Mis ideas sobre lo que significa el cambio

Por: C.L. PDG Alberto Jacobson

El hombre en su vida de relación actúa según patrones determinados por su formación, su educación, su crianza, y a medida que crece y desarrolla su intelecto, por sus convicciones.
Esto crea una forma de vida en la que se mueve cómodamente, basado en la confianza que le produce la reiteración de actos que conoce y entiende como buenos. Se siente seguro.


Cuando se le sugiere un cambio, o el medio en que desarrolla su actividad cambia, o peor aún, se le obliga a cambiar, el hombre siente que pierde seguridad, porque debe enfrentarse a lo nuevo, lo distinto, lo desconocido.
Y debe entonces resolver situaciones sin apoyarse en parámetros conocidos, debe ser el dueño y responsable de sus decisiones, y asumir las consecuencias de sus actos en estas condiciones.
El temor al cambio es natural, es solo el miedo a lo desconocido, a lo nuevo, a equivocarse, a asumir responsabilidades.


Cuando de pequeños tememos a la oscuridad, en realidad nuestro temor es a no ver (conocer) lo que nos rodea y desconocer que nos puede pasar en ese ambiente.
Trasladando esto a nuestros Clubes de Leones es fácil entender la resistencia a los cambios que nos son sugeridos por nuevos programas internacionales, por desafíos impuestos desde nuestra Gobernación (concursos Distritales, premios por desarrollo de nuevas ideas, etc).
La aceptación del cambio significa un desafío, implica desarrollar nuevas ideas, adaptar nuestras costumbres a otra forma de hacer las cosas, modificar nuestros paradigmas. ¿Es bueno esto? No es ni bueno ni malo, es normal.


El hombre inventó la rueda y produjo una revolución en el sistema de transporte de cosas. Pero luego descubrió que debía perfeccionar su invento para mejorar los resultados y obtener mayores beneficios. Y pasó mucho tiempo (casi toda la historia de la humanidad) perfeccionando ese invento y obteniendo cada vez más beneficios, utilizando el método de prueba, error y corrección.


Nada distinto pasa en nuestros Clubes de leones.
Hemos hecho en 90 años de vida institucional, muchas cosas buenas.
El transcurso del tiempo no nos hizo renegar de ellas, nos hizo pensar en como mejorarlas. Nos adaptamos al cambio y lo hicimos.
Hemos asistido a cambios sociales revolucionarios, nos adaptamos y los aprovechamos.
Nuestra historia, nuestra experiencia, nuestro conocimiento, deben hacernos sentir seguros de nuestra capacidad de adaptarnos a los cambios.
Nuestro recurso humano (los leones) son nuestro respaldo.
La capacidad de nuestros líderes debe ser nuestra fuente de seguridad para manejar los cambios.
Surgirán seguramente nuevos desafíos, cambiarán seguramente las condiciones que tenemos para resolverlos, pero no tengan dudas, podremos vencerlos y salir fortalecidos de cada nueva adaptación al
cambio.