LOS VALORES EN LA RETENCION

Por: PPC Javier Caro Infantas

Perú


En el año 2003-2004, el Leonismo Peruano experimentó un extraordinario crecimiento del 25% que, además de ser motivo de gran satisfacción, implica retos que deben ser afrontados con la mayor responsabilidad, para preservar el prestigio de nuestro movimiento y asegurar su desarrollo.

Es indispensable coordinar y armonizar los objetivos y las labores de los cuatro miembros del Equipo REAL de Retención, Extensión, Aumento de Socios y Liderazgo; por cuanto todos ellos son complementarios y buscan alcanzar un mismo fin: El fortalecimiento y desarrollo del Leonismo.

Las acciones de Retención y Liderazgo contribuyen al fortalecimiento; pero si no se crean nuevos clubes e ingresan más socios, el Leonismo se mantendrá estático. Las acciones de Extensión y Aumento de Socios promueven el crecimiento del Leonismo; pero no garantizan la solidez del movimiento.

Las acciones de Retención de Socios requieren de programas de Liderazgo, que ayuden a crear conciencia Leonística y vigoricen y orienten la vocación de servicio de todos los socios. Pero también precisan que los nuevos Leones, que ingresan a los Clubes o que forman nuevos Clubes, sean objeto de una rigurosa selección, que evidencie la existencia de aptitudes y vocación de servicio y, en general, el cumplimiento de los requisitos para ser León, a fin de garantizar su futura integración al movimiento Leonístico y permanencia en él.

En consecuencia, será preciso realizar reuniones de coordinación de los miembros del Equipo REAL, para unificar criterios, elaborar un plan de trabajo conjunto y diseñar estrategias; y para evaluar, durante toda su gestión de tres años, el desarrollo de los cuatro programas.

Se deben respetar las jerarquías y niveles de la organización Leonística. Los miembros del Equipo REAL deben diseñar planes y estrategias de dimensión nacional; las mismas que deben coordinar con los Gobernadores de los cuatro distritos. Cada Gobernador coordinará con sus correspondientes Equipos REAL Distritales cuyo Vicegobernador es su coordinador. Los Asesores Distritales con sus Asesores Regionales; y éstos, a su vez, con los Presidentes de Clubes, quienes lo harán con los presidentes de sus respectivos comités. Los Gobernadores son los responsables de la administración de estos programas; por consiguiente, deben interesarse en monitorear, tanto la difusión de los planes, estrategias y recomendaciones sobre el particular, como su aplicación por parte de los Clubes de Leones.

Cada uno de los referidos niveles de la organización, debe elaborar su propio plan, adecuado a su realidad específica. Como todo plan se iniciarán con la definición, clara y precisa de los objetivos que se buscan alcanzar; pero es indispensable que se incluyan las metas, o cuantificación del logro que se pretenda conseguir, para hacer posible la evaluación de los resultados obtenidos. En caso contrario, será una labor infructuosa. Las metas deben ser razonables y factibles de alcanzar, de acuerdo a un análisis situacional.

Establecidas las metas, será preciso determinar las actividades a realizar y los recursos necesarios, que sin lugar a dudas, comprenderán acciones de orientación y apoyo por parte de los Asesores de los diferentes niveles. Por este motivo y teniendo en cuenta el explosivo crecimiento de Clubes y Leones experimentado recientemente, los Asesores del Equipo Real, especialmente, deben estar preparados para atender una exigente demanda.

Por todo esto, soy un convencido, que el REAL es una Institución que ha ideado nuestro movimiento humanitario; no sólo es un Equipo sino que debe de estar en la conciencia de todo León, de todo Club. Todos debemos de trabajar en Retención, Extensión, Afiliación y Liderazgo.

Para suerte nuestra, nuestra Asociación tiene identificadas las principales causas de la pérdida de leones y tiene abundante información y Programas desarrollados de una calidad insuperable, para frenar esta situación y revertirla; por lo que debemos de preocuparnos en hacerla conocer a los socios y sobre todo a los Presidentes de los clubes.

