GUIA PARA VOLUNTARIOS

Recopilado por: CL. Gonzalo Retamal Moya
Club de Leones "Santiago - Los Guindos"

Chile

 

Guía para voluntarios: trabajar como voluntario y voluntariado

El servicio voluntario es la esencia de la identidad y el propósito del Programa VNU. Este apartado expone algunos de los aspectos claves del trabajo como voluntario, analiza la especial contribución aportada por los Voluntarios de las Naciones Unidas en todo en el mundo y presenta la realidad del trabajo voluntario en una asignación VNU.

SERVICIO VOLUNTARIO

El servicio voluntario: un concepto sin fronteras

Aunque el servicio voluntario, en sus diferentes formas, ha sido desde siempre una parte de la interacción humana, el reconocimiento general del valor de la acción voluntaria es más reciente. Éste se ha manifestado en un rápido aumento de organizaciones de la sociedad civil y de organizaciones de envío de voluntarios (OEV) en todo el mundo.

VOLUNTARIADO significa cosas diferentes según los diferentes contextos culturales.

Sin embargo, todos coinciden en que la contribución del voluntariado es muy amplia, tanto en términos de crecimiento económico como en términos de capital social.

Dado que gran parte de la acción voluntaria es espontánea, informal y no estructurada, y como queda fuera del mercado formal, tiende a no ser documentada ni registrada, a pesar de lo cual el VNU promueve el voluntariado para el desarrollo.

Un VOLUNTARIO DE LAS NACIONES UNIDAS combina competencia y experiencia con la motivación y dedicación que implica el voluntariado. Y bajo el espíritu de solidaridad y cooperación prestan servicio los voluntarios, hombres y mujeres, sin tener en cuenta los beneficios materiales. Un Voluntario de las Naciones Unidas brinda sus servicios, por decisión propia, a la causa de la contribución al desarrollo humano

· defendiendo los ideales de las Naciones Unidas

· estando dispuesto a prestar servicio bajo condiciones difíciles de vida y de tarbajo.

· trabajando en un espíritu de cooperación y solidaridad con la gente a la que sirven

· valorando en primer término las recompensas no materiales de su labor (no la cuantía del subsidio voluntario ni la posibilidad de hacer carrera dentro de las Naciones Unidas)

· ateniéndose al Código de Conducta (lo que de él/ella se espera) y a las Condiciones de Servicio del VNU

· contribuyendo a la promoción del voluntariado mediante su trabajo.

El VOLUNTARIADO encarna los principios y la fuerza que encierran la decisión libremente tomada, el deseo de aprender, el compromiso con la idea de compartir y la realización personal. Las diferentes definiciones de este término aparecen recopiladas en un documento cuya preparación fue encargada por el VNU al Dr. Justin Davis Smith, Director del Instituto para la Investigación del Voluntariado en Londres sobre el "Papel de los voluntarios en el desarrollo social". El documento recoge el significado y la definición de voluntariado, las formas en las que éste se manifiesta en diferentes regiones y las medidas que los gobiernos pueden adoptar para fomentar el voluntariado como instrumento de lucha contra la exclusión social y la pobreza.

Contribuciones voluntarias y organizaciones benévolas

En las últimas décadas, la toma de conciencia cada vez mayor respecto a los problemas del prójimo, hombres y mujeres, ha llevado a cada vez más personas de todos los ámbitos de la vida a desempeñar un papel activo con el objetivo de provocar un cambio y crear sociedades más justas. Este periodo también ha sido testigo de un espectacular aumento de las 'organizaciones benévolas' en todo el mundo, y más recientemente en países en desarrollo. En muchos países, las organizaciones benévolas se han convertido en una garantía de bienestar social, protección medioambiental y paz. Sólo hay que leer o ver las noticias para ver que, sin el esfuerzo voluntario, muchas áreas de actividad, desde cultural y política hasta la supervivencia de grupos en épocas de crisis, fallarían o quedarían reducidas.

