Leonismo, una singular vocación?

Por: PDG Manuel Márquez Campos

Club de Leones de Torremolinos - España

 

"Felicidad es la vida dedicada a ocupaciones para

las cuales cada hombre tiene singular vocación"

JOSÉ ORTEGA Y GASSET

 

Es o no es "singular vocación" la de los Leones? - 

No es necesario repetir que nadie está en un Club de Leones como si esto fuese un club deportivo, un club excursionista o de cualquier otro divertimento personal.

En un Club de Leones se está por vocación de servicio, por sentido de responsabilidad hacia la sociedad que tanto nos dio y que merece, el que se devuelva en servicio comunitario parte de este gozo del que disfrutamos, gracias a Dios, todos o casi todos de los que aquí militamos.

Este gozar en el servicio a los demás, nos llevará a la consecución de un disfrute de la felicidad a la que se refiere D. José Ortega en su pensamiento que sirve de base a este comentario.

 

El hecho de servir es una ocupación de por vida de quienes, como los Leones, nos dedicamos a esta dulce y agradable "profesión" de servir a los demás, en cumplimiento de la consecución de unos objetivos que nos obliga la propia filosofía leonística si, como es obvio, aquí estamos por verdadera vocación, dado que nadie llegó al Club por la fuerza, ni siquiera para buscar una posición más o menos distinguida en su comunidad.

 

La voluntad de nuestro servicio está directamente conectada con nuestra "singular vocación" humanitaria llevando así alegría, paz, felicidad y amistad sentida a quienes se acercan a nosotros tendiéndonos las manos, unas veces en son de petición, otras en son de agradecimiento, por el hecho de atender sus demandas o bien reconociendo nuestra preocupación por atender las necesidades de los demás.

 

Aquí está el secreto de la felicidad que gozamos quienes sentimos la gran satisfacción de militar en el LEONISMO, cuya filosofía sirve como modelo de comportamiento del León tanto en su vida particular, como familiar o comunitaria, porque no en duda se nos califica como distinguidos, como grupo escogido de personas, cuyo sentido humanitario, nos hace agruparnos en torno a unos ideales que nos llenan de gozo y de felicidad, al llevarlos a la práctica en nuestra vida cotidiana.

 

Tenía razón D. José Ortega al definir la felicidad de la forma que reproducimos; la fábula nos dice que "el hombre feliz no tiene camisa" pero tal vez se refiera a que con el gozo del disfrute de la felicidad, sea esto una capa que nos cubra sin necesidad de "tener camisa" porque nos sobresale el calor interno del deber cumplido cada día en que una buena obra, nos haga dormir tranquilos y en paz.

 

Sigamos teniendo esta vocación de servicio de por vida, sigamos practicando las obras buenas con generosidad, de esta forma disfrutaremos permanentemente de la felicidad en tanto y en cuanto felizmente se pueda vivir en la tierra. 

Tengamos presentes que también disfrutaremos de ella en el más allá, allí en el lugar en que los justos y sanos de corazón y espíritu, deben estar.