EL GRAN DESAFIO DE LOS LEONES

Por: C.L. Marlen Aida Jiménez R.

Club de Leones Alta Córdoba

Argentina

 

Lo mas grande que los Leones tenemos es el hecho de pertenecer a un movimiento en favor de la humanidad y la promoción del ser humano. Es este el objetivo y la base de nuestra filosofía: "Nosotros Servimos".

Este solo hecho debería acercar cada vez más y más gente que se uniera a nuestra causa, sin embargo si miramos detenidamente estamos frecuentemente luchando en cada una de nuestras selvas por conseguir más seres humanos que se unan en cadena con nuestras manos solidarias para ayudar a los demás. Nos cuesta y siempre nos preguntamos: Por qué cuesta tanto?

Desde el día que ingresamos como Leones, en nuestra vida, el código de ética nos guía en esta tarea altruista y valiosa del servicio. Sin embargo con más frecuencia de lo que a veces nos damos cuenta, el egoísmo y orgullo natural de nuestro ser humano nos lleva a olvidarnos de hacer esta labor pensando más en quienes se van a beneficiar de nuestra tarea que en nosotros mismos.
Entonces empezamos a actuar por la vanidad de pertenecer al movimiento y lo hacemos por el orgullo de figurar en los diferentes cargos y espacios leonísticos que se abren, dada la estructura misma de nuestro movimiento.
Ser el director de aquello y de lo otro, ser el jefe de Zona, el jefe de Región, El presidente del Club, el Vise-Presidente, o el Asesor de tal y cual, ser y representar, dirigir y liderar. Y empieza una carrera de
competencia entre nosotros mismos. Los honores y los reconocimientos, los cargos y las placas, las adulaciones y el reconocimiento: todos ellos son importantes siempre y cuando evitemos que se nos conviertan en la meta porque entonces perdemos de vista la obra misma que es el verdadero objetivo
y motivo de nuestra existencia de Leones.

Es indispensable que esta carrera por la figura y el protagonismo sea por la obra misma, por el beneficio de los más necesitados. Se ve en los líderes que así lo aplican la gran diferencia al llevar adelante la obra y concentrar nuestros esfuerzos más en las necesidades de los menos
favorecidos que en figurar dentro del movimiento. Muchas veces nos olvidamos de los reconocimientos más simples e importantes: la sonrisa y el gracias sincero de un beneficiario o el de muchos. Cuando la carrera es por mi vanidad de figurar y de pronto ganar algún rédito egoísta extra en nombre de la obra de servicio, entonces es imposible que le demos espacio a otro ser humano para que unidas nuestras manos podamos ayudar al menos favorecido. Al contrario empezamos a, y tal vez necesitamos, quedarnos solos, para poder figurar dentro del movimiento y es aquí donde mi acción en favor del menos favorecido se debilita. Cuesta entonces verdaderamente hacer nuevos Leones porque no pueden entrar a competir con nosotros. Y no nos damos cuenta del gran error que cometemos, disminuyendo nuestro propio movimiento como también la obra.

Es en la obra y los que se benefician de ella donde verdaderamente cumplimos con nuestro juramento desde el día que decidimos ser Leones. Es en la obra misma que los Leones fortalecemos nuestras garras y cumplimos a carta cabal con lo mandado por nuestros Padres: Melvin Jones y Hellen Keller.
Ellos son el ejemplo más fehaciente de que cumpliendo con la obra es que podemos aumentar en número y calidad de Leones. Es un privilegio pertenecer a la Asociación Internacional de Clubes de Leones con el objetivo de servir.
Es por eso que el gran desafío que hoy tenemos los Leones del mundo entero es contagiar a más y más seres humanos de nuestra labor de ayuda, contagiarlos y que se unan a nuestras filas con obras de servicio de calidad.

Así que queridos Leones vamos con fuerza a continuar con este desafío tan importante que se nos presenta en este mundo tan cambiante y que requiere de nuestra creatividad para desarrollar más y mejores obras de servicio.

Por un leonismo solidario y presente.