Una gran parte del trabajo voluntario se localiza en las pequeñas comunidades: algunas actúan a través de organizaciones de la sociedad civil, tales como organizaciones no gubernamentales (ONG), organizaciones comunitarias de base (OCB), alianzas organizadas o estructuras sociales existentes. La gama de objetivos, métodos de funcionamiento y empleo de personal de estas organizaciones benévolas, ONG y OCB es muy amplia, incluso dentro de un mismo país. No obstante, el valor que encierra el servicio voluntario queda a menudo ocultado, pues encuentra poca resonancia en los sistemas de cómputo y estadísticas estándar usados para calcular los ingresos nacionales y el crecimiento económico. Por otro lado, dar un valor puramente monetario al servicio voluntario significaría degradar la contribución en sí.

Las organizaciones benévolas surgen del deseo de la gente de demostrar, mediante la acción, su preocupación por el bienestar de los demás. Como individuos particulares, pueden involucrarse en su comunidad o con grupos cuyos objetivos, esperanzas y valores compartan. Los recortes de fondos que se vienen realizando actualmente en el campo de la cooperación para el desarrollo, las contribuciones voluntarias prometen convertirse en un factor aún más importante para las comunidades y es probable que las organizaciones benévolas sean llamadas cada vez más a brindar ayuda a los necesitados.

El mandato del Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas incluye el emplazamiento de voluntarios nacionales y locales, así como de esquemas para jóvenes. En su calidad de programa multilateral reconocido, el VNU colabora con muy diversos socios en todo el mundo para promover las contribuciones voluntarias internacionales y nacionales al desarrollo, así como para apoyar iniciativas voluntarias nacionales y locales.

Diversidad y evolución del papel de los voluntarios

En la actualidad, el trabajo voluntario va mucho más allá de las actividades puramente relacionadas con el "desarrollo", en el sentido de estar limitado a actividades concebidas para fomentar el crecimiento social y económico y su distribución, ya que mucho de esto tiene que ver con la supervivencia cuando los seres humanos se encuentran amenazados por catástrofes bien naturales bien causadas por el hombre, epidemias, guerras civiles o degradación medioambiental. Hay que llamar la atención sobre el hecho de que, mientras los medios de comunicación centran su atención en los voluntarios internacionales que prestan ayuda e intentan llevar la paz a países destrozados por la guerra, voluntarios de los países implicados, a menudo con una labor silenciosa y a veces en un número mucho mayor, intentan tender lazos de unión entre las partes enfrentadas.

El trabajo de los Voluntarios internacionales se ha profesionalizado más. Muchos países disponen de un contingente de recursos humanos in situ que puede desplazarse largas distancias para responder a sus necesidades. Sólo requieren, por tanto, contribuciones prácticas y especializadas que les respalden en la gestión de sus programas. La clave está en la profesionalidad. La mayoría de organizaciones de envío de voluntarios (OEV) envían voluntarios que están en los 30 o 40 años de edad y cuentan con estudios académicos de postgrado y varios años de experiencia práctica en su campo. El típico Voluntario de las Naciones Unidas, con una media de 39 años de edad, es un buen ejemplo de esta tendencia.

El papel fundamental de la mujer en el proceso de desarrollo ha ganado reconocimiento, por lo que también ha aumentado el número de mujeres voluntarias, especialmente entre las organizaciones de envío de voluntarios, incluido el Programa VNU, donde su proporción respecto al número total de Voluntarios de las Naciones Unidas emplazados se ha duplicado durante los últimos siete años.

Al mismo tiempo, el papel desempeñado por una amplia gama de trabajadores para el desarrollo ha cambiado, pasando de una primera concentración en la cooperación técnica con los países en desarrollo a promover la capacitación nacional y local y a reforzar las instituciones. Aquí se incluye un mayor acento sobre la puesta en marcha de medidas a nivel nacional.

En este contexto fue introducida la categoría de 'VNU Nacional' y los primeros Voluntarios nacionales de las Naciones Unidas, es decir, prestando servicio en su país de origen con un contrato VNU, fueron reclutados en Sudán a principios de los años 90. Desde entonces, el programa ha visto aumentar la demanda de Voluntarios nacionales de las Naciones Unidas por parte de varios socios.

