NIÑOS DE LA CALLE 1a. Parte

Por: PDI Luis Lucho Murad

Argentina


Jugar, amar y soñar con un mundo feliz.

La presencia de menores en las calles de pequeñas y grandes ciudades se constituyen en caldo de cultivo de las drogas, que bajo el paraguas del desamparo, se instala y crece en detrimento de sus cuerpos indefensos, ante la mirada distraída de funcionarios que parecen desentenderse de este problema social que viene ocurriendo desde hace tiempo, y la población, de tan acostumbrada a verlos, los incorpora al paisaje de la ciudad.


Las manifestaciones de una impúdica corrupción, que aflora cotidianamente a la vista de todos, justifican las más hondas inquietudes de la Sociedad. Hay que admitir que esto sólo es posible en una Sociedad con instituciones debilitadas, ya sea por su naturaleza o porque se ven carcomidas por la corrupción que las envuelve. Esta Sociedad , que percibe con claridad y zozobra el clima que resulta de la gestión de los negocios públicos, pide a gritos a las instituciones una acción eficaz y decidida para depurarse.


La Dirección de la Niñez y Adolescencia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires calculó en Diciembre de 2005, 3500 niños desamparados, cifra que se triplica hoy porque el 85 % vienen de los suburbios, escapados de sus casas porque son maltratados o viven en situaciones de extrema pobreza.


Tengamos en cuenta la presencia de la droga, a la cual son inducidos los menores por narcotraficantes perversos, produciendo un desvío casi irrecuperable. Este fenómeno social demanda sensibilidad y solidaridad.


En ocasión de celebrarse en Buenos Aires una Convención Nacional, en 1982, nos visitó el ya entonces Ex Presidente Internacional Joseph Mc Loughlin, quien al ausentarse de Argentina manifestó " Que linda es Buenos Aires, una ciudad sin mendigos ni niños pidiendo en las calles" Cuanto hemos cambiado!.


Esta es sin duda una drástica realidad, que llama a los espíritus sensibles, entre los cuales estamos los Leones. No hace tanto tiempo ( 1996-97 ) esta inquietud nos la trajo el Presidente Agustin Soliva, incorporando a los niños de la calle en uno de sus Programas Internacionales. Por entonces, el Leonismo realizó una campaña importante satisfaciendo la preocupación del prestigioso brasileño. Su período fiscal terminó, pero el problema sigue instalado en la Sociedad actual. Que bueno sería que el programa retomase el ritmo anterior para ocuparnos de tantos niños desamparados, que deambulan sin rumbo, sin vivienda y sin conciencia del peligro a que están expuestos.


La infraestructura del Leonismo es tan grande, que a lo largo y a lo ancho del mundo puede producir programas específicos sobre este tema, haciéndoles llegar a tantas necesidades, atacando las causas para evitar lamentables efectos. En Argentina hay 104.642 Organizaciones no Gubernamentales (x) que nos pueden ayudar. El niño puede ser muy pobre, pero siempre es inteligente y con una gran percepción de la subsistencia. En una oportunidad la Madre Teresa transitaba por una calle de Calcuta, cuando un niño muy pobre, sucio y hambriento, se le cruzó para pedirle algo para comer, La religiosa sacó de un canasto un pan y se lo dio. El niño comenzó a devorarlo con la desesperación que daba varios días sin comer, pero cuando consumió la mitad , se detuvo y guardó el resto. ¿Por qué no lo comes ?Yo te lo di para que lo comieras todo, a lo que el niño contestó. Ah si, y qué hago con el hambre de mañana. Sabía que le vendría bien al día siguiente, cuando el hambre volviera. Cuanta inteligencia! Cuanta previsión!.


Debemos prestar mucha atención a este flagelo. De no atenderlo como corresponde, seremos cómplice de incubar insensiblemente el mal que mañana, cuando sean adultos, aparecerá con síntomas lamentables que será mucho mas difícil superar.


Es de pensar.

(x) Fuente de información: Indice de desarrollo de la Sociedad Civil Argentina.