CAMBIO DE RUMBO

Por PDG Manuel Márquez Campos

Club de Leones de Torremolinos - España

EDITORIAL  

Stephen R.Covey, en su libro "Los 7 Hábitos de la  gente Altamente Efectiva", hace un recorrido profundo sobre el comportamiento de las personas tanto en razón de su posición social, de mando como  educativo.

Nos parece muy oportuno hoy traer a este espacio del periódico LEONISMO ESPAÑOL un breve pasaje de este interesante libro y que  pueda servir a muchos como tema de meditación en el comportamiento personal leonístico.

Dice que la ética del carácter se basa en la idea fundamental de que hay  principios  que gobiernan la efectividad humana, leyes naturales de la dimensión humana  que son tan reales, tan constantes y que indiscutiblemente están tan "allí" como las leyes de la gravitación  universal en la dimensión física.

Refiere que  una idea de la realidad de estos principios y de sus efectos  puede captarse en otra experiencia de cambio de paradigma tal como la narra Frank Koch en Proceeding  la revista del  Instituto Naval Americano.

""Dos acorazados asignados a la escuadra de entrenamiento habían  estado de maniobras en el mar con tempestad  durante varios días. Yo servía en el buque insignia y estaba de guardia en el puente cuando caía la noche. La visibilidad era pobre; había niebla, de modo que el capitán permanecía  sobre el puente  supervisando todas las actividades.

Poco después de que oscureciera, el vigía que estaba  en el extremo del  puente informó:"Luz a estribor".

"¿Rumbo directo o se desvía hacia popa?", gritó el  capitán.

El vigía respondió: "Directo capitán", lo que significaba que nuestro propio  curso nos estaba conduciendo a una colisión con aquel buque.

El capitán llamó al encargado de emitir señales."Envía este mensaje :Estamos a punto de chocar; aconsejamos cambiar 20 grados su rumbo".

Llegó otra señal de respuesta: "Aconsejamos que ustedes cambien 20 grados su rumbo".

El capitán dijo:" Contéstele: Soy capitán; cambie su rumbo 20 grados".

"Soy marinero de segunda clase - nos respondieron-  Mejor cambie su rumbo 20 grados".

El capitán ya estaba hecho una furia. Espetó: " Conteste: Soy un acorazado. Cambie su rumbo 20 grados"

La linterna del interlocutor envió su último mensaje: "Yo soy un faro"

Cambiamos nuestro rumbo""

El cambio de paradigma experimentado por el capitán - y por nosotros mismos mientras leíamos el relato -  ilumina la situación de un modo totalmente distinto. Podemos ver una realidad - continúa el autor -  que aparece reemplazada por una percepción limitada; una realidad tan importante para nuestra vida cotidiana  - yo soy el que mando y tienes que hacer lo que yo diga -como lo era para el capitán en la niebla. 

Los principios son como faros. Son leyes naturales  que no se pueden quebrantar. Como observó  Cecil B.de Mille acerca de los principios contenidos en su monumental película  Los diez mandamientos : "Nosotros no podemos quebrantar la ley. Sólo podemos quebrantarnos a nosotros mismos y en contra de la ley".