Características de la acción voluntaria

Aunque aceptamos que los voluntarios se sienten inspirados por motivos muy variados, hay que destacar una serie de características y valores comunes fundamentales implícitos en la acción voluntaria. Algunos de estos valores y características son el alma de la motivación voluntaria: la noción de libre voluntad, de solidaridad, de servicio al prójimo y de compromiso con una causa, entre otros.

Fuerzas motoras importantes son el deseo de justicia social, de cooperación y de compartir las preocupaciones y condiciones de los demás; un sentido de responsabilidad compartida respecto a las tareas a realizar; la disposición a adaptarse y a demostrar flexibilidad ante circunstancias locales y, por tanto, el deseo de aprendizaje mutuo.

En el caso del VNU, se da un especial reconocimiento al valor que tiene emplazar voluntarios de otros países en desarrollo para fomentar la cooperación Sur-Sur. Un 70 por ciento de los Voluntarios de las Naciones Unidas procede de países en desarrollo, los cuales no sólo aportan sus conocimientos profesionales, sino también la experiencia adquirida en sus respectivos países de origen, enriqueciendo así la cooperación entre países enfrentados a los mismos retos.

INICIATIVAS INTERNACIONALES PARA VOLUNTARIOS

El VNU dispone de dos ocasiones internacionales relacionadas con el voluntariado para ayudar a celebrar y promover a los voluntarios y el voluntariado, el Día Internacional de los Voluntarios (DIV) y el Año Internacional de los Voluntarios (AIV), ambas plataformas de gran valor para el VNU.

El Día Internacional de los Voluntarios: 5 de diciembre

En 1985, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el día 5 de diciembre para que comunidades, pueblos y gobiernos celebraran anualmente todos los logros conseguidos con el esfuerzo voluntario -por voluntarios- en todo el mundo. El Día Internacional de los Voluntarios (DIV) se celebra ya en más de la mitad de los países del planeta. El DIV es el día de los voluntarios de todo tipo, de todas partes. Si usted ofrece sus conocimientos para mejorar las condiciones de vida allí donde vive, donativos para caridad, su amistad y consejo a los que están enfermos o tienen problemas o su tiempo para la cooperación técnica en países en desarrollo, el DIV es para usted. El Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas actúa como punto focal para el DIV y puede poner a disposición un poco de material básico de promoción tanto directamente como a través de una fuente nacional. Cada año se reciben informes de una enorme variedad de acciones y acontecimientos. Cualquier cosa que decida hacer, intente anunciarla por radio, televisión y prensa. Y no se olvide de enviar después lo antes posible un informe de su acción al Grupo de Relaciones Exteriores de la sede del VNU (junto con fotos, carteles muestra, etc.).

EL AÑO INTERNACIONAL DE LOS VOLUNTARIOS 2001

Historial del Año

La idea de proclamar un Año Internacional de los Voluntarios (AIV) cuando el mundo está pasando el umbral del siglo XXI para facilitar las importantísimas contribuciones de los voluntarios y para reconocer sus logros surgió en deliberaciones entre varias grandes ONG internacionales a principios de los años 90. El concepto surgió por primera vez en el sistema de las Naciones Unidas en un Foro sobre Política del Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) y la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) celebrado en Japón en 1996. Se acordó que la propuesta de febrero de 1997 del Gobierno de Japón, transmitida a través del Secretario General, fuera incluida en la agenda del Consejo Económico y Social (ECOSOC) en julio de 1997. El ECOSOC, en su resolución 1977/44 del 22 de julio de 1997, recomendaba a la Asamblea General de las Naciones Unidas que adoptara la resolución y proclamara el 2001 Año Internacional de los Voluntarios. La Asamblea General de las Naciones Unidas -en su sesión 520 el 20 de noviembre de 1997 en la Resolución 52/17, respaldada por 123 países- decidió aceptar la acción solicitada en la resolución del ECOSOC.

