Conductas humanas

Por: CL. PDG Dr. Tito L. Rocchetti
Distrito 0-2 - Argentina
 

Somos conscientes que existen realidades sociales complejas que surgen de un mundo sumergido en profundas transformaciones que por su amplitud son abarcativas de múltiples aspectos de su desenvolvimiento, y observamos también que la mayoría de las consecuencias que estimamos indeseables son en general producto de apetencias desmedidas de ganancias y de poder y de un materialismo exacerbado. Eso está llevando a la creciente aparición de actitudes que procuran a reemplazar positivos hábitos y costumbres éticas y morales de convivencia por otras que agreden y lesionan creencias, valores y códigos de conducta que aún en este presente siguen siendo importantes para la equidad, respeto y dignidad de las relaciones humana

Advertimos que cuando se producen ciertos hechos que indican un retroceso social aparecen los llamados "progresistas" o que se consideran a si mismos "de vanguardia" que, ávidos de notoriedad con argumentos forzados tratan de justificar el cambio por considerar los vigentes perimidos desde el punto de vista de la "nueva moral" que propugnan, basada en aquello que "el fin justifica los medios".. Discrepo con esa actitud porque con razón se sostiene que el concepto de moral está referido a "la ciencia que enseña las reglas que deben seguirse para hacer el bien y evitar el mal", y dentro de esa concepción el Leonismo aspira que la sociedad en su conjunto se estructure en forma armónica, bien avenida y cohesionada en la que se encuentren efectivamente garantizados los derechos humanos y la dignidad de las personas, lo que debe ser logrado siguiendo los caminos que marcan la ética y la moral. En ese sentido me ha parecido oportuno acercar para conocimiento un trabajo de John D. Rockefeller (Jr) titulado "YO CREO", el que textualmente expresa:

· "CREO en el supremo valor del individuo, en su derecho a la vida, a la libertad, a la búsqueda de la felicidad.

· CREO que cada derecho lleva inherente una responsabilidad, cada oportunidad una obligación, y cada posesión un deber.

· CREO que la ley fue creada para los hombres y no los hombres para la ley; que el gobierno es sirviente del pueblo y no su amo.

· CREO en la dignidad del trabajo, ya sea intelectual o manual, que el mundo no debe al hombre su subsistencia sino solo la oportunidad de ganarla.

· CREO que la frugalidad es esencial para llevar una vida ordenada; que la economía es indispensable para una sólida estructura financiera, tanto en los negocios como en la vida privada.

· CREO que la verdad y la justicia son fundamentales en un orden social permanente.

· CREO en la santidad de una promesa; que la palabra de un hombre debería ser tan respetada como su firma en un documento; que el carácter -y no la riqueza, el poder o la posición- es el bien supremo.

· CREO que el prestar servicios útiles es deber de la humanidad, y que solo en el fuego purificador del sacrificio y del desinterés, se libera la grandeza del alma humana.

· CREO en un Dios lleno de sabiduría y lleno de amor, bajo cualquier nombre que se lo conozca, y que el mayor logro del individuo, la mayor felicidad y la más amplia utilidad se hallan en una vida de armonía con su propia voluntad.

· CREO que el amor es la suprema fuerza del mundo, que solo el amor puede vencer al odio, y que el derecho puede y debe triunfar sobre la fuerza."