El Legado de Augustin Soliva

Por: C.L. PID Nelson Vidal La Torre

Lima, Perú.


Escribir algunas líneas sobre los recuerdos de nuestro querido Ex Presidente Internacional Augustin Soliva, es entrar en lo más intrínseco del pensamiento, escudriñar en el fondo de nosotros mismos e intentar tender un puente espiritual para conectarnos con alguien que fue nuestro personaje inolvidable. Es asimismo, tratar de acercarse a alguien que supo ser grande siendo sencillo; que llegó a la cima de nuestra organización, siendo humilde; que tendió innumerables puentes de amor, siendo honesto; que se ganó el respeto de todos, siendo amigo; que derrotó al escepticismo, sonriendo; que enfrentó los desafíos, siendo cortés y amable; alguien a quien recordaremos siempre tendiendo desde su querido Brasil hacia el mundo, Puentes de Amor, sembrando con el ejemplo de una vida dedicada a los nobles principios del servicio humanitario del Leonismo que nos une.

Son muchos los recuerdos de una relación de amistad con Augustin, que considero privilegiada, por un increíble acercamiento que se dio a partir del FOLAC de Quito el año 2006, el mismo que se acentuó de manera excepcional en el último año y medio de su vida, desde el FOLAC de Lima 2011, y que me permitió no solo conocer su pensamiento, escuchar sus consejos, sus orientaciones, sino también admirarlo en toda su dimensión y comprenderlo.

El legado que nos dejó Augustin, es grande en valores y principios. Mucho se ha escrito y se escribirá seguramente sobre ello. Lo que sigue son solo pálidos reflejos extractados de algunos recuerdos en torno a valores, que intentan permitir a nuestros amables lectores, conocerlo un poco más.

Lealtad: Conversar con Augustin era entre otras cosas, un aprendizaje. Siempre encontraba una forma práctica y sencilla de enseñar algo trascendente. Solía decir que la “L” de LIONS significa no solo Libertad, Leonismo, Liderazgo, sino también Lealtad.
Lealtad con nosotros mismos, con nuestros valores, aquellos que un día nos llevaron a abrazar la noble causa del servicio desinteresado a los demás. Mostramos nuestra Lealtad, a través de nuestra actuación diaria, sirviendo a los propósitos de nuestra Asociación Internacional.
La Lealtad debe ser también para con nuestros Líderes, aquellos que nos abrieron el camino, que lo transitaron antes que nosotros, que lo despejaron con esfuerzo, que pusieron toda su energía, su entrega, que dejaron huella, que supieron sembrar y llevaron a Lions Clubs International a las cumbres que ahora disfrutamos.
La Lealtad, se puede entender también como Lealtad hacia nuestros semejantes, ello significa mantener firme y de manera responsable, el compromiso que un día asumimos libre y voluntariamente con los demás, con nuestra comunidad y las personas que más sufren dentro de ella, a las que hemos prometido servir con amor desde el corazón.
No abdiquemos jamás de nuestra Lealtad! Sí amigos, con L mayúscula!. Augustin es parte importante de ese legado que como Puente de Amor, todos quienes somos Leales a su memoria debemos saber preservar y transmitir.

Honestidad: Valor muy apreciado por muchos, lo fue también indudablemente para Augustin. Cierta vez, un León propuesto para un cargo importante en el Leonismo le preguntó ¿Por qué yó? Y él le contestó “Porque eres una persona honesta”. Respuesta directa y a la vez impactante. Significaba el gran aprecio que Augustin tenía por este importante valor, que a veces es dejado de lado.
A propósito, viene a mi memoria un hecho de mi experiencia como profesor universitario, que comparto ahora con ustedes. Se trata de un debate que suelo promover con mis alumnos de maestrías y doctorado, en mis clases de Liderazgo, acerca de una encuesta realizada por una empresa privada, aplicada a 5,000 empresarios de todo el mundo, una de cuyas preguntas giraba en torno a la cualidad o valor, que más apreciaban en un líder actual o potencial. Las respuestas como comprenderán, fueron muchas y variadas. Sin embargo, ¿Estarán ustedes seguramente adivinando cual fue el valor que ocupó en la encuesta el primer lugar de todos? Acertaron: la Honestidad! La conducta Honesta y Ética que la comunidad espera de nosotros los Leones, en nuestro diario accionar, se define por cuatro principios fundamentales: Integridad, Responsabilidad, Trabajo en equipo y Excelencia. Ahora, cada vez que doy una clase de Liderazgo, recuerdo a Augustin y su aprecio por la Honestidad como importante legado y un magnífico Puente de Amor.

