Latinoamericanos y caribeños no saben cómo donar sangre

      Fuente: Organización Mundial de la Salud
   
      Un estudio realizado en 15 países de la Región, auspiciado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), demostró que los ciudadanos latinoamericanos y caribeños tienen poca información sobre cómo se obtiene, procesa y utiliza la sangre donada para realizar transfusiones. Además, muchas veces les resulta difícil acceder a los servicios y tienen dificultades con los horarios para donar. La investigación también comprobó que todavía existen muchos mitos acerca del acto de donar: que engorda, adelgaza o provoca ataques.

      La OPS, embarcada en la Iniciativa Regional sobre Sangre Segura para lograr bancos con suficiente sangre segura en la Región, en consulta con las autoridades de salud de cada país, diseñó una guía metodológica para investigar, con bases científicas, los conocimientos, actitudes y prácticas de poblaciones de Latinoamérica y el Caribe con respecto a la donación de sangre. Con el apoyo de expertos, se capacitó personal nacional para llevar a cabo las encuestas que arrojaron como principal resultado la necesidad de educar a las personas para eliminar falsas creencias y de brindar información precisa sobre el tema.

      También se concluyó que se debe capacitar a los integrantes de los servicios de salud para que modifiquen la forma en la que atienden a los donantes, para quitarles el temor e incentivarlos a que regresen regularmente a donar sangre. Finalmente, se comprobó que los bancos de sangre aún carecen de una buena infraestructura, equipos y suministros que permitan una excelencia en la calidad de la sangre, además de proporcionar un ambiente ideal tanto para el donante como para el personal especializado.

      La OPS considera, en su plan estratégico regional de promoción de la donación voluntaria, que para diseñar un programa real y efectivo se debe involucrar desde el mensaje que se envía al público hasta el mejoramiento de las instalaciones de los bancos de sangre.

      Sangre segura y el Centenario de la OPS
      La OPS es el organismo internacional de cooperación técnica en salud pública más antiguo del mundo. Desde sus inicios, ha trabajado en la mejora de los servicios de salud y por ende en la atención y tecnología de los servicios de sangre. Es así como a través de la Resolución del Consejo Directivo 41R 15, de octubre de 1999, los ministros de Salud de la Región resolvieron: promover el desarrollo de los programas nacionales de sangre y servicios de transfusión con base en la donación voluntaria, altruista y repetida de sangre, como uno de los indicadores del desarrollo humano de la población, y en la garantía de calidad.

      La importancia del tema de la sangre segura en las Américas trasciende el costado estrictamente sanitario y afectivo: garantizar transfusiones sin riesgo de transmisión de enfermedades evita altos gastos en cura y atención médica.

      Con el lanzamiento de la Iniciativa Regional sobre Sangre Segura, la OPS se propone mejorar la calidad de la sangre para transfusiones en las Américas, con el énfasis puesto en la promoción de la donación voluntaria y la exigencia de un tamizaje completo de la sangre que se done.

      Esta iniciativa tiene particular interés en la Américas porque sólo en un pequeño número de países y territorios de la región la sangre que se emplea en transfusiones proviene de donantes voluntarios no remunerados, según afirma el Dr. José Ramiro Cruz, asesor regional de la OPS en Servicios de Laboratorio y de Sangre.

      La Iniciativa Regional sobre Sangre Segura, lanzada en 2001 con el apoyo de una donación de 4,9 millones de dólares de la Fundación Bill y Melinda Gates, tiene como objetivo que, para finales de 2003, todos los países de la Región hagan tamizaje de todas las unidades de sangre para detectar la presencia del virus del SIDA, la hepatitis B y C, sífilis y Mal de Chagas.

      La OPS destaca que uno de los requisitos clave del suministro de sangre segura es que las donaciones sean voluntarias en lugar de depender de donantes remunerados o de reposición.
    

Colaboración CL Gonzalo Retamal Moya

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