SECCION DE LIBROS LEONISTICOS

Consideraciones sobre

LA SITUACION ACTUAL DEL LEONISMO

PDG Dr. Tito L. Rocchetti

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. Desarrollo

01. Información sintética del último quinquenio
02. Breve análisis e interpretación de las estadísticas

03. Prospectiva leonística

04. Interrogantes que plantea el escenario latinoamericano
05. Diagnóstico tentativo en base a la prospectiva
06. El ideal leonístico continúa vigente?
07. Advertencia
08. Somos una organización de Clubes de Leones y no de Leones
09. Capacitación e identificación leonística
10. Mejorar la comunicación con el León
11. El tema del costo per cápita
12. Recomendación final
13. El futuro del Leonismo

Consideraciones sobre

LA SITUACION ACTUAL DEL LEONISMO

                                                                                          PDG Dr. Tito L. Rocchetti

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Desarrollo

Información sintética del último quinquenio
Sumergirse en el universo de las cifras a veces es necesario y conveniente cuando los números resultan útiles para ilustrar concretamente el estudio de una realidad, pero conociendo que abusar de este recurso puede tornarse fatigoso, en este trabajo seré muy breve al respecto. Siguiendo este criterio me referiré sintéticamente al último quinquenio de la gestión global del Leonismo que comprende los ejercicio que van del 2000-01 al 2004-05, e inicialmente consideraré lo relativo al movimiento de socios, en el que se ha producido la siguiente variación:

 

Ejercicio

Inicial 

Altas

%

Bajas

%

+ ó -

Final

2000-01

1.416.487

163.983

11,57

190.228

14,01

- 34.461

1.382.026

2001-02

1.382.026

161.697

11,70

181.340

13,12

- 19.643

1.362.382

2002-03

1.362.382

177.140

13,00

182.231

13,27

- 5.091

1.357.291

2003-04

1.357.291

176.917

13,03

168.625

12,42

+ 8.292

1.365.583

2004-05

1.365.583

156.054

11,42

198.636

14.54

- 42.582

1.323.279

 

Con respecto a los resultados registrados en el ejercicio 2004-05 el Presidente Internacional actuante Clement  Kusiak explicó que  las bajas de socios de su período fueron incididas por reformas fiscales y normativas aprobada por la JDI porque “Desde hace años habíamos permitido que los clubes que no estaban funcionando adecuadamente y que no pagaban sus deudas siguieran en los totales. En abril de 2004 la Junta decidió tomar un paso adecuado y cambiar las reglas de statu quo, poniendo límite de 1.000 dólares de deuda vencida y abreviando el tiempo de los trámites de cancelación. Esto naturalmente tuvo una fuerte influencia en los totales de este año, ya que en comparación a otros años se doblaron las bajas de socios por cancelación de clubes en statu quo. De manera que esto aunque influyó los totales a corto plazo, la limpieza de clubes en statu quo dará a la Asociación  una base de clubes más sólida y estable a largo plazo.”

Con respecto a la variación del número de clubes en el mismo quinquenio y el promedio general de socios al final de cada ejercicio los números indicaron lo siguiente:

 

Ejercicio 

Socios

Clubes

Porcentaje %

2000-01

1.382.026 44.681 30,94

2001-02

1.362.382 44.786

30,42

2002-03

1.357.291 45.766 29,66

2003-04

1.365.583 46.232 29,54

2004-05

1.323.279 45.358 29,18

De los datos mencionados precedentes se desprende que se mantiene el crecimiento neto del número de clubes que se viene logrando desde tiempo atrás, lo que, pese a las bajas de clubes que se produjeron, indicaría a priori que el ideal leonístico se sigue expandiendo a nuevas comunidades, lo que es un dato alentador que también merece ser tenido en cuenta.