El AIV 2001 quiere transmitir la premisa de que ahora más que nunca el servicio voluntario está llamado a ocuparse de áreas prioritarias relativas a los ámbitos social, económico, cultural, humanitario y de consolidación de la paz y de que se necesitan más personas que ofrezcan sus servicios como voluntarios. Para que esto sea posible, es necesario facilitar el trabajo voluntario, así como un mayor reconocimiento y una mayor promoción del mismo. Hay que inspirarse en las mejores iniciativas y esfuerzos -las "mejores prácticas"- de los voluntarios para alcanzar el mejor efecto. Existe así una fuerte sensación de que la designación de un Año Internacional de los Voluntarios por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas brinda un marco de gran valor y establece un ambiente favorable para lograr un aumento y un uso aún más estratégico de las contribuciones voluntarias.

Objetivos del AIV 2001

Un primer objetivo del AIV es un mayor reconocimiento. Los Gobiernos nacionales y las autoridades locales podrían asegurar que disponen de mecanismos para integrar el sector voluntario en el proceso consultivo. El reconocimiento se gerantizará mediante un estudio sobre el país en cuestión que describa y cuantifique la contribución del sector voluntario al bienestar y progreso nacionales; también mediante la institución de premios para los mejores ejemplos de acciones voluntarias a nivel individual, de grupo pequeño, de comunidad local y de ONG nacionales, quizá también internacionales.

Un segundo objetivo es una mayor facilitación. Cada sociedad se encuentra sin lugar a dudas en la mejor posición para definir qué alentaría o inhibiría la acción voluntaria entre sus miembros, por lo que los siguientes ejemplos sólo sirven para ilustrar algunas medidas que podrían emplearse en diferentes circunstancias. El Estado podría poner sus medios de formación a disposición de la acción voluntaria bajo condiciones favorables para fomentar la competencia técnica, la correcta gestión y la responsabilidad en el sector voluntario. Podría igualmente garantizar que se proporcione a voluntarios procedentes de organismos debidamente reconocidos un estatus legal, una cobertura mediante seguros y una protección en cuanto al bienestar social al mismo nivel que a otros trabajadores. Los funcionarios y empleados del sector privado deberían recibir un permiso especial de excedencia para realizar trabajo voluntario. La posibilidad de una deducción fiscal debería extenderse a aquellos contribuyentes que apoyen iniciativas voluntarias. El servicio voluntario se podría aceptar bajo condiciones apropiadas como una alternativa al servicio militar. Una proporción de los recursos - como por ejemplo cemento, material para la construcción de tejados, libros de texto, material médico y fondos - podría apartarse para ser utilizada especialmente por organismos voluntarios.

Un tercer objetivo es la interconexión. La televisión, la radio, la prensa escrita y los medios de comunicación electrónicos podrían ayudar a difundir e intercambiar los logros de los voluntarios, haciendo así posible que se reproduzcan las "mejores prácticas" y los mejores procedimientos y que no sea necesario que cada comunidad local tenga que partir de cero. Este intercambio puede realizarse, por supuesto, a nivel local, pero, con la ayuda de los medios de comunicación electrónicos, también resulta factible a nivel provincial y con países directamente vecinos, así como a nivel internacional.

Un cuarto objetivo es la promoción. Se podrían centrar los esfuerzos sobre todo en atraer más solicitudes de despliegue de voluntarios, en atraer ofertas de servicio procedentes de nuevos candidatos con vista a intensificar las actividades operacionales y, en general, en crear un clima de opinión pública y oficial más favorable a la acción voluntaria. Esto puede sin duda volver a relacionarse con algunas de las actividades sugeridas bajo el punto del reconocimiento, en especial los sistemas de premios, y bajo el punto de la interconexión, sobre todo en cuanto a las características de los medios de comunicación. Se podrían poner de relieve la competencia y profesionalidad de los voluntarios. También podrían destacarse los beneficios que sus actividades aportan a la sociedad (p. ej. donación de sangre, campañas de alfabetización y saneamiento del medio ambiente).