LA NOBLE MISION DE AYUDAR

Por: CL PID Luis Lucho Murad
Argentina

 

El ser humano se perfecciona cuando procura el bien de los demás, pero logra más eficazmente su fin si lo busca junto con otros, porque la libertad de uno se potencia con la del otro, y ambas logran objetivos que no alcanzarían aisladamente.


Es necesario promover el humanismo cívico, que fomenta la amistad social, pues crea circuitos de confianza, muy necesarios para la convivencia dentro de la comunidad.


Desde las acciones más simples hasta las más complejas, desde las más grandes a las más pequeñas, los leones son capaces de desarrollar una actitud de servicio en todos los ámbitos
de la vida, concretando innumerables formas de solidaridad. ¿Qué impulsa a un León a servir a los demás?.

Ante todo el ímpetu innato del corazón, que lleva a todo ser humano a ayudar a sus semejantes. Esto es congénito, es decir, viene desde el nacimiento. El hombre experimenta una inmensa alegría cuando logra dar gratuitamente algo de sí al otro. Una sonrisa al que está triste, una palabra al que está solo, una mirada al que está marginado, todos tenemos algo para dar, el profesional sus conocimientos, el misionero su fe, el artista su arte, la persona que vivió una experiencia dolorosa, su testimonio.

Todos estamos llamados a prestar un servicio, brindando un medicamento que no se vende en la farmacia, pero cuya efectividad es absoluta.

Frente al desafío del momento es necesario no solamente lo económico, sino también la capacidad y el talento que contribuye a lograr las maneras de llegar a la población indigente.

Al ingresar a un Club de Leones, bajo el cielo protector del Leonismo, la persona asume un compromiso personal, manteniendo una actitud abierta frente a la diversidad, aceptando la responsabilidad

También debemos tomar conciencia promoviendo valores entre la juventud, para que en el futuro se conviertan en ciudadanos responsables, con plena conciencia de los problemas sociales, que motivan el sentimiento de responsabilidad comunitaria. Así surgirán buenos dirigentes, civiles o políticos, que puedan orientar inteligentemente a la población.

Se ha repetido muchas veces que los problemas del mundo son de naturaleza moral, más que económicos o políticos, basados fundamentalmente en la conducta de los hombres, que es, en definitiva, del elemento que define los rasgos de una sociedad.

Vale una cita del escritor Gabriel García Márquez :

 ...“Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 6 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera entretenerlo. De repente se encontró con una revista, donde había un mapa del mundo, justo lo que precisaba.
Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta, se lo entregó a su hijo diciendo: como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie. Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente. “ Papá, Papá, ya hice todo, conseguí terminarlo” Al principio el padre no le creyó al niño, pensó que sería imposible que, a su edad, haya conseguido componer un mapa que jamás había visto antes.
Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
¿Cómo es posible? ¿ Cómo el niño había sido capaz?
...Hijito, tú no sabías como era el mundo. ¿Cómo lo lograste?
...Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta a los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.
Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado al mundo.”


Cabe una reflexión. Vale.