Día de los trastos

La definición de desertificación de nuestros diccionarios escolares es lacónica : Transformación de un terreno habitable en árido, sin vegetación ni vida y si miramos más de cerca la definición de desierto, encontramos como definición: extensión de tierra no poblada, región muy seca con ausencia o poca vegetación.


En la isla de Gran Canaria, una de las islas Canarias, los Leones organizan la limpieza de un puerto diferente cada año y este día es llamado "Día de los Trastos" o si preferís "Día de recogida de las mugres". Con la colaboración de las autoridades del Ayuntamiento y de algunos patrocinadores ofreciendo aprovisionamiento, bebidas, cordajes, volquetes, transporte, los Leones invitan a clubes de buceadores y alumnos de las escuelas locales de 12 hasta 17 años de edad a proceder a la limpieza del puerto.

Los alumnos están acompañados de sus profesores. Para evitar cualquier accidente, buceadores de la Protección Civil, socorristas de la Cruz Roja y médicos son presentes, siempre listo a intervenir en cada momento. Los miembros del Club de Leones organizadores rodean a los jóvenes, los estimulan durante los momentos de desánimo, los tranquilizan durante los momentos de nerviosismo. Una compañía de seguros asegura gratuitamente el riesgo de accidentes, elemento muy importante para evitar los problemas en caso de siniestro.


Los jóvenes están compartidos en 6 grupos, cada grupo designado a un contenedor donde vaciaron las basuras  recogidas y recuperadas por los buceadores.

 

Un concurso con premio es organizado y para diferenciarlos, cada grupo trae una cinta de color diferente. Dos categorías de ganadores: la más grande cantidad de trastos y la segunda, el trasto más original. Fueron recogidas 6 toneladas de basura durante la ultima limpieza en octubre y esto con la colaboración de 400 jóvenes y 50 buceadores.  Este año, el trasto más original, a los ojos del jurado fue un carro de supermercado, una radio, botellas de cerveza con cápsulas y llenas, y una botella de champán llena de su buen brebaje. Los cuatros últimos productos fueron recogidos por el mismo grupo.
 

Este trabajo manchado, y duro da que pensar al Joven. Aunque cada joven haya recibido una camiseta y guantes antes de empezar, donde se dice: si no lo tiramos, no deberíamos recogerlo. Una parte de los jóvenes, los más pequeños, por medida de seguridad están encargados a limpiar los alrededores del puerto, recogiendo las colillas de cigarrillos, las latas, los papeles, las bolsas de plástico abandonadas por personas sin escrúpulos. El objetivo de esta operación es que a su regreso a casa, cuentan su día a sus familiares, el joven regresa con la convicción que en el futuro no quiere ver su a familia tirar trastos en el lugar no previsto para verterlo.

Por otra parte, si los profesores siguen dando explicaciones en clase de los efectos secundarios de todas las degradaciones de nuestro ámbito, habremos tenido éxito al reunir la teoría y la práctica de la conservación del medio ambiente. Para hacer de este día, un día no como una faena pero como un día de recreo y de toma de conciencia, los jóvenes están invitados a compartir, una inmensa barbacoa, los pescados ofrecidos por la cofradía de los Pescadores con papas, mojo y ensalada. Cada participante recibe un diploma atestando su participación. Las televisiones locales y la prensa relatan este actividad.   
Si empezamos a sensibilizar las poblaciones, limpiando los lugares contaminados y los invitamos después a comportarse mejor, con una mentalidad de conservación del medio ambiente, quizá lograremos colaborar para evitar la desertificación. 

Nota de León Benaim