Breve análisis e interpretación de estas estadísticas
La información estadística que antecede ofrece varias lecturas del movimiento de socios, la primera de las cuales es que a nivel mundial el panorama que ofrece nuestro Movimiento es de que el proceso de crecimiento de su membresía que mantuvo vigente durante tantos años ahora manifiesta una situación de estancamiento y de cierto retroceso. Esto parecería indicar que el mismo se ha posado en una meseta de la cual le resulta dificultoso despegar para retomar lo que fue su invariable línea de crecimiento de otras épocas. En lo que refiere a incorporaciones en ese quinquenio los datos indican que ingresaron 835.901 nuevos socios y se dieron de baja por todo motivo 929.276 Leones, lo que arroja una pérdida neta en ese lapso de 83.375 socios.

Si consideramos la cantidad promedio del total de socios que nuestra Asociación informó que tenía al cierre de cada ejercicio, la población media anual de Leones es de 1.338.112 , y atento a ello las 83.375 bajas del quinquenio representaron una pérdida promedio de 16.679 socios; o sea que esa disminución anual fue del 1,25.%.

Desde otro punto de vista se advierte que si en esos cinco años ingresaron en total 835.901 socios, y la membresía de nuestro Movimiento al 30-06-05 fue de 1.323.279 personas (como se expresó en el cuadro estadístico), eso indicaría en principio que si a esa fecha ninguno de esos nuevos socios renunció, el 62,9 de la membresía de nuestro Movimiento tendría como máximo cinco años de antigüedad en el Leonismo, con las implicancias de todo tipo que se derivan de esta circunstancia excepcional y que por su trascendencia merecen un estudio y consideración particular.

Prospectiva leonística
A fines de 1990 en el XX Foro Latinoamericano de Leonismo llevado a cabo en Santa Cruz de la Sierra abordé como expositor el tema oficial “La situación del Leonismo latinoamericano, características de la región y adecuación a los nuevos tiempos”, ocasión en que señalé, entre muchas otras cosas que “Para enfocar el problema del Leonismo latinoamericano de manera integral, debemos proceder como aquel filósofo que, al meditar sobre sí mismo expresó “Yo, soy yo y mi circunstancia”, porque comprendió que para aprehender su realidad debía considerar también la realidad de las circunstancias vinculadas a él mismo. A este respecto recordé que pocos años antes, frente a la acelerada evolución que experimentaba la sociedad a nivel mundial nuestra Asociación puso de manifiesto su preocupación respecto de lo que el futuro podía deparar al Leonismo y eso la llevó a requerir un estudio serio sobre la cuestión por medio de su Comité de Planes a Largo Alcance. El mismo luego de las consultas del caso resolvió encomendar dicho estudio al Instituto de Alternativas Futuras, organización profesional especializada de Estados Unidos. Al hacer la prospectiva requerida las conclusiones de este Instituto señalaron que en los próximos años y hasta el 2010 la sociedad mundial presentaría cuatro escenarios diferenciados a saber: Sociedad en continuo crecimiento; Sociedad detenida y en baja: Sociedad Controlada y Sociedad Creativa, precisando las características de cada una de ellas.

En lo que respecta a la Sociedad detenida en baja la caracterización la realizó en los siguientes términos: “Un escenario pesimista con economía desastrosa, con deuda externa agobiante; con tensiones sociales crecientes, con graves problemas de hambre y desnutrición, con progresivo deterioro de la atención de la salud y la educación de sus habitantes, y con una permanente degradación de la calidad de vida de su población.” Como se desprendía de este sombrío panorama parecía que era un descarnada radiografía de nuestra región, y salvo algunas mejoras que fueron logradas en ciertos aspectos, en principio definía con bastante aproximación las características principales que presenta el área latinoamericana. Cabe recordar que sobre su problemática me referí al abordar hace poco la cuestión del impacto de la desnutrición sobre el desarrollo bio-psíquico.

