El Código de Ética y los Objetivos de Lions International

Por: PDG Tony Pérez Lázarus
Club de Leones de Rohrmoser
Distrito D-4 - Costa Rica.
 

Primera Parte

Después de contemplar atónito cómo la corrupción y el accionar negativo de gran parte de la sociedad mundial, está siendo práctica común, es que me siento más orgulloso de haberme afiliado a los Clubes de Leones, grandemente por saber que contamos con un Código de Ética y unos Objetivos bien representativos, y que deben ser como un gran escudo que nos proteja de malas actuaciones, la guía de cómo debemos proceder a cada instante y una identidad de casi perfección ( somos nosotros individualmente los que descarrilamos ese buen proceder en el voluntarismo leonístico)

Yo sigo afirmando que la vida de Melvin Jones, y la de los visionarios (incluyendo a su esposa Amanda) que emprendieron la excelsa labor de inventar el Leonismo, debió haber recibido un chispazo divino, que él desde muy niño, principalmente en su hogar, en su ambiente familiar, y en los diferentes entornos y ambientes en que vivió, le iban modelando la idea de perfección y aceptación que tendría la filosofía, basada en realidades y verdades, en cosas asequibles, tangibles, que luego se convertiría en Leonismo.

Esa es la gran importancia y seriedad que tiene el Leonismo, que no fue una copia de otras cosas, de otras ideas o sentimientos. Fue sacado de la realidad de la vida, con miras a la expansión para servir a todo el planeta.

El verdadero valor de Jones era que él sabía lo que quería, cómo lo quería y cómo debería ser. No había improvisaciones en las ideas de Jones. Tampoco hubo prisa en ponerlas en práctica sino hasta que consideró que el tiempo había llegado.

Y los tiempos llegaron. Y se cumplió que el Leonismo comenzaría poco a poco con vistas a ampliarse, a extenderse. Porque había que tratar con la necesidad del hombre, su dolor, su entorno, su cultura, la moral, la comprensión entre personas que pondrían en práctica esta idea. Por eso decimos que el Leonismo creció bajo concepciones muy elaboradas, hechas por hombres sencillos y humildes, por personas que fueron puliendo una a una las ideas para que pudiera durar.

Cuento todo esto para que ustedes se pongan en el contexto geográfico, comunitario, del encuentro en tardes y noches de personas con un ideal, que sacando tiempo libre de sus ocupaciones diarias, pudieron explorar cosas tan importantes, como la que hoy nos cobija y protege en la práctica del Leonismo.
Consideramos que la idea firme de Jones, la de lograr que los hombres de aquella Chicago laboriosa en los negocios, en el transporte, en el comercio y la política, tuviera un sesgo en los corazones de la gente, se plasmara y se entendiera que teníamos que unirnos para preocuparnos por nuestros semejantes.

Tan simple la idea verdad. Y sin embargo transcurrieron casi 20 siglos para que la humanidad comprendiera que existe el Servicio, el desprendimiento, el dar, el ceder, el entregarse hacia aquellos que necesitan. Y no era que nadie se había preocupado por plantearlo, ya el excelso Creador nos lo había manifestado y las religiones del mundo lo habían pregonado.

Pero Melvin Jones triunfó y siempre es importante recordar, principalmente a los Leones nuevos, que ese chispazo Divino que se concretó entre Junio y Octubre de 1917, convenciendo a más personas que esto era una necesidad para la humanidad y que todos deberíamos brindar nuestro aporte.

¿Sobre qué bases trabajaríamos para que el Código de Ética no fuera nada improvisado, nada que surgiera del entusiasmo de un solo hombre?. Jones lo sabía y puso manos a la obra. Transcribo algunas ideas aparecidas en el libro "Historia del Leonismo" de Paul Martin, que relata en su capítulo sobre el Código de Ética y los Objetivos de Lions International, los inicios de este trajín. "Melvin Jones había hecho un estudio exhaustivo de todos los códigos de ética creados en la historia. Había examinado los pensamientos de Hammurabi de Babilonia (antes de Cristo); el Código de Napoleón; los Mandamientos de Moisés; el Código de Justiniano, y había sido cautivado por una característica en común hallada en todos ellos. Decía Jones: "Todos eran códigos llenos de mandamientos negativos. Eso no era lo que andábamos buscando. Lo que finalmente obtuvimos fue lo que pudiéramos calificar como un código de liderato en el cual no hay un solo "Usted no debe", en el mismo.

