EL QUE SE VA ...........

Por: CL. PID Luis "Lucho" Murad

Argentina

 

"El que se va sin que lo echen...
...vuelve sin que lo llamen."

(Dicho popular)


Lamentablemente no ocurre en el Leonismo y la preocupación por la retención de socios no es nueva. Casi desde siempre, la cúpula del leonismo le prestó preferente atención.

Recordemos que en el período 1969-70 que presidió W.R. Bryan, se estableció un premio a nivel distrital. Se trataba de un grande y hermoso León, llamado León Rex para ser asignado al Club que lograra en ese período fiscal la mayor retención. Quedó en el recuerdo de los memoriosos la imagen que simbolizó a la retención de socios.


En los momentos actuales, con otros premios, este aspecto ocupa un lugar de preferencia entre las preocupaciones de las autoridades, ya que su incremento influye negativamente en el aumento neto, minimizando el esfuerzo de sumar nuevas voluntades.


Con frecuencia el funcionario distrital en su visita a la Selva, recibe la noticia de que un León, a veces con frondosos antecedentes leonísticos, ha renunciado. El Presidente, que es el más cercano al visitante, se lo dice responsabilizando al renunciante de causas menores, que lo llevaron a tomar la decisión de abandonar el Club. Aquí cabe la pregunta ¿Se tuvo en cuenta de preguntar al socio que se fue, cuál es la verdadera razón?. Tal vez no.

Si tuviéramos acceso al desertante, probablemente encontremos otros motivos que el Presidente omitió y que pueden responsabilizar a la selva misma. Aquí podríamos hallar errores que lograríamos corregir para evitar que vuelvan a suceder y que sin duda nos ayudaría en el futuro.


Es muy difícil que “ el que se va “, vuelva, desvirtuando al “ dicho popular “ al que hacía referencia en el epígrafe. Las heridas no cicatrizan fácilmente y menos en el mediano plazo. Las experiencias son cruentas cuando nos dicen que la mayoría de los Leones que abandonan nuestras filas, no vuelven. Una de las mejores armas para retenerlo es integrarlo, instruírlo, para que el leonismo se arraigue firmemente en su espíritu. Pongamos énfasis en este aspecto. Vale la pena.


Al respecto es interesante recurrir a lo que decía el Ex Gobernador Leopolddo Bernard “ Las personas que abandonan el Leonismo no son Leones. Son socios de un Club de Leones que no llegaron a ser Leones “ Nos está insistiendo con la capital importancia que tiene instruir al Socio, hacerlo practicar el leonismo para integrarlo totalmente, para que el Socio del primer momento se transforme en León, aferrándolo a la Selva. Pero no todo es responsabilidad del Socio, también de los demás, que deben constituir el ambiente adecuado para que la misma actividad leonística penetre en el novato.

 

En los Clubes de alto nivel leonístico es muy difícil el renunciamiento sin causas valederas e inevitables. En lo otros, con poco adoctrinamiento, la renuncia está a flor de labio, estallando en cualquier momento y por cualquier cosa. Y si se produce, ¿quien está en condiciones de revertir la situación? Seguramente muy pocos. Entonces el candidato está “más cerca del arpa que de la guitarra“. Lamentablemente.

 

El fallecido Ex Gobernador Luis Pierluissi, de Venezuela en su libro Binomio Leonístico, pone especial énfasis en la recepción y adoctrinamiento del nuevo socio, como arma fundamental para que el socio quede “atado a la silla“.
Tal vez haya que crear un Departamento titulado “Recuperación de Socios", a sabiendas de lo difícil que resulta hacerlo.

Como las enfermedades, es mejor prevenirlas, para así restarle trabajo al nuevo ente. La realidad nos dice que es mejor trabajar en un campo virgen, que no guarda aspectos negativos que dificulten el convencimiento de la persona que no ha formado parte del Club, que hacer volver al que se fue, no siempre en cordiales relaciones y lo que es peor todavía, con resentimientos.


Reflexión final:

La conversión del Socio en León es el mejor argumento para retener. Porque “ el que se va .............”


Es una pena.