Interrogantes que plantea el escenario latinoamericano
Si bien el presente desde el punto de vista macro económico no luce alentador debemos confiar en que la situación puede revertirse y tener fe en ello porque la realidad de Latinoamérica es parte de una realidad mayor, más amplia, que comprende el acontecer de la Humanidad en su conjunto. Es necesario levantar la mirada para otear el futuro dispuestos al esfuerzo apoyados en nuestra identificación con la filosofía leonística y estar atentos al hecho que no podemos adoptar una actitud de espectadores sino involucrarnos para ser tenidos en cuenta y no marginados de las decisiones que se adoptan en el proceso cambio que se vive en el mundo globalizado. Por las vías del respeto a las instituciones y a los derechos de los demás aceptar el reto que implica manifestarse y defender junto a otros que comparten sus anhelos e inquietudes, a fin de procurar que se ajusten los sistemas comunitarios que no interpretan ni satisfacen con justicia y equidad los requerimientos del conjunto en cuestiones tales como el respeto a su dignidad como persona, la satisfacción decorosa de sus necesidades básicas, el goce de una libertad que le permita tener acceso a mayores oportunidades de ser útiles a si mismos y a su familia pero también a la sociedad considerada como un todo, a través del bien común. Mientras tanto la realidad en que ahora debe desenvolverse el individuo es indudable que repercute en el escenario donde ahora debe actuar el Leonismo porque éste es parte de la sociedad de la que forma parte y a la que sirve, y las alteraciones y consecuencias no deseadas que la misma sufre también lo alcanzan. Este acontecer comprende también a las instituciones creadas por el hombre, y en el caso del Leonismo es un hecho demostrado que se ha detenido en su crecimiento y eso nos lleva a pensar que quizás el proceso de expansión ha llegado a su techo o bien que está estancado por falta de los necesarios estímulos, afectado por cierta apatía que le resta fuerza y protagonismo, aspectos que analizaré más adelante.

Diagnóstico tentativo en base a la prospectiva leonística
En el mencionado XX FOLAC de Santa Cruz de la Sierra señalé también que, como ocurre en la actualidad, nos encontramos inmersos en los profundos cambios de la sociedad contemporánea cuyo principal protagonista, el ser humano que actuando en conjunto pretende modificar los sistemas de vida de las comunidades replanteando los métodos de convivencia de su manifestación existencial y poner freno a quienes en forma preocupante pretenden una revisión de la significación de algunos valores éticos y morales para acomodarlos a una evolución que muchas veces se aleja de concepciones valiosas que durante mucho tiempo han servido para contribuir a la dignidad de la persona y a una mejor convivencia social. Y se advierte también la presencia de una constante presión de insaciables apetencias materiales que viene acompañada del empuje de un pretendido relativismo para restarle importancia y significación a aquello que apunta al perfeccionamiento espiritual del ser humano. Dije entonces y reitero ahora que en mi opinión el contenido existencial del Leonismo se configura con la presencia de un inmenso grupo humano que participa voluntariamente de un proceso de maduración, no solo intelectual sino también emocional y afectivo, a través del cual pretende alcanzar una unidad conceptual y práctica que le permita aglutinar las fuerzas necesarias para que su vocación de servicios se traduzca más provechosamente en hechos concretos de amor social. Eso no ha cambiado y sobre el contenido filosófico de estas reflexiones merece que se medite para rescatar la verdadera esencia de nuestro Movimiento, por una parte para reafirmar nuestro convencimiento personal al respecto y después transmitirlos a otros para alcanzar los consensos necesarios conducentes a reafirmar la vocación leonística de sus integrantes.

Vale la pena recordar que la vida en si misma plantea un permanente proceso de cambio, que el tránsito terrenal del hombre no es otra cosa que una constante evolución en lo físico y espiritual, y que esa dinámica solo se detiene cuando éste llega al final de su camino. Pero cabe advertir que antes de que eso suceda, cuando alguien se estanca y deja de evolucionar para crecer comienza a morir de a poco, enfermo de quietismo, de inercia, de abulia. Como este acontecer también puede ocurrir con las instituciones, y en el caso del Leonismo es un hecho demostrado que se ha detenido en su crecimiento, tenemos que pensar o bien que esta creciente expansión ha tocado techo o que está estancado por falta de estímulos, enfermo de indiferencia o de relativo quietismo..Pero desde ya destaco que, como señalé oportunamente, el aumento del número de Clubes de Leones en principio podría interpretarse que el techo de tal expansión aún no se ha alcanzado y lo que merece ser analizado con mayor detenimiento es qué pasa con el ideario leonístico y lo concerniente a la forma en que la organización y sus integrantes procuran llevarlo a la práctica.

