Cirugía para la obesidad

¿Cuándo es apropiada?

Es cuestión de estadística: de acuerdo con recientes guías federales norteamericanas, más de la mitad de los adultos estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos.

La cirugía para modificar la ruta del sistema digestivo o limitar la cantidad de alimento que se puede comer en el momento de sentarse a la mesa no es una medida para todos los que tienen sobrepeso. Pero puede ser efectiva para las personas que tienen obesidad grave. No solamente puede favorecer de manera significativa la pérdida de peso, sino que con frecuencia da por resultado la inversión de condiciones de salud crónicas, relacionadas con el peso.

Definición del problema

La cirugía para la reducción del peso no es una cirugía cosmética. En lugar de ello, se intenta para personas muy obesas que tienen problemas crónicos de salud relacionados con el peso.

De manera esencial, los individuos que tienen el 100% o más sobre su peso ideal; o, por lo menos 45.500 kg de sobrepeso, se consideran gravemente obesos. Las condiciones de salud relacionadas con el peso, entre ellas hipertensión arterial, enfermedades del corazón, diabetes, artritis y apnea del sueño, también son indicadores importantes.

Dichas condiciones crónicas de salud se asocian con obesidad de alto grado y aumentan los riesgos de muerte temprana. Como resultado, estas situaciones pueden ser signos de la necesidad de considerar una ruta quirúrgica para la reducción de peso.

La cirugía suele ser un aspecto importante en el tratamiento. Pero el éxito también depende de la determinación de la persona para cambiar su manera de comer y el seguimiento durante el resto de la vida. La cirugía no sustituye a la importancia de la dieta y el ejercicio en el control del peso.

Tipos de cirugía

Los tipos más comunes de cirugía para reducción de peso promueven la pérdida de peso, ya sea por:

Restricción de la ingestión de alimento: 

Los procedimientos restrictivos crean una pequeña bolsa arriba del estómago y hacen más angosta la abertura de la víscera, de modo tal que el paciente ya no puede comer tanto ni con tanta rapidez. La salida es solamente el diámetro de una pequeña moneda.
A menos que se coman pequeñas cantidades de alimento y se mastiquen bien, el vómito es un efecto colateral común.
La técnica de gastroplastía que se utiliza con mayor frecuencia se denomina gastroplastía en banda vertical.

La pequeña bolsa solamente contiene cerca de 30 ml y se distiende al doble o al triple con el tiempo (en comparación con la capacidad común del estómago de aproximadamente 1,700 ml).

Derivación del proceso digestivo normal:

Los procedimientos de derivación gástrica crean una bolsa extremadamente pequeña para que el alimento entre al estómago, y conectan dicha bolsa directamente al intestino delgado. La conexión une la mayor parte del estómago y la primera porción del intestino.
Estos procedimientos no sólo restringen la ingestión de alimento, sino que limitan la absorción de nutrientes. Por esa razón, se pueden requerir algunos suplementos de vitaminas y minerales.
Este tipo de cirugía en comparación con la gastroplastía por lo general da por resultado mayor pérdida de peso y más éxito para mantener una pérdida de peso satisfactoria. Sin embargo, la derivación gástrica puede causar el "síndrome de vaciamiento rápido" -náuseas, cólicos y diarrea- especialmente si se comen dulces ricos en calorías.

Los médicos explican que en la actualidad la modalidad estándar es el by-pass gástrico. Internacionalmente se usa como referente para la comparación de otros procedimientos. "Aplicamos esta técnica con algunas diferencias a otros grupos. Es altamente efectiva y nuestra característica es que junto con hacer by-pass, nosotros sacamos el resto de estómago. El procedimiento consiste en dejar un estómago de 20 mililitros. La capacidad de una persona normal es cercana a 1200 mililitros. Esto significa una reducción al 1,6 por ciento de su capacidad, para restringir su dieta. El resto del estómago queda como un saco vacío, suelto, En personas jóvenes, con el tiempo, puede generar un cáncer gástrico, úlceras duodenales y gástricas. Por eso nuestro equipo saca el estómago sobrante", afirmó el doctor Atila Csendes.
El Dr. Alberto Del Genio, considera válida la posición del Hospital Clínico de dejar un estómago pequeño. No obstante, en Italia, la gran mayoría de los cirujanos dejan lo que queda. No hay acuerdo respecto de ese remanente gástrico y su posterior uso. Hay algunos problemas de fisiopatología que hacen que ese estómago no vuelva a funcionar adecuadamente, como antes de la cirugía.
Según el Dr. Csendes, las cirugías de obesidad mórbida en el Hospital Clínico han tenido un 70 por ciento de éxito promedio, con un 0,5 por ciento de mortalidad y complicaciones mínimas. En casos de pacientes obesos mórbidos extremos, el seguimiento indica una reducción del 50 por ciento en 24 meses. Estos índices considerados exitosos, llegan a permitir bajas de más de 60 kilos en la masa corporal, en forma definitiva e irreversible. Junto a ello, se logra eliminar totalmente las patologías asociadas, tales como hipertensión, hiperglicemia, entre otras.
En nuestro país, el Hospital Clínico Universidad de Chile es líder en este tipo de intervenciones y de ello da cuenta la alta convocatoria al módulo que trató este tema en el curso de Cirugía Digestiva organizado por este centro asistencial.
Asimismo, el Director de dicha institución, expresó al cabo de las ponencias, la necesidad de que la obesidad mórbida sea abordada en la cobertura de los seguros de salud, públicos y privados, ya que "no cabe duda que se trata de una enfermedad grave y su tratamiento es de alto costo".

Colaboración CL Gonzalo Retamal Moya

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