El Líder y la Fijación de Metas.

Recopilación por:

CL Gonzalo Retamal Moya

Chile

 

Por: Karin Silvina Hiebaum

 

Liderazgo y Fijación de metas

Todo líder tiene el compromiso y la obligación de velar por la superación personal, profesional y espiritual de quienes lo rodean. Es una responsabilidad que como personas debemos asumir.

El líder consensuará con su equipo los objetivos de la empresa a largo plazo.
Hay que ser muy selectivo en la selección de estos objetivos. Deben ser difíciles, muy exigentes, pero deben ser realistas y alcanzables. Si no fueran así, la organización se podría desentender de ellos al considerarlos absurdos.

Deben ser objetivos muy precisos. La empresa tiene que concentrar sus recursos en conseguir unos objetivos muy determinados. No se debe luchar por objetivos muy dispersos ya que se correría el riesgo de no conseguir nada.

Los objetivos deben estar cuantificados (ser nº 1 por capitalización bursátil, doblar las ventas en tres años, ganar 4 puntos de cuota de mercado, etc.). No valen meras ideas, imprecisas, faltas de concreción (ser los mejores, crecer, diversificarse).

Es fundamental tener en cuenta la opinión de aquellos a los que se les van a exigir estas metas, escucharles, conocer sus argumentos, prestarles atención. Unas metas impuestas desde arriba, en las que las personas afectadas no han sido consultadas resultan muy poco motivadoras.

Una vez definidos estos objetivos a largo plazo, se establecerán metas menores a corto plazo.

Estas metas menores conducen hacia la consecución de los objetivos a largo.
Estas metas inmediatas permiten aumentar la presión sobre la organización (el largo plazo se puede ver como algo muy distante y podría llevar a cierta relajación).

Por otra parte, la consecución de estas metas parciales contribuye a aumentar la moral de los empleados.

Aunque es fundamental ajustarse firmemente al plan de acción definido y ser muy persistente en su consecución, el líder no puede renunciar a la flexibilidad, a dar un golpe de timón en un momento dado si surge una oportunidad que conviene aprovechar.
En un mundo tan cambiante como el actual no caben rigideces.

Una vez que se han fijado las metas, el líder dará autonomía a los distintos departamentos para que procedan como consideren más oportuno (la persona que hace el trabajo es quien mejor conoce la forma de hacerlo).

Autonomía dentro de ciertos limites, que no implique descontrol.
La autonomía favorece que los empleados asuman responsabilidades, tomen decisiones y respondan de sus resultados.

Fomenta la creatividad.
El líder no puede inmiscuirse en los detalles menores del trabajo de sus subordinados.
Estos se podrían sentir incómodos, presionados, infravalorados.

Sólo en aquellos casos en los que el desempeño de algún departamento no esté a la altura de lo esperado, el líder podrá profundizar para ver los motivos de este fracaso y fijar los cambios pertinentes.
Cuando los departamentos funcionan con autonomía, resulta interesante establecer un sistema de comunicación dentro de la empresa que permita compartir experiencias.
Si un departamento ha desarrollado un método de trabajo que resulta eficaz, éste podría ser también útil en otras áreas de la empresa.

Por último, hay que dar a los departamentos los medios necesarios para poder cumplir sus objetivos.

No se le puede pedir al departamento de producción que rebaje el coste de fabricación, que mejore la calidad de los productos, y no darles las herramientas adecuadas, la tecnología necesaria, la formación requerida.

Tampoco se le puede pedir al departamento comercial que gane cuota de mercado y no darle una cartera de productos atractivos con los que poder competir.

Ser líder no es una postura o un galardón para lucir, es un compromiso, una responsabilidad y una obligación, no hay que olvidar que "todo cargo es una carga". No podemos ser indiferentes ante las atrocidades, la injusticia y la creciente amenaza de una falta de valores, hoy en día se necesitan hombres y mujeres decididos a cambiar la forma de vida de la sociedad. Es un gran reto, sí, pero la esperanza de un mundo mejor, debe alentarnos a ser los líderes de esta gran empresa.

 

---------------//---------------

 

Fijación de Metas

 

LA DIVISA DEL NUEVO MILENIO.

  • Una meta es aquello a lo que queremos llegar. Lo que debemos tener es un proyecto de vida; quizá nos cueste trabajo fijarlo debido a que ni nosotros mismos sabemos con exactitud lo que queremos, pero debemos buscar algunas cosas básicas que nos gustaría ser y tener.
     

  • Metas a Corto plazo: Digamos que son alrededor de un año, buscan consolidar nuestras metas a mediano plazo, que a su vez pretenden desarrollar nuestro proyecto de vida.
     

  • Metas a Mediano Plazo: Digamos que son de cinco años, definitivamente van a ser más seguras que las de largo plazo, estas metas requieren de nuestro esfuerzo ya que sólo sentarnos una tarde a pensar sobre qué es lo que queremos hacer en los próximos 3 a 5 Años basándonos en nuestras metas de largo plazo, la tarea resultará más fácil.
     

  • Metas a Largo Plazo: Digamos que son de diez años.

Para la fijación y consecución de metas se deben seguir ciertos consejos que le serán de utilidad para poder convertirse en un emprendedor triunfador.

Consejos para la Consecución de Metas
Las metas deben contener cuatro elementos básicos para que sirvan como escalón a un triunfo.


1. Las metas deben ser Claras.
2. Las metas deben ser Medibles.
3. Las metas deben estar Calendarizadas.
4. Las metas deben ser alcanzables.


Por qué lograr las metas
Hay quienes buscan lograr metas para obtener beneficios materiales, mientras que otros dicen que el dinero es un medio y no un fin. Otros buscan satisfacer su ego sintiéndose halagados por los demás.

 

Hay quienes buscan lograr las metas por satisfacción personal, es decir, compiten contra sí mismos, mientras otros entregan su vida a la comunidad sin siquiera interesarse por ellos mismos.