Familia: Quienes conocieron a Augustin de cerca, saben del profundo amor que profesaba al valor de la Familia. Al amor de su vida, su querida esposa Helena, y sus queridos hijos. Siempre tuvo unas palabras amorosas para recordarlos. Por supuesto que consideraba al Leonismo y a los Leones, como una extensión de su Familia.

 

Quienes tuvimos el privilegio de visitarlo en su casa en Sao José dos Campos, Sao Paulo, percibimos el ambiente de paz y tranquilidad que emanaba del amor familiar. En un espacio importante de su amplio jardín existe una construcción erigida como un “Memorial” que alberga los recuerdos más importantes –muchos por cierto– de su vida leonística, y también familiar, que él atesoraba y que nos dejaron gratamente impresionados. Fue una experiencia extraordinaria ser conducido por él, por cada habitación, escuchando sus explicaciones. Nos emocionó particularmente, ver el cariño con que nos mostró los recuerdos del Perú entre los de todo el mundo. Los recuerdos de su querida Helena estaban presentes en cada lugar.


Una vez más, reafirmé mi convicción de la enorme importancia del valor de la Familia en nuestras vidas, de entender a la Familia Leonística como una extensión de la misma, y de atesorar los recuerdos en un espacio importante de nuestras vidas, pero sobre todo de nuestros corazones, para “mantener viva la llama” de esos recuerdos que son alimento del alma. “No muere aquel que vive en el corazón de los que quedan…”
Cierta vez me contó que cuando se acercaba a un árbol sembrado por él en su jardín, después de la partida de Helena, creía sentir su presencia, en la brisa que acariciaba sus cabellos….


Cada vez que recuerdo a Augustin, no puedo olvidar que siempre tuvo una palabra cariñosa para Gris y mis hijos, y recuerdo entonces, la enorme importancia del valor de la Familia, como un legado y Puente de Amor a la vez.

Unión: Es indudable que Augustin otorgaba a este valor una importancia extraordinaria. Estuve presente en una ocasión en que en una Convención en Brasil fue homenajeado por preservar la Unión entre los Clubes y Leones. Lo hacía de una manera práctica y real. Lo señalo claramente para diferenciarlo de los muchos que se adhieren solo retóricamente a este principio. Augustin no era solo creyente de la Unión como valor, sino practicante del mismo. Recuerdo que cada reunión de los dirigentes del Leonismo de América Latina y el Caribe conducida por él, terminaba invariablemente con un agradecimiento a Dios por habernos permitido reunirnos una vez más trabajando por el engrandecimiento del Leonismo, y con una invocación a la Unión entre todos nosotros. Aquella Unión que debe hacer que los intereses institucionales estén siempre por encima de los intereses personales o grupales. Aquella Unión que debe hacer que las legítimas aspiraciones personales o grupales, estén supeditadas siempre a los superiores intereses globales de nuestra gran organización de servicio. Es el espíritu que debe prevalecer en los Leones de todos los niveles, entendiéndolo también así, como un legado y un Puente de Amor hacia nuestro entendimiento y fortaleza.

Cortesía: Era un don innato en su persona, el ser amable y cortés con los demás, especialmente con los Leones que se acercaban a él en busca de consejo. Probablemente muchos guardan anécdotas al respecto.

 

En una ocasión en que fui invitado a instancias suyas, como Orador Oficial a la Convención de su Distrito Múltiple LC, en un maravilloso lugar de Aguas de Lindoia, Sao Paulo, Augustin se acercaba personalmente cada mañana y cada noche a mi habitación del Hotel para recogernos junto con Gris y acompañarnos al desayuno o cena programada. Por supuesto que le manifesté agradecido por su deferencia, que no era necesario que lo hiciera, que él era un Ex Presidente Internacional y que yo podía pasar por él, lo que no aceptó señalando que era su rol hacerlo, como nuestro amigo y anfitrión, y que además lo hacía con sumo agrado. Recuerdo cada gesto suyo y sus palabras que derrochaban cortesía, como una enseñanza de vida. Es a todas luces una parte valiosa de su legado y asimismo uno de los Puentes de Amor que él tendió en su paso por la vida.

