud de la cual ésta concibe las cosas, las juzga, las compara y, de las que ya conoce, induce y deduce otras."

Viniendo como viene de la palabra entender, tenemos que ENTENDIMIENTO es, además, "la comprensión, el tener idea clara de las cosas". Y también "el conocimiento del ánimo o la intención de uno".

Pero otra acepción de la palabra entender es "ir dos o más de acuerdo en un asunto o negocio, de especial manera cuando hay motivos particulares de amistad, confianza y secreto mutuos".

Y es ciertamente hermoso ver como se entrelazan estos significados, como ese comprender las cosas se une con el ir de acuerdo... Y nótese que no digo "estar de acuerdo".

Si mi proyecto es el mismo que el del otro, si tengo la misma meta, la misma idea sobre el mejor procedimiento para alcanzarla, entonces estoy de acuerdo.

Si mi idea, mi proyecto o mi meta difiere de la del otro, y sin embargo lo apoyo, trabajo a su lado, lo ayudo a lograr su fin, entonces voy de acuerdo.

Pero para poder ir de acuerdo con otro, primero tengo que aceptarlo. Y para eso necesito conocerlo, comprenderlo, saber las razones de sus comportamientos, las necesidades y los sentimientos que impulsan sus acciones. En definitiva, necesito entenderlo.

Y a partir de ese entendimiento, va a ser fácil entonces establecer los acuerdos necesarios para vivir en armonía.

Y si a pesar de haber entendido lo que hay detrás de las razones del otro, nuestras razones de honestidad o ética nos impidieran aceptar sus acciones, entonces no iremos de acuerdo, no lo acompañaremos, no lo apoyaremos, incluso podremos llegar a abandonarlo... pero lo haremos plácidamente, sin rencor, sin odio, sin violencia. Pues lo hemos entendido.

Y esta necesidad de entender al otro para mejor juzgar, sirve tanto para las relaciones entre los hombres como para las relaciones entre las naciones. Para las pequeñas cosas de la vida diaria, como para las grandes decisiones o los grandes proyectos comunes.

Y va una anécdota, algo añeja pero ilustrativa. Hace muchos años, durante los primeros meses posteriores a la instalación de una fábrica de origen japonés aquí en la Argentina, los avances de la dirigencia local en el plan de trabajo fueron lentos, complicados y a veces frustrantes. Meses perdidos esperando la aprobación de proyectos que los superiores japoneses habían prometido considerar. Ejecutivos locales desconcertados cuando algún proceso que había obtenido un "sí" de los japoneses en el momento de la presentación, debía ser corregido o cambiado totalmente pues no respondía realmente a lo que deseaba la empresa. Las relaciones eran tensas, desconfiadas. Hasta que a alguien se le ocurrió hacer que todos los ejecutivos locales tomaran un curso sobre cultura japonesa. Allí aprendieron entre otras muchas cosas, que cuando un ejecutivo japonés dice "lo vamos a pensar" en realidad quiere decir "no nos gustó, olvidate del asunto". Y que cuando al final de una presentación dice "sí, muy bueno" no quiere decir que aprueba el proyecto, sino solamente que entendió el tema y que la presentación fue buena. Luego, después de mucho pensarlo, dará su opinión sobre el fondo del asunto. Aprendieron a manejarse con distintos tiempos, a entender distintos códigos. Y así pudieron solucionar los problemas y trabajar en armonía y productivamente. Y me consta que ninguno de los gerentes locales estaba totalmente de acuerdo con ese estilo ni con esa cultura. Pero la entendieron y pudieron, entonces, convivir con ella, trabajar distendidos y desarrollarse exitosamente.

Y estoy segura que esa palabra ENTENDIMIENTO de nuestra Invocación Leonística tiene mucho que ver con esta anécdota. Nos impone una conducta muy clara: nos obliga, en resumen, a conocer, entender, comprender al otro, para así poder ir juntos transitando el camino del Leonismo en armonía. Para poder trabajar más y mejor preservando al mismo tiempo la amistad.

Amistad que es real sólo cuando fue probada por el desacuerdo, cuando sobrevive a las diferencias. Cuando crece no porque coincido, sino porque comprendo...