Quién puede ser un buen líder

Por: CL Johnny Hurtado V.

Bolivia
                                                        
Nuestro programa de liderazgo tiene como finalidad contribuir a la formación de líderes con valores, actitudes y habilidades que les permita ser agentes de cambio, que coadyuven al desarrollo de su comunidad y que contribuyan a forjar nuevas generaciones de líderes, que creen una nueva cultura de visión, de valentía y humildad al mismo tiempo, pero de permanente crecimiento.


Al hablar de liderazgo, surge una espontánea pregunta. Quién puede ser un buen líder?  La respuesta: Unicamente aquel cuyos " pensamientos, palabras y obras" estén en plena armonía. En otras palabras el que dice lo que piensa y hace lo que dice, en total concordancia, transparencia y honestidad entre sus palabras y su conducta. Todos podemos llegar a ser eficientes líderes, como un buen atleta, a través del tiempo podemos desarrollar y perfeccionar nuestras aptitudes con entrenamiento intensivo y dedicado.


Existe una infinidad de definiciones de Liderazgo. En general, podemos decir que el liderazgo es la capacidad de hacer que otras personas trabajen de manera entusiasta y competente con dirección al objetivo. El Líder será entonces, aquel que pueda ejercer cierta influencia sobre esas personas.


Al actuar como líderes, nos identificamos con alguno de los estilos de liderazgo:


Estilo Autocrático sus características:

En general son de personalidad fuerte, dominante y hasta cierto punto agresivos. Quieren ver las cosas hechas a su propio modo, siendo para ellos la única manera. Concentra el poder de decisión.
No oyen puntos de vista o sugerencias. Son proclives al auto elogio. No promueve el liderazgo ni estimula la iniciativa del grupo. Solamente manda, prohíbe, amenaza, exige y castiga. Es el tipo dictador.

 

Estilo Paternalista,
opta por la super protección y asistencialismo. Quiere hacer todo él solo. No valora la iniciativa ajena. Tampoco promueve el liderazgo. Tiende a crear y mantener individuos infantiles, indecisos e inseguros. Todo el mundo debe recurrir a él para solucionar sus problemas.

 

Estilo Anárquico,

al contrario de los dos anteriores, no toma ninguna iniciativa. No asume nada, ni tampoco dirige ni coordina. Es inseguro y desunido. El grupo se desintegra por falta de interés o por los conflictos que se crean.

 

Estilo Democrático,

valora las ideas e iniciativas del grupo. Coordina, anima, promueve la participación y la cooperación. Favorece el nacimiento de liderazgos. Comparte el poder de decisión. Crea un clima de libertad, de comunicación y de integración.


Está demostrado que los líderes no usan un mismo estilo de liderazgo todo el tiempo. Los líderes eficientes cambian de estilo según el caso. Cuando la situación exige un estilo autocrático, ellos lo emplean. Pero pueden volverse fácilmente hacia el  democrático. . A veces los líderes necesitan actuar con cierto rigor para provocar el interés y lograr el compromiso de los participantes. En otras oportunidades, se valen solamente del silencio y la observación. En la práctica, cualquier cambio en el estilo será solo una variación intuitiva. Hay momentos en que se necesita persuasión para motivar,
para que se haga lo que haya que hacer. El ejemplo personal es el más potente de los factores de ánimo al grupo. Si el líder puede trabajar 12 a 14 horas por día, el mensaje será recibido.

 

El secreto para liderar reside en HACER lo que se predica. El liderazgo exige mucho, implica una enorme responsabilidad, pero al mismo tiempo es estimulante.

La alternativa es: Trascender o Resignarse a no haber existido.