ETICA Y LEONISMO

Por: C.L. PDG Ciro Sabadini Foretich
Chile

ETICA Y  LEONISMO.

Los valores éticos, y su práctica efectiva, tienen una implicancia fundamental en el Leonismo, por cuanto este es una escuela, no sólo de solidaridad, sino también de calidad humana que permite cultivar los valores que dan sentido a la vida,  y por ello se dice que el Leonismo, correctamente aplicado, es una forma de vida.

Si pensamos en el Leonismo únicamente como solidaridad y ayuda al prójimo, nos podemos encontrar con personas que hagan de éste una suerte de sitio de expiación, o de blanqueo de conciencias, donde se venga a compensar moralmente las conductas no tan éticas que se cometan en la vida externa, personal o profesional.

Ello no puede ser así, y por ello tanto a la hora de incorporar nuevos leones, como a la de  ver en ejercicio a los leones antiguos, es necesario examinar los valores éticos del individuo, tanto en relación a lo que denominamos ética Leonística interna  como a la ética general, relativa a la vida profesional y privada del individuo, por lo que podemos afirmar que los Leones estamos adscritos a  lo que podríamos denominar un doble círculo de calidad ética.

ETICA Y MORAL

No podemos iniciar este trabajo sin hacer algunas consideraciones sobre estos dos conceptos, muchas veces equivocadamente considerados sinónimos.

Estos dos términos proceden uno del griego,<êthos> (carácter), y otro del latín, <mos−moris> (costumbre). Ambos tienen la misma raíz semántica y por tanto la misma significación original. Por ello Ética y Moral, etimológicamente, se identifican y se definen como la "ciencia de las costumbres". Sin embargo, con el tiempo ambos vocablos han evolucionado hacia significaciones distintas.

Hoy en día la moral hace referencia a todas aquellas normas de conducta que son impuestas por la sociedad, que se transmiten de generación en generación, evolucionan a lo largo del tiempo y poseen fuertes diferencias con respecto a las normas de otra sociedad y de otra época histórica. El fin último que persiguen estas reglas morales es orientar la conducta de los integrantes de esa sociedad.

Por su parte, la ética es el hecho real que se da en la mentalidad de algunas personas, es un conjunto de normas, principio y razones que un sujeto ha realizado y establecido como una línea directriz de su propia conducta.

En ambos casos se tratan de normas, de percepciones, y de "deber ser". Sin embargo, moral y ética presentan ciertas diferencias:

Moral

Ética

Nace en el seno de una sociedad y por tanto, ejerce una influencia muy poderosa en la conducta de cada uno de sus integrantes

Surge en la interioridad de una persona, como resultado de su propia reflexión y su propia elección. Pueden coincidir o no con la moral recibida.

Por lo anterior, siendo la ética de orden interno, las sanciones que provoca la infracción a sus normas  también lo son,  el individuo solo se auto - sanciona, a través de su conciencia, a diferencia de lo que ocurre con las normas morales, en las que al igual que en las jurídicas, hay una sanción externa, impuesta por la Justicia o por la Sociedad.

LA DEONTOLOGÍA.

En el Siglo XIX, el destacado filósofo inglés Jeremy Bentham,  en su Deontology or the Science of Morality (Deontología o la ciencia de la moralidad) , publicada en 1889, hace referencia a una nueva rama de la ética cuyo objeto de estudio son aquellos fundamentos del deber y las normas morales. Se refiere a un conjunto ordenado de deberes y obligaciones morales que tienen los profesionales de una determinada materia., llama a esa Ciencia Deontología, la que es conocida también bajo el nombre de "teoría del deber" y la pone al lado de la axiología, o Ciencia de los Valores, como una de las dos ramas principales de la ética normativa.

Surge entonces esta nueva ciencia, considerada un conjunto sistemático de normas  valóricas mínimas que un grupo profesional o social determinado establece y que refleja la concepción ética, común o mayoritaria de sus miembros.

Es en el fondo una suerte de objetivización de los distintos conceptos ético profesionales o sociales subjetivos de esa colectividad, de tal modo que permite la sanción externa de su infracción, por cuanto quien infringe esas normas básicas se aparta de esa concepción ética y valórica común y por ello debe ser castigado, pudiendo llegarse incluso a ser excluído de la misma, ya que con esa conducta daña a la organización, fundamentalmente a su imagen pública, e incluso puede hacer que sus socios dejen se sentirse representados por ella y renuncien a ella.

La expresión externa de la deontología fue la  aparición de los denominados Códigos Eticos, establecidos por distintas agrupaciones de profesionales y del ámbito social, donde estas entidades estipulan cuales son los valores éticos básicos que profesan, y a los que deben ceñirse cada uno de sus miembros.

EL CODIGO DE ETICA DE LOS LEONES.

