CIRUGÍA DE VÁRICES

Las venas varicosas son aquellas que se encuentran alargadas, dilatadas, tortuosas y con una incompetencia en su sistema valvular. En las várices de los miembros inferiores, las venas del plexo venoso superficial son las afectadas, las cuales se encuentran inmediatamente por debajo de la piel y el tejido celular subcutáneo.

Diversos factores influyen en su desarrollo, como la debilidad de las paredes de las venas, la permanencia de pie por períodos prolongados, retención de líquidos, embarazo y obesidad entre otras.

En las venas varicosas se produce un estancamiento de la sangre, lo que lleva a una gran dificultad en el retorno de la sangre hacia el corazón y a la aparición de las molestias, como hinchazón, pesadez, quemazón y dolor en los miembros inferiores.

Ha podido estimarse que entre el 10 y el 17% de la población mundial padece este tipo de trastornos. Solo en los Estados Unidos, unos 24 millones de personas poseen venas varicosas en sus miembros inferiores.

Tratamiento quirúrgico.

 

El objetivo primordial del tratamiento quirúrgico de las várices es aliviar las manifestaciones clínicas, evitar su progresión y la aparición de complicaciones.

Antes de optar por el tipo de cirugía se realizan una serie de pruebas para establecer la incompetencia de las válvulas del sistema venoso superficial y el buen funcionamiento del sistema venoso profundo. De ser así, y si la persona no presenta alguna enfermedad que lo contraindique, se realizara la cirugía de las várices. La misma, constituye el mejor tratamiento a largo plazo.

Existen diferentes alternativas quirúrgicas, que van de menor a mayor complejidad.

La más simple y estética, es la microcirugía de varices, la cual tiene indicaciones precisas, que generalmente se dan, al principio de la enfermedad. La otra alternativa es la safenectomía, cirugía de mayor envergadura.

En el acto quirúrgico se intenta extirpar la mayor cantidad posible de venas varicosas y lograr restituir el retorno venoso de la sangre. Habitualmente este tipo de cirugías se realizan con anestesia general, por el tiempo que puede requerir su realización.

La cirugía consiste en practicar una incisión en la región inguinal y en diferentes sitios del miembro inferior en busca de la vena safena y sus ramas para realizar su extirpación.

Luego de la cirugía pueden aparecer algunas complicaciones menores, como los hematomas y las infecciones de las incisiones quirúrgicas.

 

Colaboración CL Gonzalo Retamal Moya