UNA NECESIDAD MORALIZADORA

Por PDI Dr. Luis Murad

Club de Leones de Pilar

Argentina

 

SE HACE MAS DAÑO CON EL EJEMPLO QUE CON EL PECADO MISMO
Cicerón


Las manifestaciones de una impúdica corrupción que aflora cotidianamente a la vista de todos, bastaría para justificar las más hondas inquietudes de la comunidad, la perturbadora sensación de disgregación institucional y el desorden moral que va adueñándose del espíritu de la gente.

Así la vida se va llenando insensiblemente con el interminable muestrario de lo peor de la condición humana en esta interminable industria universal del entretenimiento que nos llega a través de no pocos medios de comunicaciones, calando profundamente en una Sociedad cada vez más desorientada, consumiendo dócilmente el puré que ya nos estamos acostumbrando a consumir.

Se hace necesario revisar los parámetros que rigen la vida cotidiana de la Sociedad actual y comparándolos con los arquetipos tradicionales, para que el consenso social aprecie con claridad las diferencias que vienen del pasado a nuestros días, corporizando lo que Julián Marías ha dado en llamar “ vacío mental “.
La tendencia de la Sociedad moderna pareciera consistir en arrastrar al hombre de nuestros días a una asimilación total de la tecnología con maquinarias producidas por la ciencia, la especialización extrema y los efectos de robotización, sin que el humanismo haya podido aportar una respuesta válida. En los últimos tiempos se han producido no solamente la contaminación de la atmósfera material sino también de la moral, trayéndonos desconfianzas, violencias y la disgregación de los lazos familiares.

Son muchos los ojos que miran al Leonismo, buscando el medio que les permita la recuperación de los valores perdidos. Es nuestro sagrado deber intensificar las prédicas que pongan en alto la moralidad, como medio para brindarle a nuestros miembros el elemento capaz que les ayude a transitar por los caminos de la vida. El mejoramiento permanente de la calidad de los Leones es una concepción irrenunciable del momento. Y la calidad de quienes ingresan deben ser fundamental para que en el futuro inmediato podamos contar con personas que dignifiquen el Leonismo. Tal eran los deseos del Presidente Jean Behar, que en su período fiscal priorizaba la calidad por sobre la cantidad. La calidad asegura la permanencia, la cantidad, puede ser temporaria.

En varias ocasiones he expuesto la necesidad de rescatar los valores que lentamente hemos ido perdiendo, dentro y fuera del Leonismo, porque no hay Sociedad sin valores. Recuperar siquiera parte de las actitudes reñidas con la moral y las buenas costumbres, es un deber de
todos, incluso del Leonismo, que no pretende volver a viejas formas de servicios, sino a recabar los siempre vigentes preceptos de honestidad de una devaluada autenticidad, convenciéndonos que pensar no es un signo de los espíritus débiles o nostalgias de un pasado superado. Así se podrían disipar las brumas agobiantes del deterioro que nos envuelve.

Este es el mensaje que pretende dejar la nota. El final , para los Leones, Leonas y Leos está plasmado en este proverbio Chino. “ Los maestros abren la puerta, tú debes entrar por tí mismo.

Casi nada.