En forma adicional a lo estudiado y analizado por nuestra Asociación, quiero decir que una causa más, es la crisis de Valores, en que el mundo se encuentra, y se manifiesta por el clima de permisividad moral en el que parecen estar bien algunas conductas que antes eran reprochables desde el punto de vista ético. En cierto modo, nos hemos acostumbrado "a pensar como vivimos y no a vivir como pensamos".

Una ética personal inconsistente, sin bases sólidas, lleva a que la gente haga cosas malas creyendo que son buenas y a pensar, actuar o dejar hacer a los demás (tolerancia ilimitada), lo que hace que surjan conductas ambigüas y conflictos de intereses mal resueltos.

El relativismo transforma poco a poco los valores en conductas moralmente sospechosas pero socialmente aceptadas. Esta crisis de valores conduce a que los antivalores ocupen finalmente el lugar correspondiente a los valores. La persona actúa de este modo creyendo que no está obrando mal. Es decir las Raíces han sido amenazadas. La crisis de los valores es un fenómeno de la sociedad actual, que esta vinculado al clima de permisividad y de ilimitada tolerancia. El relativismo y el utilitarismo son factores que recrudecen la crisis de valores.

Como, por ejemplo, el no saber elgir a nuestros dirigentes , sobre todo a los Presidentes de Club. Debemos tener mucho cuidado con ese liderazgo emergente y transitorio que hace mucho daño a las instituciones, y que nosotros estamos obligados a denunciar y no tolerar. Por eso interioricemos lo que nos dice JESÚS, en el Evangelio de San Mateo 18, 15-17:

"Si tu hermano ha pecado contra tí, anda a hablar con él a solas. Si te escucha has ganado a tu hermano. Si no te escucha, lleva contigo a dos o tres de modo que el caso se decida por boca de dos o tres testigos. Si se niega a escucharlos, dilo a la Iglesia reunida. Y si tampoco lo hace con la Iglesia, será para tí como un pagano o un publicano.

La mejor manera de afrontar positivamente la crisis de valores es enseñando y aprendiendo valores. Lo cierto es que la ciencia la técnica y los conocimientos progresan a velocidades fantásticas, y basta comprobarlo en las cosas que usamos y disfrutamos. En contraste, no existe el mismo progreso en nuestra formación ética ni en los valores que ponemos en práctica, precisamente en una sociedad en la que es necesario actuar con responsabilidad. Puesto que, por los medios de comunicación el mundo se ha vuelto pequeño, el mundo de cada persona debe hacerse grande a sí mismo, asumir el reto de su propia calidad de vida, que exige sin duda alguna un temple moral y una buena dosis de valores vividos.

Compañeros Leones, ante el contagio masivo de antivalores, estimulado por los medios de comunicación, hay que reaccionar con un antídoto, también masivo, de valores en todos los campos: en la vida personal y familiar, en la educación, en la empresa, en los grupos sociales y en la comunidad en general. La fuerza de los valores es muy grande. Si se desencadena, los cambios no tardarán en hacerse evidentes. El riesgo de la autodestrucción moral que implica la crisis global de los valores se debe reemplazar por esta especie de gran revolución que es el poder de los valores.

El ejercicio de los valores es la mejor garantía de que una persona o una institución funcionan bien. Por eso los Leones debemos de ser los abanderados de esta gran revolución; pues nuestros Principios, Código de Ética y Objetivos, así lo exigen, determinan y demandan.

Podríamos empezar esta gran cruzada con lo Valores que encierran nuestra Divisa: Libertad, Entendimiento, Orden, Nacionalismo, Esfuerzo y Servicio. Es decir tenemos que vivir de acuerdo a estos valores, no sólo enunciarlos, sino con hechos vivirlos realmente.

Compañeros Leoenes los convoco a ser: "LOS PALADINES DE LOS VALORES".