La mayor parte del trabajo, continua diciendo Martin, fue realizado por G.M.Cunningham, quien era entonces Secretario del Houston Lions Clubs. El redactó el primer borrador y se lo envió a Jones quien a su vez se lo envió a R.E. Kleinschmidt y a Walter Lybrand, dos abogados que vivían en Oklahoma City, para que lo revisaran. En la convención celebrada en San Luis, Missouri en 1918, J Hirsch fue nombrado Director del Comité para determinar si necesitaban cambios. K.H. Warren, D.F.Hurst, Arlie J Cripe y H.F. Endley trabajaron en este Comité. Discutieron el código durante dos reuniones vespertinas seguidas y después votaron en favor de su adopción. Los delegados se pusieron de acuerdo y desde entonces, hasta el día de hoy, ha sido la piedra angular del Leonismo.

La importancia grande que tiene para nosotros en nuestra vida dentro del Leonismo es que este documento no ha sido casi alterado, pero que sí es casi perfecto, y realmente, si lo seguimos al pie de a la letra, éste código nos guiará a desarrollar una calidad leonística única. Y es que es tan simple y sencillo que no necesitamos muchas elucubraciones, ni inteligencia superdotada para ponerlo en práctica. He ahí la grandeza de este trabajo.

Sin embargo amigo León que me lee, lamentablemente no lo estudiamos a profundidad y con la seriedad que nos merece. Incluso nos lo entregan el día que nos iniciamos como socios, lo adjuntamos a cualquier revista, documento o directorio, lo insertamos en cualquier discurso o presentación que hacemos y hasta levantamos nuestra mano derecha para jurar respetarlo. A veces hay compañeros que no encausan bien su vida leonística, nos crean problemas y abandonan nuestras filas.

Segunda Parte

Nos referimos, en la primera parte de este análisis a cómo se dieron las circunstancias tan especiales que condujeron a la creación de estos dos pilares del Leonismo. Hoy señalaré, siempre basado en lo escrito por Paul Martin en su "Historia del Leonismo", los aspectos de los Objetivos de Lions International.

Con los objetivos sucedió algo parecido. De nuevo una orden de Melvin Jones implica que hombres simples y sencillos dediquen con un profundo carisma y pensamiento a establecer, debatir, considerar, explorar y examinarlos exhaustivamente para cuando fueran puestos a votación en la Convención de 1919 en Chicago, Illinois.

Debido a la importancia que tenía, cada representante tuvo la oportunidad de exponer sus puntos de vista sobre los objetivos. Durante, lo que se calificó como una candente discusión, los delegados limaron asperezas y aprobaron los Objetivos del Leonismo en dicha Convención.

Básicamente los objetivos y el Código de Ética han servido para los que realmente son buenos Leones, Damas Leonas y Leos, como el faro que nos guía por sendas por las cuales podemos convertirnos en buenos ciudadanos y personas con sentimientos y sensibilidad para ayudar.

Los objetivos de Lions International están conformados por seis párrafos, iniciados cada uno por un verbo. Los primeros cuatros de una sola línea, el quinto un poco más largo y el último ya más extenso.
Pareciera que todos conllevan la idea de unión, de que nos conjuntemos siempre para ser más fuertes, más sólidos. El Primero, con el verbo CREAR, aunque como ya lo dije, fue escrito por Leones y voluntarios estadounidenses, llevaba ya la visión de que los pueblos del mundo tenían que comprenderse. Se habla de " Crear y fomentar un espíritu de entendimiento entre los pueblos del mundo". Y eso ha sido una realidad. Compartimos los problemas y sufrimientos que afectan el planeta y eso nos une y nos iguala.

