UN LEONISMO DE DOCE MESES

Por: C.L. PID Luis Murad
Argentina


No podríamos ingresar a este tema si no volviéramos a la expresión del Ex Gobernador Alberto Colombo: ..."Hay leones que creen inventar el Leonismo el 1o. de Julio y lo sepultan el 30 de Junio siguiente"..., clara evidencia de una tendencia nada constructiva, de pretender gobernar el Leonismo encarcelado en un período, como pretenden algunos funcionarios desubicados, que interpretan que el leonismo empieza y termina con él.

Quien le sucede, con la misma mentalidad, crearía su propio leonismo.


No es novedad que el autor de esta nota venga insistiendo en no desvirtuar los conceptos leonísticos poniendo nombre propio a cada periodo fiscal, en sostener una necesaria continuidad, acercando cada uno lo mejor de sí para mantener una marcha normal en el tránsito de la maquinaria leonística, admitiendo poner su estilo personal puesto en la causa de un desarrollo mejor.


Vale la pena traer a colación el subtítulo del artículo "Continuidad". "El leonismo no es patrimonio de la primera persona del singular sino de la primera persona del plural". Es necesario grabarse firmemente este concepto.


Si pretendiéramos adueñarnos del leonismo, apreciaríamos que el período personal de doce meses, en la mayoría de los casos, es insuficiente, mucho más en los países de Latinoamérica, donde un verano en pleno período, con la recesión normal que determina una sociedad electro dependiente, con sus impostergables vacaciones anuales, divide al período leonístico, formando dos hemiperíodos, cortando de rabo la actividad de casi todas las selvas. Cuando se reinician, ya estará a la vista las Convenciones y el fin de la gestión, al tiempo que empieza a ordenarse la casa esperando al nuevo Gobernador.


Por eso es más necesario que nunca marcar una inviolable continuidad, porque ya hemos dicho que doce meses son insuficientes, muy especialmente si se marca con un sello personal, con el uso y abuso de la primera persona del singular. Un leonismo de doce meses no beneficia a nadie, menos aún al protagonista.


"Se equivocan quienes cometen el error de creer que un régimen de personalismo puede prolongarse hasta el infinito".
Todo es efímero, la vida misma es transitoria, unamos los eslabones para hacer que otras personas formen parte de la cadena del éxito.


Nadie crea que al finalizar su gestión durante un año no se apagan para siempre al concluir un mandato. Ahora son necesarias luces propias. No faltan quienes crean lo contrario, a ellos les recordamos la filosofía del porro ecuatoriano "cuando tu te hayas ido me envolverán las sombras". Seguramente se cumplirá en aquellos que piensan que fueron suyos exclusivamente los doce meses del leonismo.


El principio de autoridad no llega con la práctica del autoritarismo, sino con la conducta que genera el respeto y la estima de sus colaboradores, que siempre serán útiles y sinceros.


El leonismo no tiene dueño, simplemente personas de buena voluntad que practican el servicio con verdadera vocación.


Es suficiente.