VOCABULARIO

Por: C.L. PDI Luis Murad
Argentina

El uso generalizado del vocabulario único LEON que utilizamos para nombrar a un hombre o a una mujer socio de nuestra institución, ha provocado comentarios diversos en varios países, dado que la utilización de la palabra LEON para nombrar a una mujer integrante del leonismo, suena mal, una verdadera incongruencia gramatical, entonces ¿Por qué no nombrar a la mujer LEONA? Hasta pareciera más estético.


Los estatutos y reglamentos hablan de los socios, sin distinguir sexo alguno. Llamarle LEON al hombre, es correcto, pero a la mujer, no se entiende bien, algo así como si en la sociedad se denominara SEÑOR MARIA O SEÑORA PEDRO, no tiene presencia alguna. Aquí deberíamos aplicar los usos y costumbres. Si durante años hemos llamado a la mujer LEONA, es difícil aceptar que ahora la produce un error de interpretación de la traducción. Denominemos LEON, una femenina concordando con un masculino.
No es descabellado pensar que es un error de interpretación en la traducción, ya que sabemos que la Asociación cuenta con traductores provenientes de diversos países de habla hispana y el español es adoptado de distintas maneras, incluyendo modismos propios. No es descartable entonces que se aplique una forma de interpretar que a algunos no nos parecen adecuados.


Veamos algunos ejemplos donde se aplicaron los usos y costumbres. En Argentina la ciudad de La Rioja es nombrada así desde siempre, cuando su verdadero nombre es " Ciudad de todos los Santos de la Nueva Rioja; Corrientes obedece al nombre original de San Juan de Vera y Aragón de las siete corrientes, para citar solo dos ejemplos.

Las palabras utilizadas con gran frecuencia por la gente hace que la Real Academia Española las incorpore en su diccionario, haciendo jugar los usos y costumbres.


A esta altura del relato me parece interesante mencionar a la Señora Pilar Ceron Duran, del Club de Leones de Copiapó, "San Francisco de la Selva", en la República de Chile, que en su conferencia dice "Es relevante dar a conocer la importancia de utilizar el lenguaje exclusivo de la comunicación verbal y escrito en los Clubes de Leones, respetando la condición de género masculino y femenino en todos los/las integrantes y por ende, velando por el respeto a la dignidad y de los derechos de las mujeres, los que se ven menoscabados al ser incorporados en un lenguaje masculino genérico, individualizando a las mujeres y más aún, siendo incoherente en el lenguaje al mencionarlos con lenguaje masculino y no con el que corresponde a su género femenino. Hombres y mujeres tienen el mismo derecho, también al nombrarlos".


Opinión final. Modestamente sugeriría se llamara LEON al hombre y LEONA a la mujer. Suena mejor, es más armónico, guarda un sentido estético, encajando bien en las costumbres y no cambia la esencia del leonismo.