UNA NUEVA MANERA DE PRACTICAR SERVICIOS

Por PDI Dr. Luis Murad

Club de Leones de Pilar

Argentina

 

Más que una nueva manera, es adaptar las formas tradicionales de servicios a la época actual.

No podemos negar que hay un hecho real, la disminución evidente de las actividades de los clubes de Leones, producto de una sensible baja de afiliados y la incapacidad para reponer los miembros perdidos, apenas dos factores entre muchos. Es una realidad que no puede negarse, una caída en calidad y cantidad, en medio de una sociedad en precipitoso descenso moral que la desgarra insensiblemente, llevándola a un descalabro social.

 

El primer proceso educativo comienza en el ámbito familiar. La desintegración del grupo hogareño básico es, sin duda, uno de los factores que llevan a nutridos contingentes de jóvenes a la marginalidad moral y al desamparo material, dos fenómenos que, con frecuencia, marchan juntos.

 

La evolución de la sociedad moderna nos lleva a observar el escenario en la cual se desenvuelve. muy atrás quedaron las rifas artesanales, los festivales benéficos, bailes de matrimonios, etc. Como una manera de recaudar fondos para volcarlos hacia el servicio comunitario, que todavía algunos nostálgicos pretenden reivindicar. Este método ya cumplió su ciclo, dejando, por supuesto, la imagen de haber producido el alimento que nutrió al leonismo durante décadas y lo llevó a crecer

estrepitosamente. Por entonces el leonismo y el Rotary Club eran las instituciones de vanguardia, casi las únicas, que monopolizaban las actividades serviciales.

 

Hoy el cuadro es muy diferente por el afortunado advenimiento de muchas voluntades comprometidas con el bien público. lndividualmente, integrando instituciones, miles de personas en el mundo se trazan objetivos comunes para mejorar las condiciones de vida en las comunidades. Y en los últimos tiempos se agregaron Empresas, (lo advirtió Melvin Jones en 1917), que a través de sus recursos humanos se constituyen en el principal agente del capital social. Esta actividad ya se realiza con éxito en Brasil, exaltando el voluntarismo. Las propias Naciones Unidas consagraron el año 2001, corno el Año Internacional del Voluntarismo, en cuya reunión final deliberaron sobre este gran movimiento social, considerado por muchos, un tercer sector de la sociedad civil, junto con el Estado y el mercado. Este es el caso, igual que el leonismo; los voluntarios no buscan retribución material alguna obran pues libremente, procurando beneficios con su accionar, a su propia comunidad.

Y el leonismo está apabullado por el crecimiento espectacular del voluntariado, en medio de tantas organizaciones humanitarias.

 

Es indispensable que los leones nos serenemos y comprendamos que es necesario cambiar la mayoría de los métodos anteriores, para adaptamos a nuestro tiempo y encauzarlo a una acción conjunta, aplicando los resortes que la Asociación nos proporciona, junto a muchos otros, en busca de las soluciones a las múltiples complejidades que acosan a la sociedad de nuestros días. Hay una logística detrás de cada acción. Todo tiene que estar organizado para que cada uno comprenda su responsabilidad. No existe un modelo único para hacer servicios. Cada club debe encontrar el que mejor se adapta al área donde se desarrolla, para así poder modelar un estilo para los programas voluntarios que pueden ponerse en práctica.

 

Que quede claro que no se trata de cambiar ideales, sino asociarlos para un mayor bien común. Es probable que algunos aspectos aquí tratados parezcan un tanto atrevidos. Es posible, pero fueron escritos con respeto a las diferentes opiniones. Ahora es el momento de mostrar la serenidad

suficiente, superando prejuicios, para que la razón prevalezca sobre las emociones simples que traen el recuerdo de un pasado glorioso que todos admiramos.

Con nostalgia debemos dejar para muy pocas circunstancias el uso de la brocha y el martillo y aprovechar las ventajas que la nueva tecnología nos brinda a cada paso.

Lo que cuenta en definitiva, son los méritos humanos y sociales en beneficio de nuestros semejantes, los modos afectivos de expresar solidaridad, los sentimientos de buena voluntad. Es mucho.

 

 

Pilar, 18 de Abril de 2002