DESPRENDIMIENTO DE RETINA

Qué es la retina?

La retina es una delgada capa de nervios que cubre el interior del ojo. Está adherida a la superficie interna del globo ocular y juega un papel semejante al de la película en una cámara fotográfica. Cuando la luz entra en el ojo, pasa a través de la córnea, y el cristalino la enfoca en la retina; ésta transforma la energía luminosa en una impresión visual y transmite la información al cerebro por medio del nervio óptico. Hay que distinguir dos partes de la retina:
• La parte central que es la mácula, el "ojo del ojo". Nos permite la visión con mayor detalle. Se utiliza para leer, conducir, etc.
• La parte periférica. Es la responsable de la visión que tenemos cuando estamos leyendo, y por ejemplo entra una persona en la habitación: no la vemos con detalle pero la percibimos.

Para que pueda funcionar bien, la retina debe ser nutrida por la capa que está detrás de ella: la coroides. Cuando la retina se "desprende" se separa de la coroides, flota en el humor vítreo y deja de funcionar. Si no se trata a tiempo, esta enfermedad puede conducir a un deterioro importante e incluso a una pérdida completa de visión.

Tratamiento

El desprendimiento de retina afecta a una de cada 10.000 personas por año, aproximadamente. Este problema ocular puede aparecer a cualquier edad, aunque generalmente ocurre en adultos de más de 30 años.

Los desprendimientos de retina no tienen una única causa, aunque en la mayoría de los casos el vítreo es el responsable de la lesión. Dicha sustancia, un gel que rellena el ojo, puede enfermarse, contraerse, fibrosarse, inflamarse, todo lo cual actúa sobre la retina, separándola de la coroides. A menudo los desprendimientos son precedidos por agujeros o desgarros retinianos, cuyos síntomas son puntos negros en la visión o destellos luminosos.

Con respecto al tratamiento, conviene diferenciar dos estadios:
• Roturas y agujeros. Se deben tratar inmediatamente con láser o aplicación de frío (criocoagulación), consiguiendo una soldadura o bloqueo del desgarro. Esto evita que se filtre líquido entre la retina y la coroides y se desprenda la retina.
• Si no se consigue la oclusión, el desgarro terminará en un desprendimiento de retina y se debe pasar al tratamiento quirúrgico. La urgencia vendrá dada si el desprendimiento compromete la mácula, en cuyo caso se pone en riesgo la visión central.

Cirugía, láser y crioterapia

• Cirugía
Para solucionar el Desprendimiento de Retina, los desgarros o agujeros deben cerrarse para evitar que pasen líquidos debajo de la retina. Como esta membrana es extremadamente delicada es imposible suturar y cerrar el desgarro directamente. La reaplicación de la retina depende del cierre indirecto del agujero por la producción de una depresión o pliegue de la capa externa del ojo en ese sitio. Por lo general se crean las depresiones suturando pequeñas partes de silicón en la superficie sobre la región del agujero. Se produce una ligera inflamación con diatermia (frío intenso) o fotocoagulación láser de manera que la retina se adhiera a la depresión escleral y el agujero se cierre permanentemente. El líquido que se encuentra debajo de la retina se evacúa haciendo una abertura en la capa externa del ojo. A veces se necesita inyectar solución salina, aire, gases especiales o silicón líquido dentro del ojo para ayudar a aplanar la retina.

• Láser
El láser se utiliza tanto en el tratamiento preventivo de los desgarros retinianos (antes de que se desarrolle un desprendimiento) como en la curación del desprendimiento de retina, en combinación con las técnicas quirúrgicas. Su tarea es cauterizar y sellar las capas de la retina, fortaleciendo la adherencia entre dicho tejido y la coroides.

• Crioterapia
La terapia por el frío produce la cicatrización en el área del desgarro, evitando así el desprendimiento. Este tratamiento se usa por sí solo o en combinación con procedimientos de depresión escleral. Se usa en los casos en que el tratamiento con láser no se puede aplicar adecuadamente.

Recuperación

Cuando en el vítreo existe una cicatrización anormal, un tejido fibroso o una hemorragia, la retina puede ser atraída hacia dentro del ojo y desprendida de su posición normal. En estos casos es necesario practicar una vitrectomía: se introducen pequeños instrumentos en el ojo a través de pequeñas aberturas laterales, se succiona y corta el vítreo enfermo, se lo extrae y en su lugar se repone líquido o gas.

Cada desprendimiento de retina es diferente; los procedimientos quirúrgicos y tratamientos postoperatorios serán diferentes. En muy pocos casos se obligará al paciente a mantener reposo, gran parte de las cirugías son ambulatorias, el paciente puede caminar inmediatamente después de la operación, para continuar con las indicaciones y cuidados en su hogar. Como se necesita tiempo para que la retina se pegue firmemente, las actividades físicas al principio serán moderadas, debiendo evitar levantar cosas pesadas, y esforzarse en cualquier actividad, para luego llevar una vida normal según progrese la curación.

En cuanto a las recidivas, se calcula que un 20% de las retinas que han sido reaplicadas vuelven a desprenderse. Esto no quiere decir que la cirugía no haya sido exitosa, sino que el paciente ha desarrollado una enfermedad llamada Proliferación Vitreoretinal. Esta afección se caracteriza por la formación de membranas en la retina y en el vítreo, que provocan nuevas roturas o el desprendimiento de las roturas originales.

Una recidiva no significa tampoco el fracaso del tratamiento, sino que indica que es necesaria una o más reoperaciones. Si se siguen todas las indicaciones en tiempo y forma, la tasa de curación es superior al 95%.

El presente artículo ha sido realizado con la colaboración de los profesionales de la Fundación de Cirugía Ocular, dirigida por el Dr. Alberto Zambrano MD, Cirujano Oftalmólogo · Buenos Aires, Argentina

Colaboración CL Gonzalo Retamal Moya