ACEPTAR Y ASUMIR

Por: PDG Jan Kokelaar
Club de Leones de Olmué
Distrito T-1 Chile Norte

Con la intención de escribir un artículo de instrucción Leonística sobre un tema especifico, cuando las festividades del fin del año acercaban, ante un panorama global desastroso, dejando muertos por violencia como también por escasez de alimentos. En momentos en que Argentina sufría y se debatía en su peor momento económico y social que costó la vida a unas 30 personas, en que el hambre estampó su presencia en África, en que los israelitas y los palestinos continuaban sus batallas en la Tierra Santa y en que el recuerdo del ataque terrorista a los Torres Gemelas continuaba vivo con la guerra en Afganistán.


El año 2001 no era precisamente un año de Paz y Amor para un mundo, donde la globalización económica y el enorme avance en comunicaciones e investigación científica daban la impresión que este desarrollo era para un mundo mejor.

Parece que los avances en materias económicas, científicas y tecnológicas fueron solamente en base de un materialismo total, sin tomar en cuenta los valores éticos que deben dar el supremo valor a un ser Humano, y con un profundo desconocimiento religioso junto con un fanatismo infernal entre los distintos pueblos del mundo, que transformó la convivencia humana en una aventura peligrosa en algunos lugares del mundo.

Son momentos difíciles para mantener un equilibrio mental que permita hacer una labor de servicio para satisfacer las imperiosas necesidades del prójimo, entregando la posibilidad de una vida mejor. Pero también son momentos de inspiración para continuar la buena labor y entregar, con más esfuerzo y más humildad, el grano de ayuda que permite mantener la esperanza.

Situaciones adversas deben dar al movimiento Leonístico la fuerza para ampliar su protagonismo con una innovación en sus ideas para servir la Humanidad.

El protagonismo y la innovación dentro un Club de Leones son elementales para llevar la institución a un buen nivel de participación en la Comunidad y la convivencia Humana y que hacen que hablemos de un buen Club. Pero un buen servicio no nace solo. Un buen servicio nace desde la participación de los leones creando un ámbito de amistad donde el protagonismo y la innovación espontáneamente forman parte de cada reunión y alimentan la única condición para garantizar que el esfuerzo dado permita que los resultados sean mejores.

 Esta condición no es simple, pero no requiere de ningún factor externo para poder ser cumplida y es que cada persona debe creer en que es capaz de hacerlo (a quienes creen en Dios les suele resultar más simple incluso).

Si logramos aceptar, asumir y creer que somos capaces de hacerlo mejor, siempre lo haremos y es así como el Leonismo mantiene su liderazgo en el mundo del Servicio a la Humanidad, dándole un ejemplo de una sana convivencia en un mundo de adversidades.