Tengo la seguridad de que mucho más es posible escribir sobre Augustin Soliva y su legado, sin embargo estimo pertinente ahora concluir con el tema que él expuso como Orador Oficial de la 51ª Convención del Distrito LC-2 , el 13 de Abril del 2012, dos meses antes de su partida:

“Un viaje de tren” (“A viagem de trem”)

“Un día de esos, leí un libro que comparaba la vida a un viaje de tren.
Una comparación extremadamente interesante, en cuanto bien interpretada.
Porque nuestra vida, es como un viaje de tren…
Llena de embarques y desembarques… de pequeños accidentes por el camino…
…de sorpresas agradables con algunos embarques… y de tristezas con los desembarques…
Cuando nacemos nos embarcamos en ese tren... encontramos dos personas que creemos harán con nosotros el viaje hasta el final: nuestros padres.
No es verdad. Infelizmente, en alguna estación, ellos desembarcan… dejándonos huérfanos de sus cariños, protección, amor y afecto.
Mas eso no impide que, durante el viaje, embarquen personas interesantes… que vendrán a ser importantes para nosotros: nuestros hermanos, amigos y amores.
Muchas personas toman ese tren como un paseo. Otras hacen el viaje experimentando solamente tristezas.
En el tren hay, también, otras que pasan de vagón en vagón, prontas para ayudar a quien lo precisa.
Muchos descienden y dejan nostalgias eternas. Otros tantos viajan en el tren de tal forma que, cuando desocupan sus asientos, nadie siquiera lo percibe.
Curioso es considerar que algunos pasajeros, que son tan queridos para nosotros, se acomodan en vagones diferentes al nuestro. Eso nos obliga a hacer el viaje separados de ellos.
Más eso no nos impide que, con gran dificultad, atravesemos nuestro vagón y lleguemos hasta ellos.
Lo difícil es aceptar que no podemos sentarnos a su lado, pues otra persona estará ocupando ese lugar.
Ese viaje es así: lleno de accidentes, sueños, fantasías, esperas, embarques y desembarques. Sabemos que ese tren jamás vuelve.
Hagamos ese viaje de la mejor manera posible, intentando mantener una buena relación con todos, apreciando en cada uno lo mejor que tenga, recordando siempre que… en algún momento del trayecto podrán flaquear, y probablemente, necesitaremos entender eso.
Nosotros mismos flaqueamos algunas veces. Y ciertamente, alguien nos entenderá.
El gran misterio es que no sabemos en que parada descenderemos.
He estado pensando: ¿Cuándo yo descienda de ese tren sentiré nostalgia?
Sí. Dejar a mis hijos viajando solos será muy triste. Separarme de los amigos que en él quedan, del amor de mi vida, será para mí muy doloroso.
Mas me aferro a la esperanza de que en algún momento, estaré en la estación principal y tendré la emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Y lo que me dejará feliz es saber que de alguna forma, yo colaboré para que ese equipaje haya crecido y se haya tornado valioso.
Ahora, en este momento, el tren disminuye su velocidad para que embarquen y desembarquen personas. Mi expectativa aumenta, a medida que el tren va disminuyendo su velocidad…
¿Quién entrará? ¿Quién saldrá?
A mí me gustaría que tú pienses en el desembarque del tren, no solo como una representación de la muerte, más, también, como el fin de una historia… de algo que dos o más personas construyeron y que, a veces, por un motivo ínfimo, dejaron desmoronar.
Quedo feliz al percibir que ciertas personas como nosotros, tienen la capacidad de reconstruir para recomenzar.
Eso es señal de garra y de lucha, y saber vivir, y obtener lo mejor de “todos los pasajeros”.
Te agradezco mucho por ser tú parte de mi viaje, y por más que nuestros asientos no estuvieron lado a lado… con certeza, el vagón es el mismo!”

Queridos amigos, quedé conmovido cuando recibí esta presentación de Augustin en power point y pude reconocer algunos paisajes, el ferrocarril y la Bandera del Perú.
Vaya nuestro respetuoso homenaje al Líder PIP Augustin Soliva, con respeto y Lealtad a su Memoria y su Legado tendiendo por siempre Puentes de Amor desde Brasil al mundo.
Augustin nos deja a todos los Leones de América Latina, del Caribe y del Mundo, un gran legado de Amor, Lealtad, Honestidad, Amistad, Compañerismo, Servicio, Solidaridad, Dedicación, Compromiso, Cortesía, Liderazgo, entre otras muchas cualidades a resaltar, que los Leones que lo apreciamos y queremos tenemos todos juntos el deber de preservar con Unión y Fraternidad.