CONSTITUCION DE UN CLUB

Por: C.L. PDI Luis Murad

Argentina


"Las palabras verdaderas ( verdad ) no siempre son bonitas
pero las palabras bellas, no siempre son verdad."


Es posiblemente una de las tareas más delicadas.

 

Debemos escoger de la comunidad a gente de bien, con verdadera vocación de servicio. En las localidades de pequeña población, es más fácil, ya que casi todo el mundo se conoce y comparten buena parte de las actividades sociales o deportivas. Sin duda que el conocimiento facilita la elección. En las grades ciudades es más difícil.


Con el club armado recientemente o luego de varios años, lo primero y fundamentalmente es conocer las diversas personalidades, y eso no es tan fácil. El club de Leones está integrado por personas de diversas culturas y variados comportamientos y homogeneizarlos es una tarea a realizar, buscando un comportamiento armónico, muy necesario para una marcha sin demasiados inconvenientes. Es más viable dictar una clase con alumnos de similares conocimientos que dirigir a un grupo de personas con distintas formaciones como los que integran un Club de Leones.


Para lograr un buen resultado de conjunto es necesario primero, comprender a cada uno de los Leones, su cultura, su grado de comprensión, carácter, manera de reaccionar frente a determinados estímulos. Aquí es donde debe aparecer el tacto del Presidente, que tiene que adaptarse a las distintas personalidades de los miembros que integran la Selva.


En otras oportunidades he manifestado que el Club se parece a una orquesta, con músicos de diversas cualidades interpretando instrumentos de diferentes características, los hay que producen sonidos graves y los que dan un sonido agudo. Es así que el conductor debe pedir a cada uno el que puede producir para que, armonizando con sus compañeros produzcan la armonía deseada.

El Club de Leones es igual. El Presidente debe mostrar, además de un profundo conocimiento de cada uno, lo que es capaz de aportar para que el acople con sus compañeros produzca una marcha exitosa de la Selva. Es un error pedirle a un León la participación en una actividad que no siente, por el contrario, es de un líder inteligente buscar y lograr de cada uno la actitud que condice con su personalidad, única manera de producir una acción eficiente.


Una de las funciones más importantes , en el orden interno, es la de hacer todo aquello que propenda a mantener permanentemente la cordialidad y el compañerismo entre los socios, evitando o procurando evitar, hasta donde le sea posible, todo lo que pueda significar conflictos entre los miembros del Club o alteración de las normas de buena convivencia entre ellos " ( Orlando Tapia Suárez, de Chile ).


La máxima autoridad de una Selva, la constituye el plenario de socios y la administración es ejercida por la Junta Directiva, elegida por sus miembros y con una duración de un año. Es un organismo corporativo a quien se le ha encomendado la conducción y donde cada uno de sus integrantes tiene un cargo específico que atender. Funciona en armonía, correlación y eficacia.


El Presidente es el principal responsable de coordinar al equipo de trabajo, recordándole que "el que sabe oir luego sabrá usar lo que oyó". Es el eje sobre el cual gira toda la maquinaria directiva, pero de modo alguno podrá asumir el manejo individual de la función de ésta, menos del Club en pleno. Las decisiones, aún las menores, las debe tomar la Junta Directiva por consenso y el plenario de socios. No es aconsejable otorgar al Presidente facultades absolutas, aunque se trate de un conductor extraordinario. La acumulación de poderes, aún en casos especiales, lo acerca mucho al poder extraordinario, que es ilimitado. Puede parecer adecuado al principio pero es perjudicial al final. "Un régimen absoluto corrompe a quien lo ejerce y corrompe a quienes lo sufren.( Francisco Madero, Ex Presidente de la República de México )
Ya hemos dicho alguna vez que nuestra sociedad es Presidenciable. Es cierto que representa la carga visible hacia el exterior, pero no es la única. Cada Club de Leones tiene un Presidente que lo conduce. Esto se parece a una verdad de perogrullo, pero vale la pena analizarlo. Hay Presidentes y Presidentes. Los que llegan luego de una destacada participación en la Selva, que afortunadamente son mayoría, los que se repiten porque el Club se encuentra frente a un acontecimiento significativo y su representatividad es necesaria. También cuando es reelegido en varias oportunidades por falta de candidatos que quieran asumir la máxima responsabilidad, los Leones buenos pero cómodos y lo peor, cuando la Selva no está pasando por un buen momento y "nadie quiere agarrar". Esto no es nada constructivo. Por eso es saludable ir formando Presidentes para el futuro.
Sin el conocimiento de la horizontabilidad, de la participación de los que acatan la autoridad y al mismo tiempo dialogar con ella, no hay autoridad sino mero autoritarismo.


Como se podrá apreciar, la constitución y los primeros pasos en la marcha del club resultan fundamentales, evitando males congénitos.

¡Para pensarlo!