AYER SOBRAL, SIEMPRE SOBRAL

Por: CL PID Luis Lucho Murad
Argentina

 

El artículo " El interior de un Líder ", referido a la personalidad del Ex Presidente Agustín Soliva, provocó un sinnúmero de adhesiones, lo que me estimuló a escribir algo similar con otro gran personaje del Leonismo Internacional, su compatriota Joao Fernando Sobral, cubriendo así también una omisión.
Es tanta la difusión de su actuación, que pareciera fuera insuficiente todo lo que se pueda decir. Pero siempre hay algo, vamos a él.
En mi apreciación personal se trata del más grande líder que produjo el Leonismo Internacional, proyectando con toda su fuerza, que es mucha, al mundo leonístico desde su San Pablo natal una figura muy especial, con rasgos propios.


Apareció por primera vez en Argentina en calidad de Orador Oficial en la Convención Nacional llevada a acabo en la ciudad de Buenos Aires en el año 1970, rompiendo todos los moldes, un verdadero suceso. Este joven brasilero, impetuoso, avasallante, produjo desde su presentación una gran admiración por este " mono inteligente" como él mismo se titulara . Sin duda que se trataba de un personaje llamado a convertirse en una figura sobresaliente, como así ocurrió.
Joao es el formador e impulsor de los Directores Internacionales en su mayoría, entre los que se incluye el autor de esta nota.


Dueño de una gran visión dijo en el Club de Leones de Ñuñoa, en Santiago de Chile y con motivo del FOLA.C allí realizado en el año 1967, " No pasará demasiado tiempo para que una mujer acceda al cargo de Presidente Internacional" Es casi una premonición. En ese entonces nadie se hubiera animado a decirlo, teniendo en cuenta el rechazo del ingreso de la mujer como socia leona. Tal vez si lo hubiera dicho alguno de nosotros, seguramente todavía estarían apagando el incendio. Pero Sobral tiene una indiscutida autoridad y en este caso, una gran visión de futuro. Muchas veces hemos dicho que el ascendiente que tiene sobre el auditorio le permite decir hasta una mentira que todos la creen.
Tiene una cintura política como ninguno. Le pueden tirar desde cualquier ángulo que no le pegan ninguna. Hubo un Campeón Mundial de Box, Nicolino Locche, que tenía una enorme habilidad para esquivar los golpes, a tal punto que lo llamaban "el intocable". Así es Fernando en el Leonismo, lo podrán acorralar en un rincón que sale elegantemente sin que lo puedan alcanzar, es el verdadero "Nicolino del Leonismo".


En una ocasión, como disertante en un Foro de Pilar, hablaba con crueldad de los Boletines de los Clubes, que traían pura informaciones sociales de gente que no se conocía, terminando diciendo que "no servían para nada". Pero entre los asistentes estaba Juan Molinari, Director del Boletín de Funes, Argentina, quien con vehemencia le increpó "no estoy de acuerdo porque el Boletín de Funes trae muchas notas del Leonismo Nacional e Internacional y no es cualquier cosa, porque hay Boletines y Boletines". Cuando creímos que Sobral huiría o pediría disculpas, respondió con rapidez: "Tú lo has dicho, hay Boletines y Boletines, yo estoy de acuerdo con el Boletín de Funes y no estoy de acuerdo con los otros". ¡Qué habilidad política, Dios mío!.


Prueba de su integridad la dio en una Convención en San Carlos de Bariloche, cuando participó en calidad de Orador Oficial con una tremenda infección en un brazo que le provocaba fiebre y fuertes dolores. Lo soportó estoicamente, sin que nadie lo advirtiera y ya sabemos a cuantas actividades está sometido el Orador invitado.


Poca gente conoce el humor de Sobral, un hombre de gesto adusto que guarda una alta dosis de creencias. Compartiendo una mesa en Hong Kong, pareció desatarse provocando prolongadas carcajadas. Sus anécdotas son imperdibles.


Gusta de la comida japonesa. En una cena en un lujoso hotel de Tokio, se instaló en el centro de la mesa una gran bandeja giratoria conteniendo las más variadas comidas.
Giraba como ofreciendo el menú que nadie se animaba a sacar, solamente uno tomó comida. ¿Quien? Fernando, que consumía gustoso y en abundancia, disfrutando del manjar. A mi lado Elba, su esposa, me decía por lo bajo". Como come este hombre, "Sobral no escuchaba a nadie, seguía devorando su comida preferida".


¿Y el fútbol? Como buen brasileño es de su agrado, sin llegar al fanatismo del recordado Manoel Schartz por su Fluminense, es partidario del Corinthians.


Vale la pena resaltar, entre tantos éxitos, su ya famoso "conversando con Sobral", una marca registrada que todos los asistentes a los F.O.L.A.C esperan con expectativa.


Pero no está solo. Elba, su esposa, constituye el marco adecuado para guardar su inconfundible imagen."Recorrí el mundo y no conocí el mundo" dijo en una oportunidad.
También aportó su sacrificio. Producto del largo trajinar llegó a sufrir fuerte dolores en la columna vertebral y a veces hasta tenía que acostarse en el piso del avión. Cuando se acercaba al aeropuerto, se levantaba, se maquillaba y ya estaba lista para atender a los Leones y sonreir para los fotógrafos, disimulando sus dolores.


Gusta mucho de la música y como no puede ser de otra manera, de la brasileña, que la baila muy bien "Yo llevo el zamba en la sangre", solía decir. Le encanta el tango, su preferido: "a media luz" que una noche cantó a dúo con el Ex Director Internacional Pedro Botelli.

El veterano Director Internacional Mexicano, Rafael Arriola Molina quería comprar joyas en Japón, pero le parecían muy caras . Entonces Fernando le dijo: "anda con Elba que ella te consigue buenos precios. Así fue. En una joyería comenzaron a regatear y como la cosa se ponía difícil, Elba sacó a relucir sus dotes de actriz diciéndole a Arriola "cómprame las joyas, maridito querido" ante la mirada atónica del vendedor que se guardaba una sonrisa que le provocaba una joven mujer induciendo cariñosamente a un marido anciano. Fue una escena imperdible.


Así he podido expresar algo de lo mucho que se puede decir de Joao Fernando Sobral, que sigue asombrando al Leonismo Internacional y prestigiando a su querido Brasil. Pareciera que no se terminará nunca, gracias a Dios. De aquí entonces la expresión:


"AYER SOBRAL, SIEMPRE SOBRAL"