El ideal leonístico continúa vigente?
Esta es una pregunta de fondo y debemos darle respuesta antes de aventurar otras consideraciones porque esta cuestión hace a la esencia de nuestro Movimiento. Al respecto en mi opinión no caben dudas de ello porque la realidad muestra que sus banderas de bien común y solidaridad social son compartidas cada vez en forma más extensa, como dan cuenta la aparición de un número creciente de Organizaciones No Gubernamentales que van surgiendo en el horizonte social de muchas comunidades alrededor del mundo. En efecto, hoy más que nunca no se discute la necesidad de fomentar el afán de generosa consideración entre los pueblos del mundo, de inculcar los principios de buen gobierno, de propender al progreso de nuestras comunidades, de elevar los valores de la libertad y de la nacionalidad, de unir a los hombres en lazos de amistad al par que facilitarles la libre y constructiva expresión de sus ideas. Como todos estos aspectos constituyen en la esencia vital de la filosofía leonística las razones de ese estancamiento deben buscarse en otras causales y no en su ideario de bien común y solidaridad social a través del servicio. La vigencia de estos principios continúa marcando que el Leonismo representa una fuerza poderosa que ha puesto en movimiento un importante sector de la Humanidad para tender a construir una sociedad mejor, más humana, equitativa y justa.

Convencidos como estamos de lo expresado, porque la extraordinaria obra que a nivel mundial siguen realizando los Leones así lo certifica, cabe deducir que lo que correspondería hacerse es un análisis crítico pero constructivo del funcionamiento de sus estructuras operativas, de los cursos de acción que se están empleando y de la actitud, identificación leonística y grado de compromiso de su membresía.

Advertencia
Tengo por costumbre encarar la consideración de las cuestiones que analizo con cierta profundidad para que el diagnostico no concluya en generalidades que no ayudan sino tratar que el análisis permita lograr ciertas precisiones que de alguna manera limiten el campo donde priorizar la búsqueda de soluciones. Ese fue el objetivo de lo expuesto en los dos trabajos anteriores, los que me llevaron a concluir que debo ocuparme de ciertos aspectos del funcionamiento leonístico desde el punto de vista estructural y complementariamente, de lo relativo a la efectiva participación de los Leones en la actividad leonística. El diagnóstico prospectivo al que me refería anteriormente que fue realizado hace aproximadamente un cuarto de siglo vaticinaba que el Leonismo para subsistir debía ser modificado de manera de adaptarse a los cambios que sufría la sociedad, y que debía hacerlo en forma inexorable a riesgo de desaparecer. Muchos esfuerzos se dedicaron en ese sentido y vemos que a realidad actual muestra que nuestro Movimiento para el 2010 no desaparecerá, pero es evidente que aún debe profundizar lo hecho en ese proceso porque está detenido en su crecimiento y adolece de algunos problemas preocupantes. Para no seguir extendiéndome en este estudio formularé algunas precisiones para la consideración de los que se interesen comprometidos por el futuro del Leonismo.

Somos una organización de Clubes de Leones y no de Leones
Estoy de acuerdo que así sea y el acierto de ese criterio funcional ha sido uno de los fundamentos que facilitaron el funcionamiento del conjunto. Pero hoy existe una realidad social más compleja producto del profundo proceso de globalización dentro del cual estamos inmersos y que no podemos ignorar porque plantea requerimientos y exigencias distintas a las de otras épocas para poder subsistir con dignidad y además proyectarse y progresar. Hay preocupación y creciente inseguridad en mantener las fuentes de trabajo personales o empresariales y eso reclama destinar a esta cuestión mayores esfuerzos y preocupaciones, algo que merece ser tenido en cuenta a la hora de informar, capacitar y motivar a los Leones.