Dentro de ese contexto es que debemos entonces situar  el Código de Etica de los Leones, y definirlo en consecuencia como el conjunto de normas éticas  mínimas que se deben cumplir dentro de nuestra organización, por constituir estas la concepción valórica común o mayoritaria de sus miembros, y que en consecuencia constituye una de las piedras angulares del Leonismo.

Nuestro Código de Etica fue redactado por un grupo de Leones,  encabezados por el propio Melvin Jones, durante la Segunda Convención de Lions International, realizada entre el 19 y el 21 de Agosto de 1919,  en Saint Louis. U.S.A..

Para redactarlo, sus autores  encontraron que lo más apropiado era basarse en leyes que rigieron tanto a los pueblos del pasado, como a algunos mas recientes, aprovechándose aquello que pensaron podría ser útil en nuestro futuro, así por ejemplo dentro de las normas mas antiguas se recurrió a la Legislación Mosaica, al Código de Hamurabi, al Código de Manú, a la  Ley de las 12 Tablas. Y dentro de las más recientes, la Declaración de los Derechos “Bill of Rights”, la Declaración de los Derechos de Virginia, y Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Constitución Francesa y al Código de Bustamante.

El Código de Etica de los Leones, como cuerpo normativo,  tiene una especial característica que se refiere a que, a diferencia de otros Códigos Eticos fundamentalmente prohibitivos,  es mas bien un instrumento orientador de conductas,  en el que si lo leemos detenidamente no encontraremos ninguna prohibición expresa, y ello no es casualidad sino absolutamente intencional, ya que el mismo Melvin Jones, al comentar algunos modelos de Códigos  tenidos a la vista señalaba “… Todos eran códigos llenos de mandamientos negativos. Eso no era lo que andábamos buscando. Lo que finalmente obtuvimos fue lo que pudiéramos calificar como un código de liderato en el cual no hay un solo Usted no debe….” .

NORMAS DEL CODIGO DE ETICA DE LOS LEONES

Hechas las consideraciones previas de más arriba,  pasemos a recordarel texto del Código de Etica de los Leones, pero esta vez haciendo una breve alusión a la importancia de cada uno de sus acápites,  esos mismos que tantas veces en las ceremonias Leonísticas leemos, o quizás repetimos mecánicamente,  sin quizás meditar mucho en su profundo significado:

a) MOSTRARÉ mi fe en la bondad de mi vocación aplicándome industriosamente hasta lograr una buena reputación por la alta calidad de mis servicios.

Esta primera regla es muy amplia,  porque abarca toda la actividad del individuo, no solamente dentro del Leonismo, sino en cuanto hace en relación con el mundo exterior.

Tanto en el Leonismo como en la actividad particular, el León debe esforzarse  todo lo necesario por hacerlo lo mejor posible, y el premio será lograr una buena reputación como tal, tanto como león como en su propia actividad.

El Código de Etica nos llama a ir siempre al límite de nuestros conocimientos, alcanzar lo máximo de nuestras posibilidades, para que se nos reconozca como personas con una alta reputación, pero siempre humildes y llegando al ser que lo necesita.

La comunidad nos observa y muchas veces sabe que estamos en algún Club de Leones y respetará a nuestra organización, y a nosotros mismos, de acuerdo a la imagen que proyectemos.

b) BUSCARÉ el éxito y exigiré toda remuneración o ganancia justa que pueda merecer, pero   rehusaré toda ganancia o recompensa que pudiera resultar en menoscabo o pérdida de mi dignidad, como efecto del aprovechamiento de alguna ventaja injusta o de acciones dudosas mías.

Toda persona debe propender al éxito; se realiza buscándolo, y cuando lo logra, sea en su actividad comercial o profesional, tiene el más amplio derecho de exigir la ganancia justa que pueda merecer,  Pero, cuando esa ganancia se consigue sacrificando la dignidad decae su calidad y debe ser rehusada.

Se pierde la dignidad cuando alguien se aprovecha de alguna ventaja indebida o es el resultado de acciones dudosas.

Cuando se utiliza  la frase “buscar el éxito”, se nos está queriendo decir que podemos ser exitosos, incluso que debemos serlo, pero también que nunca usaremos el Club de Leones que ya tiene un prestigio de excelencia en todo el mundo desde 1917, para que sea un trampolín que nos lleve a incrementar nuestro negocio, nuestra fama o posición en el gobierno público.

c) RECORDARÉ que para desarrollar mi negocio no es necesario destruir el de otro; seré leal con mis clientes y sincero para conmigo mismo.

Esta es otra antigua regla universal, referida a la actividad privada del León, su negocio, el ejercicio de su profesión, el que debe expandirse por la propia gravitación de sus personales virtudes, y no a costa de otros . La Lealtad con los clientes, o de los usuarios de sus servicios, es condición básica de conducta.  Ello porque la comunidad no lo juzgará solo a él, sino que a través de él a toda su Club y a toda la organización.

d) DONDEQUIERA que surja alguna duda en cuanto al derecho o a la ética de mi posición o acción hacia otras personas, resolveré esa duda a costa de mí mismo.

