El cuidado de la Selva

Por: C.L. PDG Dr. Tito L. Rocchetti

Argentina

Nuestra Asociación señala que en las relaciones internas de los Clubes debe primar un ambiente de comprensión y amistad para aumentar el placer de servir. Porque el León por el rol protagónico que cumple debe ser considerado una persona fundamental dentro del Leonismo y en consecuencia debe ocupar el lugar que por ello merece. Por tanto como es mucho más que un simple número dentro de la Selva corresponde tratarlo como el ser humano que es, con sentimientos, emociones y prejuicios que merecen ser tenidos en cuenta para no cometer con ellos errores de que los lesionen por ignorarlos o no darles importancia. Aunque luego se pretenda corregir la falla o aduciendo no tener intenciones de molestarlo eso no será suficiente porque, sería como estrujar un trozo de papel y luego querer alisarlo porque siempre quedará algo dañado y las relaciones futuras pueden perder algo del brillo y el calor de una amistad.

Por eso lo aconsejable es ser siempre amable y respetuoso del otro, comprensivo y tolerante, practicando en forma clara y sincera el compañerismo. Y eso hacerlo con los integrantes de la Selva y también acogiendo con generosidad y simpatía a los nuevos Leones y a sus cónyuges con quienes compartirán en el futuro las actividades del Club.

 

En consecuencia, la relación leonística se tornará fácil y más positiva si comprendemos que un León no es una persona cualquiera con quien se discute o discrepa sino un amigo con el que se cambian puntos de vista animados por el común deseo de servir. De lo que se trata entonces es hacer que quienes en la Selva del Club comparten nuestra vocación de servicio humana, generosa y solidaria se sientan a gusto y con ánimo de seguir cultivando eso agradable vinculación manteniendo una actitud sincera y espontánea en ese sentido, poniéndola de manifiesto en cuanta oportunidad resulte propicia.
Por otra parte en la conducción de la Selva quien ejerza la presidencia, en su condición de Líder debe buscar compatibilizar las emociones y creencias de sus seguidores para sostener la buena relación interna del grupo, y comprender y aceptar que para mantener ese liderazgo es de suma utilidad armonizar esos intereses y puntos de vista. Tiene que intentar lograr que exista tolerancia y comprensión recíproca y apaciguar toda exaltación negativa buscando que, en la medida de lo posible, exista consenso.


El Líder sabe que en ciertos casos los puntos de vista o los intereses de sus compañeros Leones pueden diferir entre si e incluso con los que él comparte, pero es su obligación evitar que se generen enfrentamientos estériles o se formen grupos que dividan la Selva y no debe dudar en intervenir para impedir que se produzcan barreras o de eliminarlas si estas ya se hubieran planteado. En ese sentido sabe que es mejor un arreglo negociado que una solución forzada y que aún en el caso de que a una de las partes le asista una porción importante de la razón, debe tratar de que no existan "ganadores" ni "perdedores" sino que, con tacto invitar a las partes antagónicas a que cedan algo para que no exista triunfalismo ni queden resquemores. La decisión final debe ser tomada con moderación y buen criterio y sostenida por el Líder con su autoridad.


Nuestra relación será más positiva si comprendemos que un León no es una persona cualquiera con quien se discute o discrepa sino un amigo con el que se cambian puntos de vista animados por el común deseo de servir. En síntesis, de lo que se trata es de hacer lo conducente para que quienes en la Selva del Club comparten nuestra vocación de servicio humana, generosa y solidaria se sientan a gusto y con ánimo de seguir cultivando esa relación, y una buena regla de convivencia es crear un clima de tolerancia y aceptación practicando sinceramente el compañerismo y la amistad. En ese mismo sentido, corresponde acoger con generosidad y simpatía a los nuevos Leones y a sus cónyuges porque, como decimos en nuestro Himno Leonístico, "más cálida es la mano en la amistad".
Allana el camino que el Club se organice de manera democrática y se promueva la participación de todos y se facilite que los socios puedan expresar sus puntos de vista y las opiniones, sobre todo antes de adoptar decisiones de fondo. Esta forma de actuar implica una gimnasia funcional que bien aplicada posibilita que los Leones interesados en expresarse y participar activamente puedan hacerlo sin inhibiciones, facilitando su integración y desarrollen sus propias aptitudes y capacidades de dirigentes.


La conformación de la Junta Directiva y de los Comités brindan la oportunidad de ubicar a todos los integrantes de la Selva de manera de asegurar que tengan ocupación y participación en las diferentes actividades que realice el Club. Cuando éste es de reciente fundación es necesario que al asignar funciones se tengan en cuenta en particular las habilidades personales de cada uno porque eso ayudará a que desde el comienzo se logren mejores resultados con menores esfuerzos. Más adelante esta regla puede ser flexible y porque a veces es beneficioso que exista rotación en las funciones y los socios tengan oportunidad de variar de tareas. De lo que hay que asegurarse es de que dentro del accionar del Club todos estén ocupados para que participen y sean actores y no espectadores de lo que se está haciendo.