Está sobradamente demostrando desde hace tiempo que muchos Clubes no reciben adecuada información de lo que está haciendo el Leonismo, incluso en el pequeño ámbito de la Zona o de la Región, y más aún a nivel regional. A veces se ilustra un poco de lo que se hace a nivel mundial, pero todo esto resulta insuficiente a pesar de ser tan importante y significativo. Pero lo más grave es que en las reuniones de los Clubes (de directiva y plenarias) el tiempo de la convivencia se dedica a otros menesteres (leonísticos o no), y generalmente lo que llega al Club no se transmite adecuadamente a la Selva. Corolario de esto es que el León en su individualidad está desinformado del Leonismo, y mal puede sentirse alguien motivado por algo que desconoce o no se le participa. Por tanto este también es un tema que debería tratar de resolverse en forma más conveniente a nivel de organización, llámese Club, Gobernación o Asociación.

Capacitación e identificación leonística
Siguiendo con esta línea de análisis cabe recordar que el estudio numérico que mencioné al comienzo de este trabajo referido a la evolución experimentada en el último quinquenio leonístico en materia de movimiento de socios indicaba que en ese lapso ingresaron 835.901 nuevos socios, los que frente a las 929.276 bajas representaron una pérdida de 83.375 miembros. Como se carece de mayores informaciones al respecto se generan serias dudas del impacto que este hecho puede tener en el corto y largo plazo para la Organización, por lo que se llama la atención sobre el particular a nivel de conducción, a fin de que trascienda que esta delicada cuestión también es conocida y preocupa a otros Leones dedicados a quienes les interesa el afianzamiento y progreso de nuestro Movimiento.

También advertí que el volumen de las nuevas incorporaciones frente al total de 1.323.279 personas que representaban la membresía total del Leonismo al 30-06-05 significaba que si aquellos a esa fecha continuaban como socios, el 62,9 % de la Selva mundial de nuestro Movimiento tendría como máximo cinco años de antigüedad, con todas las implicancias que se derivarían de este hecho. En primer lugar los Clubes deben ser informado de lo que esta realidad representa porque básicamente son ellos los que deben hacerse cargo de la información, formación e identificación leonística de las personas que incorporan a sus Selvas, o de las que incorporan al Movimiento con la fundación de nuevos Clubes de Leones. Y esto es muy serio y reclama que se le preste la atención preferente porque aún cuando ese porcentaje fuere menor si esas tareas de información, formación e identificación leonística se hace en forma deficiente podría producirse un empobrecimiento en la parte conceptual, filosófica y funcional del conjunto. Al respecto traemos a colación la opinión de Tenti Fanfani, reconocido experto internacional en educación que señala que “No hace falta ser psicólogo para darse cuenta de que la calidad del aprendizaje depende del tiempo La relación entre más tiempo y más conocimiento es una asociación casi directa.” Y quienes son incorporados al Leonismo pueden tener las calidades que justifican la invitación de ser León, pero la persona no nace León sino que adquiere ese título cuando ha cumplido el proceso formativo que lo convierte en tal.

Sabemos que por lo general el halago aunque inmerecido o injustificado siempre cae bien, pero la crítica, aunque esté bien fundada, habitualmente resulta desagradable y el hecho de tener que poner sobre la mesa algunas insuficiencias no entusiasma. Aún consciente de que eso es así, por la gravedad e importancia de las cuestiones mencionadas precedentemente, en bien del Leonismo no dudo en asumir el costo de este rechazo y me permito señalar por ejemplo que es dable advertir que muchas veces los nuevos socios, salvo honrosas y plausibles excepciones, luego de su juramento de incorporación quedan librados poco menos que a sus propias fuerzas, como lo demuestran numeroso estudios realizados en distintas épocas que indican que un número importante de los nuevos socios se retiran dentro de los tres años de su incorporación, lo que puede resultar consecuencia de una incorporación apresurada o bien de no habérsele prestado la debida atención al mismo una vez que entró al Leonismo. Cualquiera fueren las razones de ese alejamiento eso sienta un precedentes que no hablan favorablemente de los Clubes de Leones al momento de volver a intentar sumar otras personas a nuestro Movimiento.