El segundo que comienza con PROMOVER destaca que no debemos quedarnos en las letras y las palabras de nuestra filosofía, debemos entenderla bien, meternos dentro de ella y sacar todo ese conocimiento en realidades, de un buen funcionamiento, una buena administración, buena organización, y el buen deseo de hacer las cosas bien. Esto definitivamente que pulirá nuestra buena ciudadanía. Los clubes de Leones deben ser ejemplo en su comunidad.

El verbo TOMAR parte, ya incluso nos señala que hay que preocuparse por no encerrarse dentro de las cuatro paredes de un club de Leones, que nos ensimismemos, que nuestra producción sea limitada, sino que tengamos en cuenta que el aspecto cívico, la cultura, el hombre viviendo en sociedad sana, con fuertes estructuras morales, conducirán a una calidad infinita de buen ciudadano. Por eso siempre les he dicho a mis amigos Leones que es una buena práctica el que salgamos a compenetrarnos con nuestra comunidad, que la toquemos, la sintamos, y así sabremos sus necesidades. Ya Lions preveía todo esto.

Pero no solamente se pensó en a quien debíamos servir, sino también, y algo muy primordial, apuntaba fervorosamente, y defiende desde su nacimiento, la preservación del Leonismo a través de los buenos socios, pero que éstos mantengan dentro de sus clubes y ambientes, vínculos de amistad, de diálogo, de análisis, de compasión, de felicidad absoluta, porque si esto se logra entonces tenemos una solidez en nuestra oferta hacia la comunidad. Si la comunidad nos ve que estamos divididos, que no tenemos ni pies ni cabeza y que solamente lo que hay son individualidades, ellos perderán confianza en nosotros. Así que distinguidos líderes leonísticos, revisen con frecuencia el objetivo UNIR.

Melvin Jones y los compañeros que crearon el Leonismo tenían un fuerte espíritu democrático, de gran libertad para el hombre, de la defensa de todos sus derechos, llenos todos, con una gran espiritualidad, y siendo el Club el foro adecuado para expresar y desarrollar esos sentimientos, pero eso sí, y es muy enfático este objetivo que comienza con PROPORCIONAR, de que será con la excepción de asuntos de política partidaria y sectarismo religioso. Para eso está la concepción de igualdad y libertad. Todos podemos vivir en un ambiente de paz y amistad. Ojalá que algún día todos los pueblos de mundo puedan unirse bajo un mundo en paz.

El último de los objetivos que comienza con el verbo ALENTAR, es probablemente uno de los más completos: Nos dice que debemos ser responsables, que debemos cumplir, que debemos participar, poner la parte que nos corresponde, que nos debemos proyectar hacia la comunidad en forma sincera y efectiva. Si leemos entre líneas, porque estos objetivos hay que leerlos con absoluta dedicación porque podemos darnos cuenta que la corrupción de un socio León no es permisible, que los desvíos irracionales no tienen cabida y que el León debe ser recto, sincero y honorable siempre. Es cierto que somos iguales y que el club nos abriga, pero hay oportunidad para que el asociado surja, presente ideas, fomente proyectos y así influya a su compañeros para que, incluso lo supere en calidad y efectividad. También apunta que afuera, en nuestra vida particular debemos ser ejemplo para que la opinión pública no nos juzgue por actos irresponsables poniendo en detrimento y mal crédito la filosofía leonística que representamos. Tengamos mucho cuidado con esto.

¿Se dan cuenta cuánto encierran en profundidad estos seis sencillos párrafos?

Tercera Parte

Con esta parte finalizamos un breve análisis de cómo se produjeron los intensos trabajos para crear el Código de Ética y los Objetivos de Lions Internacional, en una forma sencilla, a efectos de que puedan servir como pequeñas instrucciones leonísticas en sus respectivos clubes.

