EL ORDEN; LEONISMO Y NORMATIVIDAD

Por: C.L. PDG Dr. Julio César Alvarez Suriani

Distrito O1 - Argentina

 

En la sigla de LEONES, la letra "O" corresponde al ORDEN y el mismo alude, a la necesidad de que se respete la normativa que surge de los Estatutos y Reglamentos Internacionales, de los Estatutos del Distrito Múltiple "O", de los Estatutos del Distrito y de los Estatutos y Reglamentos del Club. Todas estas normas deben ser respetadas, a fin de que la PIRÁMIDE NORMATIVA, que tiene por función hacer efectivo y pleno los objetivos y fines del LEONISMO, sea respetada en todos los niveles de autoridades, formando un entretejido formal y material, que asegura el cumplimiento inequívoco de nuestro lema "NOSOTROS SERVIMOS".

A todos los Leones y particularmente a las autoridades de los Clubes les corresponde cumplir y hacer cumplir los Objetivos del Leonismo y el Código de Etica, sobre los cuales aceptamos integrarnos al Leonismo y prometimos cumplirlos, cuando ingresamos al Club invitados por nuestro "padrino" y aceptados por todos los integrantes del Club.

La aceptación, sin condicionamiento alguno, es la que nos obliga sobremanera a estar atentos al cumplimiento, así como a vigilar que, en todo momento, el Club, sus dirigentes y los Leones ajusten su cometido a lo establecido por los Estatutos, que enumeramos supra, por cuanto de su respeto y aplicación depende que cumplamos acabadamente con los propósitos y programas que intentemos, a fin de hacer realidad el esfuerzo y entusiasmo que entregamos para beneficio de la comunidad que nos cobija y de tantos necesitados que esperan nuestro aporte solidario.

Este exordio, estimados amigos Leones, viene al caso, para recomendarles, muy especialmente, que en el transcurso de las reuniones de Junta Directiva, se lean y comenten durante 10 minutos, al menos, aspectos de los Estatutos del Club, del Distrito o de los Internacionales, en la seguridad de que ello afirmará los conocimientos de los "viejos leones", ilustrará e interesará a los ingresados recientemente y afianzará el o los programas que estén encarando para servir a la comunidad y sobre todo revitalizará el fervor leonístico individual y colectivo, ya que permitirá elevar el espíritu de servicio que los anima y los llevará a la realización de una vida enaltecida, dado que "no se ama, lo que no se conoce" y conociendo más el leonismo contenido en las normativas integradas de nuestros Estatutos y Reglamentos, amaremos más a nuestros semejantes y expresaremos nuestro contento y alegría de vivir entre los leones del Club, por la labor que desarrollamos de consuno.

 

Digamos que los Estatutos y Reglamentos en el LEONISMO son un objeto del mundo de la cultura leonística, vale decir un algo de carácter cultural valorativo y como tal comportamiento humano, actuación del león, consigo mismo, con el Club, el Distrito y la comunidad local e internacional.


Como estructura axiológica las normas regulatorias aludidas entrañan a) una esfera de valores comunitarios ( solidaridad, cooperación y confraternidad) y b) una estructura de valores personalitarios (paz, concordia y prudencia ).

Por último, en una panorámica plenaria del conglomerado axiológico tenemos el valor Justicia, no derivado de ningún otro valor y cuya base angular reside en el respeto y la dignidad de la persona.
 

Por supuesto que nos estamos refiriendo al ORDEN en el sentido de necesaria coordinación de problemáticas, que capta lo jerárquico y lo simétrico, en una síntesis donde ninguno de los dos elementos prevalece y se arriba al fenómeno social de coordinación.
El orden deriva como la resultante del sentimiento de jerarquía vinculado al de simetría, es decir de proporción mesurada entre el todo y la parte. El orden asigna el lugar propio que corresponde a cada cosa, conforme a la disposición de un plan.
Las cosas ordenadas lo están de acuerdo a algo, pero este algo no es lo absoluto.
 

El disvalor correlativo, el DESORDEN se hace presente cuando en la dimensión grupal (club, distrito, comunidad, etc.) o en la dimensión individual, resulta imposible superar por la primacía exagerada de uno de los dos sentimientos primarios que la inspiran: el sentimiento de jerarquía o el sentimiento de simetría.
La supremacía descontrolada de la jerarquía o de la simetría o la armonía hace aparecer el DESORDEN, ya sea por la rigidez excesiva por una parte, o por destrucción de los grados jerárquicos y confusión entre diversos niveles de actuación establecida o existente a fin de obtener una actuación ordenada y eficaz.


La seguridad o correcta actuación en el leonismo, en un caso concreto, es un valor de la conducta en su interferencia conductual que la convivencia leonística crea a través del respeto irrestricto de las normas de comportamiento establecidas en sus estatutos y reglamentos.
La seguridad de una buena y correcta actuación, como valor, desde el punto de vista axiológico, está presente en situaciones ciertas, firmes y tranquilas, de modo que la certidumbre, la firmeza y la tranquilidad en la conducta del león certifican su polo positivo.
 

El disvalor, es decir lo contrario a la seguridad de una buena y correcta actuación, aparece en las conductas que tienden a la incertidumbre, a la intranquilidad y a la falta de protección, que mancomunadas arriban en síntesis a la incoordinación de tareas comunes.
 

La presencia de un obrar correcto y adecuado a la normativa leonística nos llevará a la afirmación unitarista del conglomerado leonístico en los ámbitos de los Clubes de Leones, del Distrito y del orden nacional e internacional, para cumplir con el Lema que nos aglutina y distingue: "NOSOTROS SERVIMOS".