Aquí tampoco se puede culpar a la Organización sino lamentar el desaprovechamiento del esfuerzo que demandó incorporar a una persona al Leonismo cuando luego, al no prestársele la atención que necesita para conocer el Leonismo, ni ayudar para contribuir a su formación y a la identificación con su filosofía, se lo pierde. Estas reflexiones son válidas tanto a la incorporación de una persona a la Selva del Club o cuando se tiene la suerte de fundar un nuevo Club de Leones. En uno y otro caso hay que hacer las cosas bien, no incorporar por incorporar, o fundar por fundar, sino comprender que esos importante esfuerzos los Leones deben hacerlos de manera adecuada porque para salir del pantano se necesita hacer cosas duraderas y no paliativos de corta duración. Estos, en lugar de beneficiar al conjunto traen consigo problemas.

Mejorar la comunicación con el León
Estamos viviendo en la era de las comunicaciones con prodigiosos adelantos en la materia que ha traído una saludable eliminación de las distancias y una rapidez de diálogo asombrosa, todo lo cual también es aprovechado desde el punto de vista leonístico. El CIRCLE (Círculo Cibernético Leonístico) es un hermoso ejemplo a nivel internacional en esta materia, experiencia que merece ser aprovechada al máximo de lo que puede brindar. No solo nos permite conocer lo que opinan otros Leones a lo que se hace a nivel regional o internacional sino que conozco que Leones capaces y emprendedores hacen circular trabajos entre los Clubes de sus Distritos y algunos hasta lo hacen con otros Leones en línea, con el extraordinario provecho que esto trae aparejado. Los que cultivan dedicadamente la teoría del menor esfuerzo para disculparse de su propio desinterés presumen que esa “mayoría silenciosa” que sin figuración pero con verdadera vocación hace Leonismo, no tiene interés en conocer ni por escrito ni por Internet las cosas del Leonismo ni informarse o aprender sobre las extraordinarias realizaciones que lleva adelante nuestro Movimiento y las sabrosas implicancias de su filosofía.

De lo expresado tan brevemente me permito señalar la conveniencia de que al profundizarse este proceso de cambio dentro del Leonismo se procure habilitar los mecanismos simples y prácticos que puede aportar las maravillas comunicacionales que compartimos para mejorar no solo la información y motivación a nivel de Club sino superar la misma porque muchas veces lo que se transmite a los mismos no llega adecuadamente a sus bases y se produce un indeseable desaprovechamiento de algo que puede ser sumamente útil y hasta diría decisivo para la motivación y participación activa de los Leones en los emprendimientos leonísticos.

El tema del costo per cápita
En las oportunidades que nuestra Asociación debió encarar el ajuste de su cuota societaria por exigirlo el crecimiento de sus costos operativos se nos explicó que éramos la organización mundial de este tipo más económica, pero aún así debemos advertir que en los tiempos actuales –lamentablemente- para muchos Leones se ha vuelto costosa. No hay que olvidar que han aparecido muchas Organizaciones No Gubernamentales que abordan ciertas cuestiones específicas cuya atención reclaman las comunidades y en ese sentido se advierte que ellas encaran su accionar en pro del bien común quizás en forma menos ambiciosa que el Leonismo pero en forma más directa, sin el peso administrativo y de cuota societaria que implica moverse dentro de una organización compleja como la que estructuralmente necesita nuestro Movimiento. Cuando nació el Leonismo el mismo significó algo revolucionario desde el punto de vista de la solidaridad pero ahora las crecientes necesidades por las que pasan las comunidades y reclaman atención han dado lugar a nuevas formas de ayuda, es decir que, en un mundo extremadamente competitivo nosotros también debemos enfrentar una cierta competencia para captar personas de la sociedad que canalicen su espíritu solidario a través de nuestros Clubes de Leones, porque otras entidades nos las disputan y les ofrecen menos exigencias burocráticas y económicas para servir.