Hoy veremos lo relativo al Código de Ética, que definitivamente contiene palabras más excelsas, pero muy apegadas al hombre. Es, cómo deber ser uno en la vida para que seas respetado, seas admirado como gente de bien y así influyas positivamente en tu ambiente y comunidad. También debe ser tu faro de trayectoria leonística. Si lo sigues al pie de la letra desde el primer día que lo juraste, serás un León verdadero hasta el fin de tus días.

En el primer párrafo, que comienza con MOSTRAR, da cabida a la excelsitud del León, La Dama Leona o el Leo. Debemos ir siempre al límite de nuestros conocimientos, alcanzar lo máximo, para que se nos reconozca como personas con una alta reputación, pero HUMILDES y llegando al ser que necesita. Esto quiere decir que nunca se te llene la cabeza de humo. La comunidad te ve y sabe que estás en el Club de Leones y respeta nuestra organización. Pero no debe ser una actitud individual, TODOS debemos ser del mismo calibre.

Cuando vemos la palabra BUSCAR nos señala que, es cierto que podemos ser exitosos, pero nunca usaremos el Club de Leones que ya tiene un prestigio de excelencia en todo el mundo desde 1917, para que sea un trampolín que nos lleve a incrementar nuestro negocio, nuestra fama o posición en el gobierno público. Si llegas a adquirir tu éxito, recuerda siempre tus raíces leonísticas, pero nunca vayas contra ellas.

El verdadero León debe ser consciente que una mala actitud en nuestra relación comercial, en la relación con el hombre o en contra de nosotros mismos, también será juzgado por la comunidad que nos aprecia.

Debemos ser fuertes, sinceros, humildes, leales, y cuando haya un momento de flaqueza, que sea el mismo código de ética el que pueda guiarnos o conducirnos hacia una solución, incluso " a costa de mi mismo".

Al igual que en los Objetivos, hay en el Código de Ética una reiteración del concepto de AMISTAD. La amistad interna y externa. Entendamos la amistad interna como la sinceridad para compartir con nuestros compañeros que servirá para trasladarla hacia la comunidad, la cual recibirá tus servicios con amor, no como una obligación, hay que saber dar, pero nunca que tu comunidad se de cuenta que había un interés de tu parte.

Otro concepto que se repite es el de CIUDADANIA, que yo recalco también, ya que es fundamental para conformar el ideal de un buen León. No podemos aislarnos, tenemos compromisos con nuestra nación, con el estado y principalmente con la comunidad. Ojalá que siempre tengamos oportunidad de producir eficientemente para ellos con nuestras ideas positivas. La historia de nuestro país te lo agradecerá por siempre.

Y para que quede bien fijo en la mente de todos nosotros, el Código de Ética nos señala cuál es nuestro derrotero y nuestra finalidad: EL PROJIMO. Nos dice incluso en el penúltimo párrafo cómo debemos ayudar y a quien, sin injusticias, sin discriminaciones: al atribulado, haciendo fuerte al débil y socorriendo al menesteroso. No hay que pensar mucho en cómo debe ser un León, aquí está señalado.

Y termina diciendo que debemos ser mesurados en la crítica y liberales en el elogio: construir y no destruir.

Esta es la forma como yo veo los Objetivos y el Código de Etica de los Leones. Pero amigo lector, casi que quisiera dejarles de tarea que vayan a sus casas, aunque sean Leones de "melena larga" o recién ingresados, y comiencen a ver las mil aristas que pueden tener estos párrafos. Se darán cuenta para satisfacción mía y del lector, que me quedé corto, porque para este artículo tan solo puse unas pinceladas. Estos dos pilares tienen un contenido muy profundo. Pero en algo sí concordaremos, y es que entre más profundicemos en ellos, el que va a salir beneficiado será la idea leonística de SERVIR.

 

Influyamos para que muchos comiencen a leer estos conceptos y nosotros mismos, a ponerlos en práctica porque así seremos mejores ciudadanos dedicados a servir a quien lo necesita.

El mundo cambiará cuando todos pensemos igual, la paz y la libertad existan de verdad.