Significado del Código de Etica de los Leones

Por: C.L. PDG Dr. Tito L. Rocchetti

Argentina
 
Al incorporarnos al Leonismo aceptamos libremente desenvolvernos en el medio de nuestra actuación siguiendo las pautas de conducta contenidas en nuestro Código de Ética, lo que invita a reflexionar sobre la naturaleza de las reglas que fueron establecidas en base a determinados principios morales y comprender que constituyen un conjunto de normas destinadas a guiar el comportamiento de las personas que forman parte del Movimiento leonístico.


Desde antiguo han existido ciertas conductas que valorizan al ser humano, como por ejemplo hacer el bien, ser respetuoso con la verdad y la fe, saber apreciar la belleza, la felicidad, la virtud, etc., pero el criterio para apreciarlas puede variar y hacerse de acuerdo a principios éticos, con criterio estético o según el prestigio social de quien demuestra poseer esas aptitudes.. Incluso hay quien los acepta o rechaza desde un punto de vista utilitario según proporcione beneficios económicos o aumente el propio bienestar. Los valores sufren cambios a través del tiempo, y lo mismo ocurre con el significado social que se les atribuye, por lo cual cabe diferenciar los valores de acuerdo a la concepción tradicional que guiaron a la sociedad en el pasado -generalmente basadas en costumbres culturales o principios religiosos-, de los criterios de apreciación que rigen en la modernidad y que son compartidos por los miembros de la sociedad actual. Ejemplo de ello se observa comparando cómo se consideraba entonces y como se considera ahora la cuestión de la virtud, la sexualidad, el concepto de felicidad, la familia, la consideración y el respeto que merece el otro, etc.


En sentido humanista se entiende como valor aquello que hace que un hombre se lo considere virtuoso apreciando ciertos aspectos de su personalidad estimados desde un punto de vista de excelencia o de perfección, como mostrar honestidad, hacer honor a la verdad y a la palabra empeñada, o que cultiva el esfuerzo y las actividades honestas para obtener riquezas y se niega a lograrlas de manera ilegítima o abusando en forma inmoral de sus semejantes, etc- En ese sentido, para el caso de los Leones existe una opinión generalizada en nuestro Movimiento de que Melvin Jones, había efectuado un estudio exhaustivo de múltiples Códigos de Ética para elaborar uno para el Leonismo, y le llamó la atención encontrar en ellos como característica común que contenían múltiples mandamientos y prohibiciones. Pero eso no era lo que él buscaba el proyecto que elaboró se lo podría calificar como un a especie de "Código de Liderato", en el cual no se incluye ni un sólo "usted no debe". Este proyecto fue aprobado en la Convención de St. Louis, USA, celebrada durante los días 19 y 21 de Agosto de 1918, y es un instrumento orientador de conductas, y existe coincidencia en considerar que el mismo se constituyó en una de las piedras angulares del Leonismo.


Al hacerse un análisis del enfoque aludido debe interpretarse que se sustenta en la idea de que los valores son pautas o abstracciones para orientar el comportamiento humano hacia conductas sociales tendientes al perfeccionamiento humano a fin de que sirva de base para lograr una sociedad bien avenida, más solidaria y justa en la que, entre otras cosas positivas, se respete el derecho, la libertad y la dignidad de las personas. Son guías que orientan la conducta y la vida de los individuos y de determinados grupos sociales, tal como ocurre entre nosotros con el Código de Ética de los Leones.

 

Desde el punto de vista subjetivo se estima que su verdadera significación está relacionada con la actitud que se espera adopten quienes pertenecen a nuestro Movimiento Mundial de Servicios, y esa es la razón por la cual para ingresar al mismo se requiere que voluntariamente presten juramento público de aceptarlos, respetarlos y practicarlos para que guíen su conducta, independientemente de su formación personal, ideas o conceptos generales que tenga en otros aspectos. Algunos autores indican que eso no es una respuesta de los sentidos sino del raciocinio porque los valores no son algo concreto, ni se encuentran en el mundo sensible y objetivo y por lo tanto responden a la razón y se aprehenden, cobran forma y significado a través de la mente y al pensamiento lógico que se comparte observándolo desde una perspectiva idealista.