Recomendación final
Antes de ahora dije, citando a Julián Marías, el calificado filósofo español, que la decadencia no se supera con esfuerzos individuales o personales y que es menester elevar el nivel de las exigencias para eliminar el conformismo, la chatura y la estrechez de horizontes, porque eso anula la ilusión, la esperanza y el espíritu creador. Sigo compartiendo plenamente ese pensamiento y, si bien el Leonismo latinoamericano no está en decadencia, de este trabajo y de otros que he mencionado se desprende que tiene algunos problemas y para superarlos necesita convocar con presteza y potenciar sus elementos positivos de manera que le sea posible incrementar el esfuerzo y la participación del conjunto para revertir la situación. Ratifico también que en esta tarea de recuperación, trasformación positiva y crecimiento debería prescindirse de los quejosos que siempre se lamentan, critican, desalientan y no aportan soluciones, y en cambio solicitar el valioso aporte de los más capaces y optimistas que se destacan por que demuestran empuje y voluntad de salir adelante y superar problemas Hay que hacer un llamado a los Líderes de la región para que cumplan un rol decisivo y ejemplificador en la movilización de la membresía leonística a fin de que se sumen al esfuerzo común. En todo este accionar viene al caso traer a colación lo que expresé en mi artículo “Valoremos el SER y el HACER” donde destaqué que cada uno debe sentir legítimamente el orgullo de hacer las cosas bien y sentirse satisfecho por ello, porque todos somos algo y es verdaderamente significativo ser bueno en lo que uno hace. Lo fundamental es lograr que no se retacee el aporte sino despertar la voluntad de contribuir un poco más en el esfuerzo común adoptando una actitud positiva de compromiso y participación activa.

No se nos escapa que lo que se ha dicho aquí no debe ser considerado con sentido general porque siempre existen excepciones que confirman la regla, y somos conscientes que cada país y cada Distrito tiene su propia realidad. Por tanto el programa de actividades que se elabore y las acciones que se estimen son más convenientes para hacer realidad la anhela recuperación leonística pueden diferir en su contenido práctico, en lo formal o en aspectos de procedimiento, ya que este trabajo solo se propone aportar algunos enfoques de la problemática e incluye la propuesta de determinadas orientaciones que se estiman útiles, prácticas y concretas sin pretender que el tema haya quedado agotado.

El futuro del Leonismo
No cabe ninguna duda que el futuro del Leonismo está en las manos de los Leones y éste será lo que ellos quieran, porque ese ejército multitudinario, internacional y cosmopolita de voluntarios sociales representan su savia, su fuerza, y el vigoroso motor que impulsa sus extraordinarias realizaciones. Sus integrantes, dentro de la diversidad que los caracteriza como personas y de las funciones que cumplan dentro del Movimiento son necesarios para éste, porque el Leonismo sin ellos nunca podría cumplir con sus fines en la extraordinaria medida en que lo hace. Por eso deben sentirse necesarios y merituando la significación de sus aportes dar de si no menos de lo que de ellos se espera, y así, con el corazón alegre por la tarea cumplida, sentirse orgullosos de lo que el Leonismo ha hecho, hace y seguirá haciendo en beneficio de los menos privilegiados del mundo, de esa legión de necesitados de solidaridad y amor social

En esta hora de reacomodamiento de tantos aspectos de la convivencia ciudadana resulta de meridiana claridad que el eje de ese protagonismo del León gira en torno a su participación, que le debe ser dada, y si así no ocurriera, él tiene que exigirla porque es imprescindible que los socios sean los verdaderos actores del quehacer leonístico a través del trabajo humanitario compartido, que es la forma a través de la cual se concreta nuestra acción de servicio. Un buen León es generoso en el esfuerzo y voluntarioso para sumar en forma positiva en este proceso de humana solidaridad que desea interpretar y hacer realidad formas de amor social hacia el semejante necesitado. Entonces, seamos todos buenos Leones.

PDG Dr. Tito L. Rocchetti