Las relaciones humanas internas

Por: C.L. PDG Dr. Tito L. Rocchetti

Argentina

Abordando el tema de la retención y las herramientas para concretarla correctamente, para ubicar el tema dentro de la vida interna de la Selva del Club debe recordarse que quienes en el Leonismo se brindan a través del servicio lo hacen "sin pedir nada por ello", razón por la cual nunca debe ser retaceada la palabra de aliento y estímulo para quien está trabajando con dedicación y entrega en ayudar en forma desinteresada a otros.

Y lo traemos a consideración porque se advierte que en su dinámica interna se le viene restando importancia a estos reconocimientos que sin ostentaciones ni exageraciones son muy útiles para asegurar el entramado leonístico. Son alicientes espirituales que alegran el espíritu de quién actúa con sensibilidad social y espíritu humanitario y que en forma voluntaria destina tiempo, esfuerzos y muchas veces recursos propios para llevar adelante el objetivo de servir a la comunidad. En ese sentido cabe señalar que da la sensación de haber caído en desuso el premiar con algunas palabras amables en el momento oportuno a quien se lo merece por algún logro, esfuerzo o realización leonística, ya sea dentro de la entidad o en otros escenarios Se olvida que eso desde el punto de vista espiritual, junto con la personal satisfacción de ayudar al semejante con sentimientos solidarios, constituyen estímulos importantes que deben ser brindados en forma generosa. Si por indiferencia se comete el error de omitirlo o se actúa en forma mezquina se estarán trasgrediendo las pautas que en este tema establece nuestro Código de Ética cuando expresamente señala "ser parcos en la crítica y liberal en el elogio".

 

Por otra parte cabe recordar que en el Leonismo uno de sus objetivos es "unir a los socios en vínculos de amistad, buen compañerismo y mutuo entendimiento" , y que como pauta de conducta para lograr esa meta se recomienda "practicar la amistad como un fin y no como un medio", y una actitud como la comentada no ayuda precisamente a lo que señalamos como el cuidado de la Selva sino todo lo contrario..


Cualquiera fueran las razones que originaran esa omisión advertimos con preocupación que en parte de la convivencia leonística las relaciones interpersonales con el correr del tiempo se han ido enfriando y perdiendo el atractivo de otras épocas, en las que primaban de manera ostensible demostraciones de afecto, de amistad, de mutuo entendimiento y respeto y consideración recíproca. No sabemos si eso es reflejo del malestar que se advierte en la sociedad producto de los grandes cambios impregnados de apetencias materiales que se han llevado adelante sin importar si generan problemas de exclusión y marginación humana. Se han adoptado medidas dictadas con el objetivo casi excluyente de lograr un lucro y a veces por criticar esas conductas se olvidan que por otro lado los Leones sin estar obligados a hacerlo sirven a los menos privilegiados o marginados por voluntaria decisión de humanitaria solidaridad.


Como decía Emerson "El entusiasmo es la madre del esfuerzo y sin él nunca se logró algo importante", y por eso en la Selva al par que se le presta la atención que se merece a sus integrantes se debe buscar que recuperen su entusiasmo e interés por las cosas del Leonismo, estimulándolos a fin de que sientan íntimamente la distinción de compartir y participar en hacer realidad el ideal de servicio. Destacar con justicia el mérito que entraña realizar una actividad humana con esfuerzo y dedicación como un compromiso moral y personal desinteresado, en forma coherente con el deseo de nuestra Asociación de estimular el accionar de quienes abrazaron su filosofía de bien común porque ellos constituyen el capital humano invalorable de que luce con orgullo.