Los socios leonísticamente débiles

Por: C.L. PDG Dr. Tito L. Rocchetti

Argentina

Para tener una Selva fuerte es necesario que los Leones se sientan integrados y se identifiquen con el Leonismo, pero puede ocurrir que algunos de sus integrantes no participen con normalidad en las actividades del Club y muestren una actitud caracterizada por cierta indiferencia o falta de interés por su accionar. Esto es indicativo de que existen problemas y se debe actuar sin demora prestándoles una atención particular para conocer las causas que originan tal actitud para evitar que la situación se agrave Las razones de tal proceder pueden ser motivadas por causales relacionadas con el propio Club o bien ser de carácter personal. Entonces, si el problema se relaciona con el Club se debe averiguar cual es la dificultad y analizar la cuestión para ver si es posible darle solución y lograr que se supere para que los vínculos vuelvan a la normalidad. En cambio, si el problema no está relacionado con la actividad leonística sino derivado de alguna situación personal por la que atraviese el socio, es importante que de igual manera el León afectado sienta que la Selva no es indiferente a su situación y se interesa por ella.


En el primer caso puede ocurrir que el León por alguna circunstancia en particular no se encuentre cómodo en el Club; que considere que no es tenido en cuenta o que no es parte activa dentro de lo que éste lleva a cabo; que haya llegado a sentirse solo aún dentro del grupo o tener la sensación de que él o su cónyuge no son bien recibidos, etc. En manos del Padrino de incorporación está en principio velar porque estas cosas no sucedan, pero si lamentablemente existen, él es uno de los primeros que debe intervenir para corregir como corresponde la situación, intentando con espíritu amistoso y cordial que se superen las dificultades o malos entendidos que pudieran existir. Pero a veces el incumplimiento de los deberes leonísticos de un León o su debilidad dentro de la Selva puede ser consecuencia de causales no leonísticas, como por ejemplo la falta ocasional de tiempo por múltiples ocupaciones; una situación económica o financiera transitoria que se ha vuelto difícil; delicadas situaciones de familia, etc.


En cualquiera de estas situaciones es aconsejable que el primer contacto con el socio afectado por problemas como los mencionados también se haga en forma reservada a través de su Padrino de incorporación a fin de que sea él quién se interese por su situación y le transmita la preocupación de los demás respecto de su desenvolvimiento en el Club y luego informe a la Junta Directiva. Hay que actuar de inmediato porque a veces las personas pasan por momentos de frustración o de conflicto que los afectan espiritualmente y por ello sientan deseos de renunciar, sobre todo si no advierte por parte de la Selva demostraciones de amistad o apoyo anímico en momentos personales difíciles.


También podría suceder que en la Selva algunos de sus miembros con problemas no hayan comprendido lo que significa ser León, o les falta ubicación leonística. En tal caso se debe tratar con cordialidad y delicadeza que rectifiquen esa posición equivocada sin enojos, haciéndoles comprender que Leonismo es oportunidad pero también compromiso, y es necesario que todos los Leones respondan por las obligaciones libremente asumieron al momento de concretar su incorporación al Movimiento Si luego de este llamado a la reflexión mantienen una actitud en la que se advierte su falta de identificación por practicar la filosofía de bien común y la vocación de servicio característica del Leonismo, no se debe insistir para que permanezca en el Club en esas condiciones porque no se lo puede obligar a que comparta algo en lo que no le interesa o no tiene voluntad de participar. Por el contrario, es bueno permitir que dejen su lugar a otros que estén dispuestos a ser auténticos Leones, porque su indiferencia por servir a la comunidad puede constituir en un pesado lastre y un mal ejemplo para los demás.