Hay que ser firme en los conceptos, en los actos, en las ideas, en las opiniones de los Leones. Pero si alguna vez surge una duda y esa irresolución se refiere al derecho o a la ética de la posición adoptada, debe resolverse esa incertidumbre a costa del León mismo.   Esto significa que por una parte hay valores éticos superiores que están por sobre las posturas personales, pero también por otro lado, una actitud de este tipo  ratifica la amistad,  afianza la cordialidad, y asegura la convivencia del grupo.

e) PRACTICARÉ la amistad como un fin y no como un medio. Sostendré que la verdadera amistad existe, no por razón del servicio prestado, sino que se acepta con el mismo espíritu con que se realiza, sin pedir nada por ello.

Uno de los dos pilares básicos del Leonismo es la amistad,  Al igual que en los Objetivos, hay en el Código de Ética una reiteración del concepto de amistad. La amistad interna y externa. Entendamos la amistad interna como la sinceridad para compartir con nuestros compañeros Leones, lo que en la medida que se convierta en una práctica habitual,  servirá para trasladarla hacia la comunidad, la cual recibirá tus servicios con aprecio, no como una obligación.

Hay que saber dar, pero nunca de tal forma que tu comunidad siquiera piense que detrás de ello hay  un interés de tu parte.

f) TENDRÉ siempre presente mis obligaciones de ciudadano para con mi nación, mi Estado y mi comunidad, profesándoles mi lealtad constante de pensamiento, palabra y obra, y dedicándoles generosamente mi tiempo, mi trabajo y mis recursos.

Esta norma se relaciona con los más importantes objetivos del Leonismo, dentro de los cuales se debe enmarcar la actividad comunitaria del león :  el servicio a la comunidad, a la generosa consideración entre los pueblos del orbe; a la pacífica solución de los problemas que afectan las relaciones internacionales; a la teoría y a la práctica de los principios del buen gobierno y de la buena ciudadanía. Es obligación de todo León tener presente siempre sus obligaciones de ciudadano para con su nación y con su comunidad y brindarles toda su lealtad, en todos los ámbitos y en todos los sentidos: con el pensamiento, con la palabra, con la acción, y ser generoso, en la dedicación del tiempo, pródigo en el trabajo, liberal en los recursos. La relación Patria / Leonismo debe ser indesligable, firme, constante.

Como Ciudadanos tenemos compromisos con nuestra nación, con el Estado y principalmente con la comunidad, y los Leones deben ser un ejemplo en su cumplimiento.

g) AYUDARÉ al prójimo consolando al atribulado, fortaleciendo al débil y socorriendo al menesteroso.

Es otra de las elevadas finalidades del Leonismo: la solidaridad con el semejante; el consuelo al apesadumbrado,  el auxilio al necesitado, la solidaridad con el discriminado.

La síntesis afortunada del Lema Leonístico resume esta norma ética en sus propios valores: Nosotros servimos… y es ésta una de las finalidades más enaltecedoras…    , el Código de Ética nos señala claramente cuál es nuestro derrotero y nuestra finalidad: el projimo. Nos dice incluso en el penúltimo párrafo cómo debemos ayudar y a quien, sin injusticias, sin discriminaciones: al atribulado, haciendo fuerte al débil y socorriendo al menesteroso. No hay que pensar mucho en cómo debe ser un León,  en este acápite de nuestro Código  está señalado expresamente.

h)  SERÉ mesurado en la crítica y liberal en el elogio ;  construiré y no destruiré

El Código pone su broche de oro en este acápite, la mesura en la crítica y la prodigalidad en el elogio son la base de la prudencia leonística,   pero por sobre todo, aquello de construir siempre, jamás destruir, pensado en el ámbito ético, constituye la mas amplia de las normas éticas que es posible formular, todo lo que construye es ético y todo lo que destruye no lo es, ello hace extensiva la aplicación de todas las normas èticas al Leonismo.

4.  CONCLUSIONES

Parece no ser tan simple ser un buen León, no basta con tener 100% de asistencia durante una gran cantidad de años y encontrarse al día en las cuotas sociales: sino que también hay patrones de conducta que seguir, quizás sea una exageración hablar de una forma de vida, pero la vida de un León, pública o privada,  intra o extra leonismo, no puede ser cualquiera.

No obstante que las normas de nuestro Código de Etica son orientadoras, este constituye, deontológicamente hablando,  el conjunto de normas eticas mínimas que los Leones fundadores adoptaron mayoritariamente, y a las que hemos adscrito todos los que hemos venido después, por lo que es evidente que quien las infrinja gravemente no puede seguir perteneciendo a un Club de Leones.

La indiferencia, y falta de sanción de las conductas contrarias a esas normas,  y la consecuente permanencia en la organización de las personas que las han infringido,  causa un grave daño a la misma, y aún cuando por razones obvias no podemos comprobarlo, evidentemente que han sido una importante causa de la pérdida de membresía que hoy nos aqueja.