La motivación de la Selva

Por: C.L. PDG Dr. Tito L. Rocchetti

Argentina

 

Al abordarse el tema de la motivación como herramienta eficaz para ayudar a alcanzar objetivos hay que distinguir el caso de las personas que se auto motivan por perseguir objetivos propios o de orden personal de aquellos otros en los que los estímulos son provocados desde afuera, recibidos en forma externa.

Es comprensible que la búsqueda de objetivos dentro de su propio proyecto de vida motive a una persona con efectos duraderos, pero distinto es el caso cuando tales objetivos refieren a beneficiar a otros destinatarios, porque la motivación de quienes trabajan para eso generalmente la reciben desde el entorno y necesitan que se la renueve para lograr mantener en ellos el entusiasmo y prodiguen los esfuerzos que deben realizar con tal finalidad. Ese es el caso del Leonismo porque cuando se intenta estimular la motivación de las personas en forma individual o cuando trabajan en equipos, los efectos que se logran generalmente son temporales y no permanentes, por lo que es aconsejable que para que el entusiasmo por hacer cosas tenga continuidad se la debe renovar en forma periódica.


Como motivar significa inducir a la acción eso nos lleva a contemplar la necesidad de proporcionarle a los Leones elementos y conceptos tendiendo a que también en cierta manera se sientan auto-motivados como si esos objetivos estuvieran incluidos en su propio proyecto de vida, es decir, que formaran parte de su estilo de vida leonístico. Esto es muy importante porque estudios en la materia han señalado que la motivación interna es la que perdura cuando la persona ha sido alcanzada por el propósito de obtener determinado objetivo propio, mientras solo adquieren ese carácter si las motivaciones que recibe por metas externas adquieren el carácter de ser parte de ese compromiso personal.


Cuando en un Club de Leones se presentan las iniciativas o proyectos leonísticos y se solicita el apoyo de la Selva para llevarlos a cabo se los debe exponer de forma de convencer y motivar a sus integrantes de que además de los beneficios que proporcionarán son posibles de realizar, y que aunque en algunos casos resulten ambiciosos o de importancia y exijan esfuerzo, también son alcanzables..a fin de provocar una atracción positiva para que se razone y piense que el éxito es factible. Por tanto los proyectos que se propongan -ambiciosos o no- deben ser serios y realistas porque si los Leones estiman que son objetivos se encuentran dentro de sus posibilidades concretas y no dudan de su factibilidad, eso provocará un efecto positivo, es decir la motivación del grupo, porque a nadie le entusiasma una perspectiva de fracaso y de esfuerzos inútiles.


Sabemos que el entusiasmo se torna contagioso si quienes lo exhiben hacen lo necesario para motivar a otros, y lograrán sus metas si están convencidos de lo que proponen y pregonan en forma sincera y realistas, dejando de lado apelar a formas de presión para imponer una adhesión coercitiva de los asociados. Se debe combatir la indiferencia con argumentos que produzcan reacciones positivas revalorizando el compromiso de la Selva para actuar con sensibilidad humana ayudando con bondad a los menos favorecidos.
Es inconveniente ser autoritario porque esa no es la forma de motivar sino insistir que el accionar del Leonismo se la encamina que dentro de sus posibilidades para ayudar a que de alguna manera los carecientes también puedan lograr en su vida la porción de felicidad que se merecen. Y animarlos a que todos sean mejores Leones en el cabal sentido de la palabra para no defraudar las esperanzas y expectativas despertadas en la Humanidad por la filosofía de nuestro Movimiento, demostrando sincera vocación de servir con sensibilidad social y humana. En definitiva, que cada uno se convierta en un Señor León.


Se podrá hacer mucho o no tanto, pero si está dentro de sus posibilidades reales esta bien tanto en uno como en otro caso. Y si el Club no está en condiciones de hacer cosas muy importantes no desanimarse por ello si hacen el esfuerzo que pueden hacer. Recuerden lo que pregonaba con humildad la Madre Teresa de Calcuta: "En esta vida no podemos hacer grandes cosas. Solo podemos hacer pequeñas cosas con gran cariño."